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México no puede ser rehén de la violencia…

Políticos y periodistas, la actividad más golpeada…

La creciente violencia que se vive en gran parte del territorio nacional ha provocado que el proceso electoral 2018 se tiña de rojo, sin que haya autoridad alguna que pueda evitarlo, pues la mayoría de los asesinatos han quedado impunes.
Las elecciones de este año han sido de las más disputadas por los cargos de elección popular en disputa, lo cual ha caldeado los ánimos de la delincuencia organizada y grupos de interés que quieren conservar o hacerse del poder a costa de lo que sea.
Según datos del indicador de violencia política en México 2018 tan solo en el estado de Guerrero cuya entidad ha sido una de las más golpeadas por este tipo de ilícitos en lo que va del proceso, suman ya 23 homicidios de políticos con violencia; a nivel nacional los priistas y sus partidos coaligados son los que han sufrido más bajas de aspirantes a cargos de elección popular con 44 decesos.
Los panistas y sus coaligados han sufrido también la violencia política con 43 muertes de aspirantes en todo el país.
De acuerdo a estas cifras de homicidios hay una lectura muy clara, la delincuencia organizada, el narcotráfico y los de la nueva modalidad delincuencial hoy llamados “huachicoleros”, tienen interés manifiesto en manipular el proceso electoral y a quienes vayan como candidatos.
En regiones donde el narcotráfico y otros ilícitos han sentado sus reales, han sido los lugares más vulnerables donde se han concentrado gran parte de los asesinatos a políticos de todos los partidos.
Los cuales por alguna razón se negaron a hacer alianzas con los delincuentes que pretenden no perder el poder económico y político y que sus multimillonarias ganancias por los ilícitos no sufran merma.
Según estadísticas de procesos electorales pasados, nunca se había vivido este clima de violencia en el país, lo cual es un claro síntoma que la ciudadanía está más politizada y que los aspirantes a puestos públicos se encuentran en una caja de cristal a ojos de todos los ciudadanos y por ende quedan más expuestos.
La violencia no tiene límite, también hay amenazas, actos de intimidación a exalcaldes, regidores, militantes, dirigentes, exregidores, diputados, síndicos y exsíndicos, pues los malosos no quieren perder las canonjías que es delinquir en la impunidad
A poco más de dos semanas que concluyan las campañas políticas nacionales, se espera un enrarecimiento del clima político por lo cual las autoridades correspondientes tienen que redoblar esfuerzos para evitar que los hechos de violencia en contra de los actores políticos de todos los partidos cesen.
En días pasados en Piedras Negras, Coahuila, fue asesinado el candidato a diputado federal Fernando Purón Johnson, al salir de un evento proselitista sin que haya hasta el momento detenidos ni identificación de los presuntos asesinos.
En Torreón, Coahuila, se registró un hecho similar en contra del director de la facultad de Derecho de la UAC quien era un personaje muy público; el prestigiado abogado se debate entre la vida y la muerte.
La violencia golpea también a periodistas…
El oficio periodístico también ha sido duramente golpeado por los delincuentes, pues según cifras de organismos nacionales e internacionales el trabajo de la comunicación en México se ha convertido en una actividad de alto riego.
Según información publicada en medios hasta el 2017 se contabilizan más de 100 asesinatos en contra de comunicadores, cifra que sobrepasa el número de atentados dados en países en guerra como Irak, Afganistán, etc.
El asunto de la violencia será una de las asignaturas pendientes que habrá de enfrentar quien resulte triunfador en la contienda presidencial, pues México no debe ser rehén de grupos delictivos de ninguna naturaleza.
Vista_politicastro@yahoo.com.mx

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