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Presidente Ausente

A la baja en el tema de popularidad, a la baja las expectativas de crecimiento de la economía del país de acuerdo al Fondo Monetario Internacional, en crisis en materia de Derechos Humanos. El inicio de este 2016 ha tenido como principal denominador para la actual Administración Federal, la ausencia del presidente Enrique Peña Nieto en los principales temas del debate nacional.
Luego de tan esperanzador arranque en el que supo acercarse a todas las fuerzas políticas del país y de sentarse con ellas en la misma mesa para dar forma al llamado Pacto por México, y una vez que logró impulsar la aprobación de las reformas estructurales y su respectiva legislación secundaria, al Presidente de la República se le vino la noche encima.
Dos temas muy puntuales y sensibles comenzaron a marcar un rumbo adverso: la Casa Blanca y Ayotzinapa. Sumado a eso, el desplome de los precios del petróleo y la caída del peso frente al dólar generaron la tormenta perfecta para desviar el objetivo que Peña y su equipo habían trazado.
A pesar de la adversidad, las elecciones federales intermedias le fueron favorables a su partido, el Revolucionario Institucional, para mantener la mayoría en el Congreso. Eso pudo haberse convertido en el revulsivo indispensable para dar el cambio de timón, enderezar el rumbo y modificar la narrativa oficial.
Sin embargo esto no ocurrió así. Como botón de muestra es lo ocurrido en lo que va de este mes de abril. El día 8 de abril el gobierno de México decidió cancelar el viaje a la Asamblea de la ONU sobre las drogas (Ungass), sin explicación de por medio. En cambio, se le dio prioridad a una anticlimática gira presidencial por Alemania y Dinamarca. Días más tarde, el gobierno mexicano comunicó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de no prolongar, más allá del 30 de abril, la misión del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Para el 15 de abril, Peña Nieto cambió de parecer y decidió que siempre sí acudiría a la Ungass. La rectificación presidencial ha dado pie a múltiples lecturas que van desde la presión que ejerció Estados Unidos para que acudiera, hasta el tratar de disminuir el impacto negativo frente a la comunidad internacional y los grandes mercados por la crisis en cuestión de Derechos Humanos.
En relación a este segundo punto, no debió haber sido obra de la casualidad, muy seguramente, las inusuales e inéditas disculpas del secretario de la Defensa Nacional a la sociedad por los casos de tortura para con la población civil.
Detrás de la rectificación presidencial se ve la mano de Paulo Carreño King, Subsecretario para América del Norte, quien en algún momento fungió como coordinador de Medios Internacionales. Carreño, hijo de José Carreño Carlon, encargado de Comunicación Social en la segunda parte del sexenio de Salinas de Gortari, es un experto en el manejo de crisis. Muy seguramente hizo ver a Peña Nieto lo que representaría el desdeñar la participación de México en la Ungass.
No solo eso, esta acción se convirtió en área de oportunidad para posicionar en la agenda mediática la postura flexible del gobierno mexicano ante el tema de la legalización de las drogas, aumentar la dosis personal permitida de 5 a 28 gramos y con esto, además, quedarían libres las personas que están en proceso o en prisión por portar cantidades mayores a 5 y menores a 28 gramos. Por otro lado, Peña Nieto enviará al Senado una iniciativa para reformar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal para permitir su uso medicinal y evitar la criminalización de los consumidores. Es cierto, las medidas parecen intrascendentes y mínimas, pero representan un importante primer paso el cual ha sido reconocido por propios y extraños.
De este tipo de experiencias el presidente debe sacar conclusiones. La estrategia de la ausencia, de la inacción, no conduce a nada positivo. Enfrentando y debatiendo los grandes temas de interés general es un primer paso no solo para solucionar conflictos, sino que a partir de ahí, construir las políticas públicas que puedan generar el bien común.
De lo contrario, tendría que planear más giras internacionales, apuntar a destinos nunca antes visitados, porque de lo contrario, permanecer aquí, ausente, le dejaría con muy poco margen de maniobra.
No hay mucho de qué presumir.

ladoscuro73@yahoo.com.mx
twitter: @ferramirezguz

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