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Prometer no empobrece

En este proceso electoral, los ciudadanos deben ser muy acuciosos con las promesas de los candidatos, es hora de que les exijamos cómo planean llevarlas a cabo y si es que ya estuvieron anteriormente en otras responsabilidades públicas, cuestionarlos el por qué no lo hicieron.
Por ejemplo, Iván Gurrola Vega, fue diputado local por el PRI en la legislatura comprendida de 2013-2016. Su actuar fue de un gris opaco y solo se dedicaron a aprobar en automático las iniciativas que eran enviadas por Herrera Caldera.
Gurrola quiere volver a ser diputado local, pero ahora por el color guinda de Morena. Su principal propuesta es bajar el sueldo de los diputados a la mitad; la pregunta es ¿Por qué cuando fue legislador no renunció al 50 por ciento de su salario? Al lanzar esta pregunta en redes sociales, me respondió que cuando fue legislador presentó una iniciativa que jamás prosperó que consistía en quitar el fuero de funcionarios públicos y jurisdiccionales; entonces para qué proponer algo que, sin lugar a dudas, va a correr la misma suerte.
Esto se parece a la propuesta de Carlos Epifanio Segovia, que renunciaría al sueldo de diputado local, ¿Renunció a su sueldo de regidor del Ayuntamiento de Durango?
Pasemos ahora a la propuesta de Martín Vivanco, abanderado del tricolor al Quinto Distrito local. Quiere dar un apoyo de mil pesos mensuales a los viejecitos de Durango. De acuerdo a datos del INEGI, en la entidad existen casi 177 mil adultos mayores; para cumplirles se tendrán que gastar mes con mes alrededor de 177 millones de pesos, ¿De dónde se va a sacar el dinero? ¿De reinstaurar el impuesto de la tenencia vehicular? ¿De recortar presupuestos de educación, seguridad pública, salud? ¿De dónde?
Arturo Yáñez y Manuel Herrera Ruiz quieren ser diputados por tercera ocasión; Otniel García por segunda vez como diputado local; Marina Vitela y Jorge Salum, diputados federales por segunda ocasión y podrán decir que presentaron mil iniciativas de ley o de reformas, pero muchas no pasaron los filtros parlamentarios o de plano, son letra muerta por carecer de utilidad pública.
Así podemos dedicar muchas páginas de este periódico en señalar las incongruencias de las promesas de campaña o en por qué no las hicieron cuando ya estuvieron, por ello es que se hace indispensable de ejercer el derecho al voto de manera informada, consciente y que desde ahora, nos rindan explicaciones creíbles y si llegan al cargo por el que compiten, que rindan cuentas, no que se justifiquen de que tenían toda la intención de hacerlo, pero las mayorías y las bancadas no aceptaron sus propuestas.

@MtroDelaRosa

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