MINUTO X MINUTO

Hasta por debajo de la lengua se dan Calderón y Moreira


De lo que recuerdo, creo que no le habían pegado tan duro a Felipe Calderón Hinojosa, personaje que vivió seis años en Los Pinos del 2006 al 2012 y ya aspira de nuevo a regresar y vivir en ésa residencia presidencial, por otros seis años, pero ahora por la vía conyugal, hasta con la cubeta se le fue el ex gobernador coahuilense Humberto Moreira.
Ahora sí que enójense las comadres y saldrán las verdades, el ex presidente –cumpliendo con su rol de cuestionar a los gobernadores priístas que fueron en su mandato- se acababa de referir a Moreira, el pasado domingo, tildándolo que en su gobierno estatal, les permitió vivir cómodamente al grupo de delincuentes de los Zetas y que trató de obstruir la participación de la Marina para combatirlos.
Pero Calderón no tardó mucho por la respuesta y Moreira de inmediato le contestó así en público: “Acaba de llegar a Saltillo, un tipo despreciable, pero llegó tarde por que aquí se cierran a las dos de la tarde los expendios de vinos y cervezas, es el mismo que inventó una guerra para legitimarse en la presidencia, pues todos nos acordamos, que no se haga tarugo, le robó la presidencia a Andrés Manuel López Obrador en el 2006, es igual que El Chacal Victoriano Huerta, es otro borracho y usurpador”.
De las dos anteriores imputaciones, se desprende preguntarle a uno y a otro, ¿Por qué siendo presidente de la República lo permitió y por qué no lo aprehendió y lo llevó ante la PGR para que respondiera por sus actos, y naturalmente, qué fue lo que lo detuvo para actuar, tenía a su mando a las fuerzas públicas y al Ministerio Público por esta supuesta complicidad del mandatario estatal?
En cuanto a Moreira salta la pregunta que todos se hacen, igualmente que ha Calderón, ¿Por qué no hizo público aquel fraude electoral? Hubiera sido ése acto, de un histórico valor civil, haberlo denunciado incluso, no podía hacerlo claro, porque Moreira tenía en sus planes ser presidente nacional del PRI, como así ocurrió.
Aunque obra en su descargo para Moreira, que efectivamente, está documentado, que a los gobernadores priístas se les pidió, aún antes de las elecciones, operaran a favor de Calderón, vía la ex líder del SNTE Profa. Elba Esther Gordillo, el presidente Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari, Fernández de Ceballos, entre otros, así lo han reconocido los dos primeros.
En tanto que los dos últimos, CSG y Fernández de Ceballos, se ocupaban de tejer la maniobra para descarrilar a AMLO. Así lo denunció el empresario Carlos Ahumada desde Cuba a donde se auto exilió y se dijo engañado por éstos. Total, que se sigue confirmando ahora que se suma a este coro, la voz del coahuilense, puras fichitas e intrigas han campeado en las cúpulas desde el 2000 para acá.
Pero volviendo a los exabruptos del pasado domingo que escenificaron estos dos personajes nacionales, este papelito lo dieron no sólo dos ex gobernantes, sino dos ex presidentes nacionales de los principales partidos Felipe Calderón del PAN y Humberto Moreira del PRI, sobra la pregunta ¿Por qué la gente ya no cree en los políticos verdad?
Calderón cargará toda su vida con tres lastres, ser señalado como un presidente espurio, luego se ganó a pulso que fue quién desató una guerra innecesaria que costó al país más de cien mil muertos, pero ya en su mandato, fue cuestionado en público de ser afecto al alcohol.
Y Moreira se encargó de recordárselo como nadie, agregando textualmente: “Mentiroso, bocón y tramposo” que son sólo algunos de los señalamientos hechos por Moreira contra el panista al que aseguró, “su vicio lo vuelve desmemoriado, pues lo que pasa cuando tomas es que no recuerdas qué pasó”. Y agrega que a eso se debe la animadversión del expresidente, al afirmar que sólo fueron dos gobernadores priístas en su tiempo, que se negaron a darle ese apoyo.
Con estos exabruptos e insultos nos viene la convicción, que, en términos político electorales, ¡el 2018 ya llegó! Y nos espera una agitada sucesión presidencial con una enardecidas descalificaciones de otros actores nacionales que están revolviendo muy anticipadamente la elección presidencial, que está peligrosamente tornándose impredecible y enconada.
Se está volviendo una guerra campal de todos contra todos. PRI, EPN y su gabinete contrastando el discurso de AMLO; Margarita, Anaya y Moreno Valle del PAN en una lucha soterrada; PRI y PGR, Vs. Josefina Vázquez Mota; Miguel Ángel Barbosa y otros once senadores de pleito con el PRD y su presidenta Alejandra Barrales; desacuerdos con el Jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, Alejandro Encinas y Porfirio Muñoz Ledo, por la impugnación interpuesta por la PGR, contra la primera Constitución Política de la Ciudad de México. Y ahora Calderón y Moreira, profiriéndose insultos. Y lo que nos falta por ver.