MINUTO X MINUTO

Nos espera la turbulencia política


La navidad y el año nuevo, un breve receso para entrar de lleno a un tiempo turbulento. Los abrazos y buenos deseos, los regalos finos, exóticos, los modestos y de detalle que son los mucho más llegarán a los seres que se quieren y estiman. Un espacio de tiempo que dejó de ser de reflexión para pasar al del consumo enloquecido. La sonrisa efímera que se borrará cuando continúe la realidad cotidiana con sus angustias y avatares, ahí le seguimos, no se vale llorar, sino hacer camino al andar, dice el poeta.
Nos preparamos para ser atacados de manera inmisericorde por decenas de miles de anuncios electorales, por aire mar y tierra, se nos darán, masivos, abusivos e intrusivos, mensajes en los que cada aspirante a dirigirnos, a gobernarnos, quizá a manipularnos, a lo mejor a robarnos o drogarnos, nos tratarán de convencer de unas bondades que ya las quisiera cualquier santo.
Nos recordarán las promesas de cada proceso electoral, esas ilusiones que se convierten en frustración social, indignación y condena. Empleos que no se generan como se requieren, salarios que no se pagan como nos dijeron, tarifas que subieron cuando se comprometieron a no hacerlo, incremento de precios que nunca se frenó, violencia disparada, robo cínico a la nación y a los ciudadanos, impunidad abierta. La danza de feroces lobos donde todos bailan al son de la perversidad.
Sexenio tras sexenio es lo mismo, quizá ya no… ahora es peor. La crisis sistémica, el deterioro político, la incertidumbre económica y laboral, el estado de derecho burlado tendrá en los candidatos una respuesta, la promesa que pocos creerán, acompañada de una sonrisa impecable que muchos nos preguntaremos ¿Los candidatos de qué o de quién se ríen? Seguramente de nosotros, los ciudadanos engañados y burlados durante décadas.
Pero no nos queda de otra, mientras el estado se sustente en un sistema de partidos, los ciudadanos debemos elegir entre ellos una opción. Ya se le dio oportunidad a la derecha panista y hemos sido gobernados ochenta años por el gobierno priista, ambos han fracasado, nuestro país está en situación crítica y estas opciones parece que no son las que el mexicano quiere, por eso, surge Morena, un movimiento más que un partido que muchos mexicanos esperamos vaya más allá de un candidato, sino de un programa de mediano plazo que genere condiciones para un cambio estructural y sistémico profundo.
Nos veremos envueltos en la vorágine electoral, difícil saber resultados, nos guiaremos por tendencias y percepción, ojalá sepamos analizar la credibilidad de cada candidato, su discurso, su congruencia, su trayectoria, sus aliados, su participación en las decisiones fundamentales de este país y podamos decidir posibilidades para que se mejore un país que se nos va de las manos.
La turbulencia llegará a la aldea, la polémica por las candidaturas a senadores y diputados será fuerte, los partidos políticos pondrán a prueba a los liderazgos, al parecer el PAN es el que mejor saldrá librado de esta contienda interna. En el PRI se puede presentar una revuelta más fuerte, sus liderazgos no son sólidos y los grupos permanecen confrontados, será la influencia del centro la que marque la diferencia. La Universidad Juárez (UJED) será tocada por el sismo político, ya no serán los grupos inconformes que evidenciaron su debilidad y falta de convocatoria, será la carpeta de investigación que esta armada desde la PGR sobre posibles fraudes a partir de recursos federales no aplicados, esto podría desatar los demonios universitarios que luchan por el poder. Falta saber la respuesta de los administradores de la Universidad, pero de que las cosas se podrán tan calientes que atenuarán el frío invernal, no cabe duda. O no.