MINUTO X MINUTO

Marchas fallidas


Hubo dos marchas en la Ciudad de México, sin poder de convocatoria, a pesar de que una de ellas, supuestamente, la convocaban 77 organizaciones civiles; fueron desairadas por las otroras multitudes que se hacían presentes, por el `sospechosísimo´ que despertaron ambas.
Una de ellas, la más elitista y light, convocada por dos damas encopetadas, Isabel Miranda de Wallace, ex candidata del PAN al gobierno del entonces DF, quién preside una organización llamada “Alto al secuestro”, y por Laura Herrejón, Secretaria de Vinculación Ciudadana del CEN del PRI, fue la que tuvo más cobertura por los medios, empezando por Televisa.
Esta marcha a la que llamaron “México Unido”, partió del Auditorio Nacional y terminó en el monumento de “El Ángel de la Independencia”, pero fue contaminada con un implícito apoyo al Presidente Peña.
La otra marcha, a la que llamaron “Vibra México”, fue convocada por 77 organizaciones civiles y la organizó otra dama activista, María Elena Morera, pero ésta le agregó que, además de protestar contra Trump, hacer la proclama de “arreglar primero la casa”, en contra también del actual gobierno federal.
Así las cosas, una era en contra y otra a favor del Presidente Peña; cuando llegó la marcha de la panista Miranda de Wallace y de la priísta Laura Herrejón al Ángel de la Independencia, ya estaban apostados en la escalinata, quienes habían llegado primero, los de la marcha de las 77 organizaciones civiles, y le impidieron a la señora de Wallace presidir el evento, y a base de descalificaciones e insultos, la obligaron a retirarse y huyó por piernas de su propia marcha a la que había convocado.
Ambas marchas se asumieron representantes de una dudosa “sociedad civil”. Con liderazgos tan débiles, es inútil convocar a la unidad. Trump ha de estar “vibrando” de miedo. Y flaco favor le hicieron las dos damas panista y priísta, al Presidente Peña Nieto, los gritos que iban a hacer contra Trump, se convirtieron en un “Fuera Peña” y la marcha de “La Unidad”, terminó siendo todo lo contrario. Y entre las dos marchas, apenas sumaron algunos 20 mil asistentes.
Era de esperarse, en un México donde las encuestas dan un 88% de opiniones que reprueban el gobierno de Enrique Peña Nieto, era una inocencia pensar que iban a salir tersas estas marchas.