MINUTO X MINUTO

¿Quién llamará a la cordura dentro de las filas panistas?


Desde hace varios meses hemos estado señalando que con la llegada de Lorenzo Martínez Delgadilla a la dirigencia estatal del PAN, el tema de vacío de poder no se resolvió. Este instituto político no encuentra su foco como partido en el poder y por ello su comportamiento sigue siendo como si estuviera en la oposición. El panismo camina a la deriva y por ello, todos meten mano en su conducción. Hay elementos suficientes para señalarlo.
1.- Como lo hemos puesto de ejemplo en reiteradas ocasiones, hace escasos 10 meses que Rodolfo Elizondo Torres alteró el ambiente entre la clase política de Acción Nacional al emprenderla contra otro panista de abolengo: Víctor Hugo Castañeda Soto. Al Negro Elizondo le valió un cacahuate que fue él jefe de asesores del gobierno de José Aispuro Torres. Con sus irónicas declaraciones pretendió derrumbar a Castañeda Soto de la Secretaría de Turismo. El gobernador Resistió.
2.- Luego la arremetió, junto con Marcos Cruz, contra la Secretaria de la Contraloría. El gobernador Resistió.
En estas dos escaramuzas protagonizadas por Elizondo Torres, la dirigencia estatal no metió las manos; no los llamó a cuentas. Simplemente le dio la espalda a la confrontación entre panistas, así estuvieran exhibiendo al gobierno del cambio.
3. Luego vino la arremetida de Gina Campuzano y Patricia Jiménez, ambas diputadas locales, en contra de las aspiraciones de Patricia Flores Elizondo, sobrina de El Negro. La calificaron de advenediza; de estar desarraigada y de pretender algo que no le corresponde. Pero tampoco la dirigencia estatal dijo algo. No pasó nada.
4.- Este lunes, el alcalde José Ramón Enríquez Herrera, dentro de la dinámica que él solo define y se traza, se hizo visible en el restaurante de el Hotel Gobernador, en donde siempre hay una buena cantidad de reporteros. Ahí, sin más, propuso a Claudia Hernández Espino como la persona ideal para acompañarlo en la fórmula al Senado de la República. En el segundo lugar. Antes, durante la semana antepasada, se filtró en redes sociales la versión que el ex dirigente estatal de ese instituto político, el Ingeniero Juan Quiñones sería el suplente de José Ramón Enríquez Herrera.
5.- Y el pasado miércoles, finalmente el Comité Directivo Estatal, a través de su secretario general, Rómulo Campuzano, se dio tiempo para atender las declaraciones del alcalde capitalino. Sin embargo, el discurso de Campuzano González fue de estudiante de secundaria o preparatoria. En lugar de ubicar la excesiva participación de Enríquez Herrera dentro del contexto sucesorio, y darle por su lado, lo que hizo fue exhibir el grado de crispación que se vive en el interior de ese partido, en donde las diferencias entre las diferentes corrientes se siguen profundizando de cara a las campañas electorales.
Si en el alcalde no caben las formas en el Partido que hoy es Gobierno, sí deben de hacerse presentes. Están obligados a mantenerse al margen de las disputas por los espacios de poder, ya que ellos son el árbitro. Bueno, regularmente así funcionan los dirigentes partidistas. Están por encima de las disputas y de la militancia.
6.- Pero lo que escuchamos de Campuzano González, fue una andanada de descalificaciones que describen a cuerpo completo su perfil de rijoso y violento.
— Como secretario general del PAN he hecho “ene”, muchos intentos de hablar con el alcalde para aclarar una serie de circunstancias se han venido escuchando y viendo a través de las redes sociales o de los medios de comunicación.
–El alcalde, que por cierto debo aclarar, no milita en el Partido Acción Nacional y que muy probablemente encabezará la primera fórmula del Senado por un una negociación que se dio a nivel nacional con el partido Movimiento Ciudadano, ha hecho saber a través de redes o algunos otros medios, que él va a decidir quien va a ser su suplente y esto no es así. Esto es inexacto totalmente. El PAN negoció con Movimiento Ciudadano la titularidad de ir encabezando la fórmula al Senado pero no la suplencia.
La suplencia será una definición de la Comisión Permanente del Consejo Nacional del Partido en México, no se José Ramón Enríquez.
— Por otra parte, dijo Rómulo Campuzano, él indebidamente se ha convertido en promotor de candidatos hacia el interior del Partido Acción Nacional. Él nunca ha presumido ser del PAN. Yo digo que lo único que se pone como para confundir a la gente, es un chaleco azul descolorido, que no es el color del PAN. El partido no tiene como dueño a José Ramón Enríquez. El señor ni militante es.
–El señor Enríquez, ni atiende nuestros llamados y no vocero es de nuestro partido.
Así o más claro.
Las pasiones desbordadas en el blanquiazul, y lo peor es que tales actitudes no son de su militancia; son de su dirigencia, la que debería estar fría, mesurada, conduciendo el proceso interno.
José Ramón, por su parte, muriéndose de la risa.