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¿Cómo lograr que se interesen los jóvenes en política?


Unos días después de haber concluido la reforma político-electoral en México, allá por inicios del año 2014, escribí en este mismo espacio sobre una de las múltiples asignaturas pendientes que tiene nuestra democracia: lograr interesar a los jóvenes para emitir su sufragio, participar en la construcción de lo público y por ende en política.
Creí propicio el momento aquel entonces de escribir sobre el marcado desinterés de los jóvenes en política, debido a que uno de los varios argumentos que se esgrimieron para llevar a cabo la mencionada reforma, era precisamente la imperiosa necesidad de la transformación del sistema político mexicano hacia uno más moderno, acorde a las exigencias sociales –incluidas las de los jóvenes- y similar a los modelos internacionales que según los legisladores habían sido exitosos para avanzar hacia una mayor y mejor democracia.
Se habló entonces de la creación de un nuevo sistema de partidos, renovado, moderno y acorde con la demanda social para fomentar una mayor integración y participación política. Pues bien a tres años de dicha reforma no se advierte un avance sustancial, sobretodo, en lo que se refiere a la participación de los jóvenes, no sólo el día de las elecciones, sino permanentemente y de forma contundente en política.
En el 2014 basé mi afirmación sobre la poca participación de los jóvenes respaldado en la estadística que arrojó la Encuesta Nacional de Valores en Juventud publicada en el 2012 por el Instituto Mexicano de la Juventud, acción realizada en conjunto con el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Dicho sea de paso, es prácticamente nula la información estadística que se puede consultar sobre el tema, así que ese estudio resultó valioso y sirvió bastante para el análisis.
Dicha encuesta arrojó información alarmante, considero relevante la siguiente. ¿Podrías decirme por favor, qué tan importante es en tu vida la Política?: mucho o algo importante 37.7%, poco o nada importante 60.7%; ¿Qué tanto te interesas en la política?: Mucho 9.5%, Poco o nada 89.6%; ¿Por qué no simpatizas con ningún partido político?: No me interesa 31%.
Aunque no encontré una estadística actualizada que contara con información equivalente o similar para contrastar con la encuesta del 2012, sí encontré estadísticas sobre la participación de los jóvenes en el pasado proceso electoral federal de 2015, y me atrevo a afirmar, como lo hice en un párrafo anterior, que desafortunadamente no hemos avanzado como debiéramos por lo siguiente.
El Estudio Censal sobre la Participación Ciudadana en las Elecciones Federales de 2015, publicado por el Instituto Nacional Electoral a finales del año pasado, definió dos tipos de perfiles de ciudadanos en todo el país que sufragaron en el 2015. Los de mayor participación electoral son mujeres de 40 a 79 años de edad que viven en poblaciones rurales. Mientras que los de menor participación son hombres de 20 a 29 años de edad, que viven en zonas urbanas y mixtas.
Para el caso de Durango la participación fue así: Hubo una participación general del 41.38%, los hombres participaron 37.32%, las mujeres 45.27%, jóvenes de 18 a 19 años 40.32%, jóvenes de 20 a 29 años 31.1%, adultos de 30 a 39 años 37.72%, los adultos de 40 a 49 años 45.78%, los adultos de 50 a 59 años 51.02%, los adultos mayores de 60 a 69 años 54.15%, los adultos mayores de 70 a 79 años 50.65% y los de 80 a 90 años 32.03%.
En la anterior estadística claramente se puede apreciar que a los jóvenes en Durango no les interesa acudir a las urnas, incluso no resulta indispensable contar con estudios rigorosos de ese tipo para poder medir el ánimo de los jóvenes por participar en lo público, en el devenir cotidiano cualquiera lo puede palpar fácilmente. En mi experiencia cuando he impartido catedra a jóvenes de nivel medio superior y superior he pulsado su desencanto y desafección por los políticos y la política.
Estamos a menos de un año de vivir uno de los procesos electorales más complejos de la historia, no sólo por la cantidad de cargos públicos que habrán de renovarse, sino porque hay un nuevo órgano electoral, con nuevas reglas y nuevas circunstancias (por primera vez reelección consecutiva de legisladores federales; en Durango reelección de legisladores locales y ayuntamientos, elecciones concurrentes, entre otras) es buen tiempo para que los actores políticos, las autoridades públicas y en general todos los ciudadanos busquemos la forma de interesar a los jóvenes para participar decididamente en política.
Es preciso el momento para dejar atrás los esquemas tradicionales, la simulación y el falso discurso para los jóvenes. Urge, como lo dije en el 2014, que se incluya a los jóvenes de forma estratégica en el proyecto de nación. Sumarlos como agentes activos y dinámicos en la toma de las decisiones públicas porque postergar, limitar o no fomentar su correcta y justa participación será condenar al país a seguir derivando con rumbo al fracaso, dejándolo sin el liderazgo necesario y sin el entreveramiento generacional indispensable para los nuevos retos de este siglo; presente y futuro están en juego…

Twitter: @keops_torres