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Los retos de Morena en el Congreso del Estado

Los contrapesos de López Obrador y de Morena no serán los partidos políticos, ya que algunos de ellos perecerán a raíz de los resultados, y los que alcancen a sobrevivir librarán tremendas batallas intestinas, sino será la sociedad entera la que marcará los equilibrios con el poder público.

Efectivamente, la gente permanecerá a la expectativa de que el nuevo gobierno federal cumpla con todas las promesas de campaña y es que López Obrador ya no tiene excusa de que tuvo al Congreso de la Unión en su contra, dado que tiene la mayoría suficiente para tener un ejercicio terso del poder; de lo contrario sufrirá movilizaciones en donde le exigirán resultados.

Los maestros enojados con las evaluaciones estarán contando el tiempo para que se elimine la Reforma Educativa; la gente de escasos recursos esperarán la reducción del precio de la gasolina, el incremento del salario mínimo y demás promesas que le dieron esperanza a más del 50 por ciento de los votantes.

Lo mismo sucederá en Durango, si bien los virtuales diputados locales electos se colgaron de la imagen de López Obrador, la única promesa de ellos que llegó a posicionarse fue la de Luis Iván Gurrola Vega, quien prometió bajar a la mitad el sueldo de los diputados locales para que ese dinero se destinara a las instituciones de educación a fin de que los estudiantes hicieran prácticas de campo.

Gurrola no tiene excusa de que su iniciativa no prosperó o se congeló en las comisiones porque los demás legisladores se opusieron, dado que la bancada de Morena tendrá la mayoría para llevar a cabo tal medida.

Sin lugar a dudas, ésa tendrá que ser la primera iniciativa legal que se deberá presentar y prospera, pues de lo contrario recibirá fuertes reclamos de la sociedad que va a estar vigilante del desempeño de todos los representes populares que se aprovecharon de la ola de Andrés Manuel.

A la par de esa propuesta, se tendrán que presentar iniciativas que revisen y fortalezcan el Sistema Estatal Anticorrupción, que se convirtió en una vacilada así como en generar presupuestos participativos para que el dinero no se gaste en banalidades como las letras gigantes que producen infelicidad; tienen que adecuar la agenda de AMLO en el plano local.

Para esto, la bancada de Morena en el Congreso del Estado, dependerá de la experiencia y oficio parlamentario de Otniel García Navarro, que conoce los entresijos legislativos y serán indispensables ante la falta de pericia de la mayor parte de los integrantes de dicha fracción parlamentaria.

Igualmente, la próxima Legislatura tendrá superávit financiero que deja Ricardo Pacheco, que luego de los buenos manejos financieros y materiales, los nuevos diputados no llegarán con una caja en ceros así como con un Congreso autosustentable porque ya cuenta con páneles solares para reducir el consumo de gasto en energía eléctrica.

En este sentido, esperemos que no exista una parálisis legislativa por el control administrativo del Congreso, que todo apuntaría para que Otniel sea el próximo Presidente de la Junta de Coordinación Política, si es que nuevamente no vuelve a toparse con Gonzalo Yáñez, que sin duda se verá empoderado por el resultado que obtuvo en las urnas así como su cercanía con el virtual presidente electo de México.

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