México, la mitad de sus ingresos paga intereses de deuda


Un tema del que poco nos detenemos a revisar y poco nos ocupamos para escribir, pero que es el fondo de muchos de nuestros actuales problemas del país; es algo de lo que aún no se ha socializado, que somos un país pobre, pero endeudado como país rico.
Abro las páginas de la prensa nacional y no me queda más que una mezcla de tristeza con preocupación, y a la vez, me explico por qué la desesperación por recaudar más ingresos a las arcas nacionales ¿Pues cómo no va a haber un empecinamiento por los gasolinazos? Confirmo lo anterior al leer los periódicos de circulación nacional, La Jornada y El Financiero, que estamos hasta el cuello como país, hundidos en una agobiante deuda externa.
Mire usted, los más recientes datos con que las propias fuentes oficiales nos dan cuenta de ello, resulta que a estas alturas, la deuda pública de México representa el 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), en los últimos años se consume más y más recursos de nuestros impuestos, sólo para pagar los intereses de esa mega deuda que casi llega a los diez millones de millones de pesos, así como lo está leyendo, diez millones de millones de pesos es nuestra deuda. 10 billones de pesos. Increíble pero cierto.
La prensa nacional citada, detalla que, del total del costo financiero anual, 452 mil 478.3 millones de pesos fueron destinados exclusivamente al pago de intereses, comisiones y gastos del servicio de la deuda, sin abonar al capital de la referida deuda a cargo del gobierno federal. De lo anterior se dice poco.
La deuda de Pemex, la CFE y la Banca de Desarrollo, es aparte, pues otros 20 mil 553 millones de pesos, casi igual de lo que sigue costando el rescate bancario con el Fobaproa que hizo el gobierno en la crisis de 1995 con Ernesto Zedillo, cuando deudas privadas se hicieron deuda pública, con cargo a nuestros impuestos y que la seguimos pagando. Todo esto, de acuerdo con los datos de la SHCP.
Para que nos quede más clara la gravedad de estas sangrías del dinero público, vamos a hacer un comparativo. Los 473 mil 33.6 millones de pesos destinados el año pasado a cubrir el costo financiero del sector público, es superior al presupuesto que se le asignó a toda la Secretaría de Educación Pública en el mismo ejercicio ¡Qué barbaridad! Hasta dónde nos han endeudado, es el gasto mayor que se hace del erario, el pago del servicio de la deuda, mayor que la educación en el país.
¡No puede ser! Revisando anteriores administraciones sexenales en el país, nos damos cuenta de algo que yo no había reparado, la política de endeudamiento del gobierno de Enrique Peña Nieto se lleva la medalla de oro, ha sido la que más incrementó la deuda de los seis sexenios neoliberales que le anteceden, la medalla de plata la ganó el gobierno de Felipe Calderón y se multiplicaron desde entonces las cuentas a pagar con más y más intereses. Costo aún mayor de la destinada al total de la nómina burocrática y gasto corriente en igual período.
Este tema es importante y ocupa el espacio de mi colaboración periodística porque aquí está la respuesta del por qué la urgencia del gobierno federal de aplicarnos el mega gasolinazo, el gobierno peñanietista está endeudado y quebrado, o más bien, lo endeudaron y lo quebraron. Vivimos una pesadilla, no podrán pagar la deuda ni nuestros bisnietos.
Yo me pregunto pues… ¿Entonces por qué comprar un avión de siete mil millones de pesos? ¿Por qué los ofensivos sueldos de los ministros de la Suprema Corte y otros andan por más de 500 mil pesos mensuales? ¿Por qué insistir en mantener a los ex presidentes y a sus familias para toda la vida con esos sueldazos vitalicios, seguridad y logística que le cuestan miles de millones de pesos a México sexenalmente?
¿Por qué no vender las casas de recreación y descanso que tienen los presidentes de México en Acapulco, Cancún, Cozumel, Manzanillo y la Paz, de las que sabemos? ¿Por qué gastar en los insultantes presupuestos a los partidos y al INE aún en años que no son electorales? ¿Por qué campañas políticas de Estado? Y seguir manteniendo a los partidos morralla ¿Por qué los bonos y los lujos, por qué los viajes suntuosos al extranjero con varias decenas de invitados entre amigos y familiares? ¿Por qué el derroche en gastos de publicidad e imagen presidencial de 7 mil millones de pesos? ¿Por qué no se cancelan las obras faraónicas antes que reducir el gasto social?
¿Por qué conservar los regímenes especiales o privilegios de Hacienda de no cobrar impuestos a la 15 empresas más grandes de México, entre las que se encuentran las de Carlos Slim, CEMEX, BIMBO, Walmart, ICA y otras? Cuándo deberían pagar más impuestos los que ganan más. 600 mil millones de pesos se condonaron en el 2016. El gasto público lo soportan las clases medias que sí pagan impuestos ¿A dónde se fueron los excedentes petroleros del IEPS del año pasado?
¿Por qué miles de la burocracia dorada y la autollamada clase política gana más de 200 mil pesos mensuales? ¿Por qué tantos guaruras, choferes, viáticos, compensaciones y cajas chicas? ¿Por qué está contemplado en el Presupuesto de Egresos Federal la compra de ropa del Presidente y de la esposa? ¿Por qué los negocios desde el poder de empresarios y funcionarios? ¿Por qué tanta corrupción? Si así están las cosas ¿Por qué no un plan emergente de recortes y austeridad republicana como con la que gobernó el Benemérito Benito Juárez, antes de esquilmar más los bolsillos vacíos de los mexicanos con los gasolinazos?