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Nuevos retos…

Sin duda para Durango y sus gobiernos tanto para el estatal como para los municipales, se enfrentarán a nuevos retos ante el cambio de gobierno Federal, en un escenario incierto pues aún no se sabe la forma de cómo asumirá su compromiso Andrés Manuel López Obrados ante los mexicanos.
Consideramos que el gobernador Dr. José R. Aispuro Torres, ya había considerado la posibilidad de que su partido el PAN y su coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano no lograrían el triunfo y se pronunció junto un grupo de gobernadores para que se les permitiera ser ellos los interlocutores con el nuevo gobierno y no a través del partido, PAN.
Consecuentemente, el gobernador considera que deberá asumir una posición responsable como oposición y ante ello, hacemos esta reflexión, la cual deberá hacer extensiva al resto de sus colegas: Bien por el país que logra consolidar un buen gobierno. Y, mejor aún, el que además de un buen gobierno logra tener una buena oposición. Esos dos factores cierran el perfecto círculo virtuoso de la buena política nacional. La elevada, la refinada y la eficiente.
En los países-realidad, la pareja ideal es tener buen gobierno y buena oposición. Lo catastrófico es que ambos sean pésimos. Lo intermedio es que sólo sirva uno de ellos. Si el gobierno es muy eficiente, no es tan grave la impotencia de la oposición. Pero si el impotente es el gobierno, la única salvación reside en la oposición.
La oposición es, incluso, de lo mejor que puede tener un gobierno. Ella lo impulsa ante sus negligencias, lo contiene ante sus excesos y lo guía ante sus extravíos. Es el mejor motor, el mejor freno y la mejor contraloría del gobernante. Le da lo que, muchas veces, no le surten ni los leales, que suelen disimular los defectos, ni los serviles, que suelen vitorearlos. Le informa de lo que él no advierte o de lo que no previene. Es el vigía de mástil que le avisa si viene la tormenta, el iceberg o el enemigo.
Pero este binomio tiene dos amenazas que lo ponen en riesgo. Una es que el gobierno quiera aliar a la oposición. Que pretenda acuerdos para transformarla en simple colaboradora, privándola de ser opositora. La otra es que la oposición no sea recia o inteligente, bien por dispersión, por desorganización o por distracción. Ese es el peligro que, al mal gobierno, se sume la mala oposición.
Y si somos claros, el ejemplo lo tenemos aquí en Durango en donde el PRI no supo ser oposición pues ellos estaban acostumbrados a gobernar y nunca se prepararon para dejar el gobierno y asumir el papel de opositores y esto es lo que se debe evitar con el gobierno de López Obrador. Además, deberá hacer mucha política y con un trabajo inteligente y esmerado con un Congreso Morenista para sacar los acuerdos que necesita Durango para seguir creciendo. Ardua tarea con los diputados surgidos de Morena.
Esto es por un lado, el de las relaciones institucionales, pero hay otro reto y es la responsabilidad que el gobernador Aispuro tiene con los duranguenses y aquí aparecen varios pendientes, desde las propuestas al Congreso de la entidad para ocupar varios espacios vacíos a los cuales la bancada del PRI rechazó sin mucha convicción, posponiendo para después su aprobación. Además de ello, hay otros espacios dentro del gobierno que deben ser ocupados y debemos agregar que hay la necesidad de hacer cambios y ajustes en el gabinete para el siguiente tramo de gobierno.
No olvidamos señalar que habrá que redoblar esfuerzos, poner más empeño, pero sobre todo el ingenio necesario para satisfacer las necesidades de una sociedad harta de la corrupción y de la impunidad, la inseguridad por el incremento de los robos del fuero común, el desempleo y sobre todo la desigualdad y aquí cabe resaltar el problema del desabasto de medicamentos y el rezago que se arrastra en materia educativa, sin dejar de señalar el descuido del campo.
Redoblar esfuerzos en todos los frentes es el reto inmediato, la interlocución con el nuevo gobierno es una oportunidad para que afloren las cualidades del gobernador Aispuro Torres para conciliar y cabildear con el nuevo gobierno para atraer más inversiones para Durango que beneficien a todos.
No hay que darle vueltas a la realidad, hay que saber ser un gobierno de oposición por y para el bien de los duranguenses.
Los presidentes municipales tienen el mismo reto, sólo que directamente con los ciudadanos y actuar en unidad con el Gobernador como un bloque para que de esta manera el que nos gobierna pueda hacer sus gestiones en el centro con firmeza y con la seguridad de que tiene el respaldo total de la sociedad.

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