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Margarita en su laberinto

La renuncia a su militancia de 33 años en el Partido Acción Nacional, que presentó la ex primera dama, Margarita Zavala, evidencia además del nivel de ruptura que existe dentro de ese instituto político, el deseo de recuperar el poder que ostentó, junto a su marido, en el sexenio anterior.
Al igual que en el PRD, desde hace algunos años ha sido notorio la fractura interna entre los diferentes grupos y corrientes en el blanquiazul. A partir de que Vicente Fox ganó las elecciones en el año 2000, lo hizo creando en su entorno una infraestructura paralela al PAN (Lino Korrodi, Pedro Cerisola, Eduardo Sojo, Luis Ernesto Derbez). El partido intervino muy poco durante la campaña, Fox y su gente cercana coordinaron y marcaron la agenda. Una vez obtenido el triunfo, conformó su gabinete con el apoyo de profesionales o head hunters, como se les conoce, para elegir a las personas con las características más idóneas para cubrir una determinada cartera y, por otro lado, para equilibrar la presencia de panistas en el gabinete.
Por lo que toca al sexenio de Felipe Calderón, metió la mano al partido, colocando por su voluntad, al estilo priísta, a Germán Martínez, primero, y César Nava, después, como líderes nacionales del PAN, ambos personajes dóciles y serviles. Calderón además colocó a gente afín en las coordinaciones de las cámaras de Diputados y Senadores, así como en los puestos clave dentro del organigrama del PAN.
Años antes, en 1998, cuando Calderón fue presidente nacional del PAN, su mentor, Carlos Castillo Peraza, renunció al partido por considerar que los valores del partido se habían trastocado. El de Castillo Peraza no fue el único caso, ya que años más atrás otros ex presidentes nacionales de Acción Nacional habían también abjurado de sus filas como fue el caso de José González Torres, Efraín González Morfín y Pablo Emilio Madero.
Al igual que Calderón, Ricardo Anaya, actual líder nacional del PAN, llega muy joven a ese cargo. Y al igual que Calderón no dudó en traicionar a su mentor, en este caso, Gustavo Madero Muñoz. El llamado “Cerillo”, le cerró las puertas a Margarita Zavala para que no fuera diputada plurinominal al inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto y era claro que también le cerraría el paso para impedir su postulación a la candidatura a la Presidencia de la República.
Margarita (de la mano de Calderón) ha decidido abandonar las filas de Acción Nacional y se ha registrado como candidata independiente. La medida parece que por lo pronto beneficia a las aspiraciones del PRI y de López Obrador. Y en cambio perjudicará no solo al PAN sino al denominado Frente Ciudadano y representa, además, un duro golpe para Anaya.
Los estudios demoscópicos mostraban a Margarita como una opción que genera un alto índice de aprobación y, por obvias razones, un personaje identificado por un considerable número de personas. Al aparecer en la boleta electoral su nombre a quien más va a impactar desde luego que será al PAN.
A los grupos que dieron forma a Acción Nacional, los doctrinarios y los pragmáticos, se les sumó posteriormente el de los bárbaros del norte, los de el yunque, ahora hay que sumar a calderonistas y anayistas. Tantas tribus como las que han ido debilitando al PRD.
Veremos hasta donde llega Margarita con sus aspiraciones presidenciales. Será muy difícil que sin el apoyo de algún partido de los grandes aspire a la victoria. Además, la cicatriz que dejó el sexenio de su marido por las víctimas de la guerra contra el narco y los niños fallecidos en la tragedia de la guardería ABC de Sonora, es muy profunda.
Lo único seguro es que tanto Peña Nieto como López Obrador, a la distancia, disfrutan del sainete blanquiazul y aplauden.

ladoscuro73@yahoo.com.mx
@ferramirezguz

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