- Stats: 0
- Author: Lourdes Quiñones
- Posted: 1 noviembre, 2015
- Category: Opinión, Un Derecho Sin Revés
Mediación para la paz
El pasado 27 de octubre, se llevó a cabo el XV Congreso Nacional de Mediación aquí en la capital de Durango, a efecto de reflexionar entre otros aspectos, sobre las ventajas de la práctica de la mediación en el sistema acusatorio adversarial; la importancia de la regulación e instrumentación de la justicia restaurativa en los criterios de oportunidad, los acuerdos reparatorios, la suspensión condicional del procedimiento y el procedimiento abreviado, a efectos de alcanzar la reinserción de la víctima u ofendido, el ofensor y la comunidad directamente afectada por el delito; la pertinencia de la mediación en la prevención de los conflictos cualquiera que sea su origen; la importancia de la mediación familiar en la construcción de sociedades pacíficas, solidarias y cooperativas; así como diseño de estrategias para aproximar el sistema de justicia a la ciudadanía a través de servicios de mediación en espacios donde los conflictos surgen.
En este sentido, hay que recordar que la Reforma Constitucional de 2008, abrió la puerta a la mediación en materia penal, y comprometió a las y los legisladores federales y locales a incorporar en toda la normatividad los mecanismos alternativos de solución de controversias, con lo que se establecieron las bases para que los justiciables, independientemente de la materia del conflicto, puedan resolverlos colaborativamente a través del diálogo, la deliberación y el consenso.
Bajo este orden de ideas, es que en diciembre del 2014, entró en vigor la Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en materia Penal, incorporando la figura de la mediación como salida alterna a la audiencia de juicio oral.
Es de destacar que con el paso de los años, en todo el país se ha consolidado la mediación como una metodología idónea para la solución alterna de conflictos en diversas materias, avances en que Durango destaca, gracias al apoyo e impulso en la capacitación, actualización y profesionalización el Poder Judicial del Estado de Durango.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia, Apolonio Betancourt Ruiz destacó con verdad que “la sociedad mexicana exige trabajo con altura de miras, a fin de alcanzar el cambio inaplazable apegado a los cuatro pilares fundamentales del bienestar social como son la paz, la equidad, la igualdad y la justicia”. En este sentido, no podemos perder de vista que la sociedad no sólo rechaza sino que está harta de la impunidad y la injusticia; la paz no sólo es la ausencia de guerra sino que comienza por la certeza jurídica, por la confianza en las autoridades así como en su eficaz intervención para solucionar los problemas y conflictos que cotidianamente se suscitan y son parte la vida en sociedad.
En este sentido, no podemos dejar de reconocer que en Durango, desde hace 10 años contamos con el Centro Estatal de Justicia Alternativa, donde más de 50 mil asuntos se han resuelto favorablemente, lo cual es prueba fehaciente de la efectividad del mecanismo y de su contribución para la construcción de una sociedad que se desarrolle en el imperio de la ley y sea constructora de paz.
El esfuerzo que ha realizado el Gobernador Jorge Herrera Caldera ha sido significativo y de fundamental importancia para Durango. Esfuerzo del cual las y los duranguenses podemos sentimos muy orgullosos, pues contamos con un Poder Judicial vanguardista y cada vez más profesional, cuyos integrantes han fundado la primera Universidad Judicial y se han destacado por ser autoridad en la materia tanto a nivel nacional como internacional.
Así nos vestimos de luces con la presencia del XV Congreso y sus destacados ponentes, destacando la presencia de la exgobernadora del estado de Yucatán y hoy diputada federal Ivonne Ortega Pacheco. Amiga entrañable, yucateca de nacimiento y duranguense por adopción, quien durante su gestión fue pionera en materia de mediación al realizar acciones como la constitución del Consejo Consultivo para operarla en todos los ámbitos, lo que la llevó a ser condecorada con la Medalla Mundial a la Paz y la Concordia.
Durante su ponencia, Ivonne Ortega, nos mostró el lado humano de la funcionaria pública y por qué no decirlo, dio cátedra también de resiliencia. La adversidad no sólo hizo a la mujer, también forjó a una funcionaria sensible a la problemática social, cercana a las necesidades más elementales de las personas y responsable de la tareas que la sociedad y el estado le han encomendado.
Queda claro que la paz comienza por eliminar la brecha de la desigualdad y concluye en la certeza de que el estado a través de sus medios tradicionales y alternativos resguardará los derechos de los gobernados y será capaz de procurar e impartir justicia de manera ágil y eficiente.
Mi reconocimiento por su compromiso y trabajo al señor gobernador Jorge Herrera Caldera, al presidente del Poder Judicial Apolonio Betancourt Ruíz y a Javier Vidargas Robles, director académico del Instituto de Mediación de México.




Comenta con Facebook