MINUTO X MINUTO

PRI y PAN están para llorar


Pasó otra semana más y ni el PAN ni el PRI eligieron su dirigencia estatal. Distinguidos panistas con trayectoria se manifestaron públicamente pidiendo a la dirigencia que lanzara la convocatoria para la elección.
Si nos basamos en el interés social en los partidos, la verdad es que solo a la militancia partidista y a los políticos les interesa si se elige o no una nueva dirigencia en estos partidos. A la sociedad en su conjunto le preocupan otras cosas, sus problemas cotidianos, para el grueso de la sociedad es irrelevante quien dirija a los partidos, es algo muy ajeno a ellos.
Incluso el grueso de la militancia pudiera no estar muy interesada en esta situación “rara”, solo por decirlo de la mejor manera, por la que atraviesan tanto el PRI como el PAN, un indicativo es que en el desplegado que firman los militantes del PAN no haya firmantes de la militancia de base, son en su mayoría hombres y mujeres de Acción Nacional que ya han estado en la dirección del partido, ocupado puestos de funcionarios estatales o federales, o han sido legisladores tanto del nivel federal como local.
Otra posibilidad es que solo haya sido idea de este grupo el firmarlo, si es así, suena a facción, a una acción excluyente, decisión cerrada que podría perder el efecto de presión deseado, diluirse la intención y que su objetivo termine en nada.
Un hecho de esta naturaleza sin duda genera diferentes posiciones, hay quienes sostienen que el desplegado no causó ninguna presión real, otros, por el contrario, afirman que fue bien recibido, pero que no se expresaron públicamente quiénes están de acuerdo, lo cual equivale a nada, otros dicen que el desplegado realmente no está dirigido a la actual dirección estatal del PAN, sino a la mano que mece la cuna.
Hasta hoy los impactos mediáticos son pobres, débiles expresiones de apoyo, no hay respuesta de la dirección estatal y no se ve que se modifiquen escenarios. No detonó tampoco en las Redes Sociales.
Quizá no era la idea de detonar, sino de enviar mensaje a destinatarios que directa o indirectamente están influyendo para imponer método de elección que vaya en contra de la participación abierta de la militancia, en este sentido, pudiera haber un resultado positivo del desplegado, que por la naturaleza de a quién o a quiénes va dirigido su contenido, el mensaje se convierte en críptico y sus impactos difícil de medir.
En el PRI los grupos son incapaces o temerosos de decir lo que piensan, la inconformidad por el “amorcillamiento” de la elección de su Comité Ejecutivo Estatal se guarda solo para expresarse entre cuates, muy cuates. Si un grupo de panistas se expresaron, en el PRI esto está prohibido, quienes lo hicieran serían devorados por los mismos priistas, en este sentido las inconformidades soterradas no tienen ningún sentido, no llegan ni a rabietas políticas.
Nosotros creemos que todo este desbarajuste en el PAN y el PRI no es casual, mucho menos irrelevante, es parte de una crisis profunda, partidos que se van quedando sin institucionalidad, sin liderazgos, sin motivaciones, sin banderas, sin objetivos, lo que se traduce en una incapacidad de algo tan necesario en política como son los acuerdos, así, sin siquiera tener una pálida posibilidad de ejercer la democracia, el diálogo y la concertación interna. Nos preguntamos, si no pueden convocar a una elección para elegir a su dirigencia, cómo quieren instrumentar para el país, para el estado o el municipio un proyecto democrático y transparente, diríamos que ambos partidos están para llorar. O no.