MINUTO X MINUTO

Los exgobernadores quieren cambiar deficiencias en el PRI, que digan cómo


La nota dice que se reunieron exgobernadores con la dirección nacional del PRI, con la presencia de su presidente Enrique Ochoa Reza, para analizar el contexto en el que contenderá el PRI en las elecciones del 2018, y lo relacionado a la próxima Asamblea Nacional del PRI. Estuvieron personajes de la talla de Francisco Labastida o Beatriz Paredes, entre otros protagonistas de la vida partidaria de primerísimo nivel.
Dice la nota informativa publicada en el periódico nacional “La Jornada” que los exgobernadores expresaron sus temores de que el PRI pierda la Presidencia de la República. Según la nota de Fabiola Martínez, también contemplaron el riesgo de que se pueda fracturar el partido si postulan a un candidato externo o no militante del tricolor.
Dicen que Labastida dijo que antes de nombrar candidatos a la primera novia que hay que enamorar es a la militancia. Quizá como frase sea bonita la expresión, si yo fuera priista no estaría de acuerdo, a quien deben de enamorar los priistas no es a su militancia, sino a la ciudadanía, a la militancia la deben de cuidar para que no se les vaya, ni se les divida, pero es la ciudadanía la que debe ser convencida y cautivada para que vote por el PRI.
Hasta ahora los recelos expresados por los cincuenta o más de los exgobernadores que estuvieron en la dichosa, opípara y abundante comida, escanciada con los mejores vinos de mesa y que debió costar una lanota, son más que ciertos, y como dijera uno de los ex gobernadores, no podemos ocultar la realidad del riesgo en el que está el partido de ser derrotado en las urnas.
Serán cinco años de reiteradas acciones que el Gobierno Federal hizo con un costo político tremendo. Por verticalidad partidaria, es el Presidente de la República el líder nato del partido, pero como nunca en la historia política de nuestro país sus niveles de aceptación son muy bajos, por eso, en la comidita, se llegó a plantear que se le ayudara al presidente, no que el presidente les ayudara a ellos, lo cual es dramático.
Desee nuestro punto de vista ni los exgobernadores, ni los gobernadores en funciones podrán hacer nada; quizá planteen soluciones priistas que se caracterizan por no ser soluciones, sino genialidades que terminan por diluirse sin haber podido cambiar nada. La razón es muy simple, el PRI ve cambios de forma, no de fondo.
En un año no van a poder revertir la caída del PRI, a menos que den golpes de timón en el tema de la corrupción, no deteniendo corruptos, sino cambiar la estructura jurídica, económica y el sistema político para terminarla, como no lo van a hacer porque nos parece que no lo entienden, las cosas seguirán igual, el PRI, el PAN, el PRD metidos en un escenario corrupto que los lleva al rechazo social a alta velocidad.
La violencia desbordada le pega al Gobierno Federal, al presidente y al PRI, cómo la van a revertir en un año, acaso crearán millones de empleos bien pagados, acaso depurarán de raíz todas las corporaciones policiacas, acaso evitarán los autogobiernos y las golpizas en los penales, o frenarán los feminicidios, terminaran los asesinatos contra periodistas, acabarán los levantones y ejecuciones. Yo no lo creo, y creo que nadie en este país lo cree.
Hay que mantener la unidad del partido, impedir su fractura, evitar que aventureros vengan a apoderarse de las candidaturas, debemos fortalecer la imagen del presidente, esto y muchas cosas más dijeron los exgobernadores del PRI. Nos parece muy bien, es más, creemos que eso es excelente. Ahora que nos digan cómo lo harán. O no.