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No se espera nada del PAN

Una vez que los militantes del Partido Acción Nacional en Durango hayan renovado su dirigencia estatal, las cosas seguirán igual o peor y se debe especialmente a dos factores como es el confort en el que cayeron sus últimos dirigentes así como la disminución en el ánimo político de Juan Quiñonez Ruiz, virtual presidente estatal del blanquiazul.
La última década del PAN en Durango, se ha distinguido porque sus directivos dejaron el trabajo de tierra y estructural por el de las ruedas de prensa semanales y es que están conscientes que este partido político cuenta con un voto duro en Durango Capital, Santiago Papasquiaro y Lerdo, lo que les hace contar con la suficiente fuerza electoral para obtener espacios de representación proporcional tanto en el Congreso del Estado como en los Ayuntamientos, de modo que estas son distribuidas entre los grupos dominantes y por eso no se preocupan por acrecentar su presencia territorial o armar una estructura que le pueda hacer siquiera cosquillas a la marabunta del PRI.
Los panistas saben que en la capital cuentan con un promedio de 60 mil votos y son todos aquellos ciudadanos que no congenian con los postulados del PRI porque lo tienen catalogado como sinónimo de corrupción y el PT lo etiquetan en la izquierda generadora de pobres para su sostenimiento permanente y por lo general, es la clase media y sociedad civil la que en cada elección acude a votar por Acción Nacional sin la necesidad de ser movilizada por redes promotoras o por los sindicatos de choferes adheridos al tricolor mediante la famosa ‘operación menudo’.
Sin embargo, ese conformismo puede llevar al panismo duranguense a la catástrofe porque ya van surgiendo otros elementos que le están restando a ese voto cautivo del PAN y tenemos que a partir del 2004, Ismael Hernández Deras, provocó un éxodo de panistas a las filas del PRI; el doctor Enríquez con todo y su nepotismo, es un actor que jala votos de la sociedad civil y ahora si en el 2015 y 2016 surgen candidatos independientes, sin lugar a dudas, le seguirán restando capital electoral a Acción Nacional.
Se esperaba que Víctor Hugo Castañeda Soto fuera un presidente estatal del PAN bastante aguerrido y generador de debate pero se le fue el tiempo añorando sus tiempos de glamour en la Secretaría de Turismo y no varió la estrategia de las ruedas de prensa y no se percibe que Juan Quiñonez Ruiz haga lo mismo, porque en los meses que fungió como diputado estuvo bastante tranquilo y su rostro reflejaba cansancio o enfado; es más, se puede afirmar que el último buen presidente de este partido fue Juan Carlos Guitérrez Fragoso, quien hacía shows y escándalos que daban de qué hablar pero hasta este personaje está decepcionado de su partido y de la política, que mejor decidió dedicarse a otra actividad completamente distinta de la política.
No se puede esperar mucho del PAN ya sea con Juan Quiñonez o Pedro Toquero que trae el apoyo de El Yunque, porque finalmente todo terminará en la disputa los grupos por las posiciones políticas que se obtienen por la vía plurinominal o en su defecto, cerrarle el paso a José Aispuro Torres para la candidatura a gobernador del 2016 a cambio de negociar con grupos externos por eso es que con ese tipo de oposición, el Revolucionario Institucional sigue siendo un partido ultradominante en la entidad aunque en estos momentos se encuentre fracturado por la lucha fratricida que vive en su interior.

lecturaspoliticas.com

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