Loading

¿Quien ganó?

Seguramente todos coincidimos en que en el pasado proceso electoral ganó el hartazgo. Los ciudadanos cargábamos con una fatiga histórica. El Cambio lo hizo la ciudadanía aquí y en Nuevo León con el Bronco, y en Chihuahua, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Quintana Roo y Aguascalientes.
El PRI pierde porque como dijo una amiga maestra, nada es eterno, y en esa larga vida de los partidos los que se deterioran son quienes viven de ellos, los que de ellos hacen negocios por demás lucrativos y construyen vanidades pedantes ligadas a soberbias perversas y amafiamientos indecibles.
Los panistas y menos los perredistas tienen por qué asumirse como triunfadores porque no lo son, son eso sí, beneficiarios del triunfo de la sociedad, son vehículos sobre los cuales se hizo el cambio.
Si el PAN, el PRD y el mismo Aispuro se ensoberbecen las cosas se ponen difíciles para ellos, de panistas, priistas – aispuristas y perredistas despistados ya observamos algunos indicativos al respecto y lo que les podemos decir es que no se equivoquen porque ahí viene Morena que puede ser su verdugo.
El triunfo de la sociedad expresado en las urnas se dio inmerso en una crisis política y crisis de partidos, ya dimos nuestro punto de vista sobre diferentes ángulos del PRI, pero el PAN y el PRD no se quedan atrás.
En el sexenio de Vicente Fox que de manera irresponsable terminara con los deseos de cambio de los mexicanos, y al final se tuviera que engullir sus tepocatas y cuánta alimaña dijo que terminaría. En su gobierno se dieron altas corrupciones que la prensa independiente ha documentado ampliamente.
En el sexenio de Felipe Calderón también, pero no solo eso, sino que vistió de luto a todo un país y a gran parte lo metió en el terror y la incertidumbre que aún no termina. Felipe Calderón cabildea para perpetuarse en el poder a través de su esposa Margarita, y ahí está la rebatinga entre Calderonistas y Anayistas.
El PAN se vio vinculado a los mafiosos de los casinos de Monterrey, llegaron a hacer legisladores federales a quienes estaban vinculados a ellos. Guillermo Padres gobernador panista de Sonora esta señalado de ladrón, tan es así que le interviene bienes, unos poquitos quizá solo para taparle el ojo al macho.
Fueron diputados panistas los que se encontraban en plena algarabía lucrativa cuando se abrió la cloaca de los “moches” que ahora intenta los mismos legisladores federales hacerlos legales e institucionales, también se divertían sus diputados en bacanales con damiselas y narcos, una de esas fiestas rumbosas donde había de todo fue en Puerto Vallarta. No se equivoquen señores del PAN, ni ganaron ni son ejemplo de nada, son parte del deterioro político de este país.
Fueron panistas, priistas y perredistas los que aprobaron las reformas estructurales que hoy son rechazadas por la sociedad, el PAN y PRI se turnaron la aprobación de las reformas fiscal y energética que ni Obama las quiere.
Ciertamente, entre más grande es un partido más se le notan sus vicios, por ello, Ricardo Anaya líder nacional del PAN tundió a Manlio Fabio Beltrones dirigente nacional del PRI en un programa de análisis sobre el proceso electoral del pasado 5 de junio. Mientras Anaya apabullaba con datos, fechas, fotografías, declaraciones llevadas en cartulinas (creo que las cartulinas son la moda, nada más que unos las usan bien y otros con ellas se golpean solos) mientras que Beltrones solo atinaba a decir, tu juventud no te permite ver las cosas como son, o, hablas mucho y no dices nada, o, no sabes poner en contexto las ideas, al tiempo que Anaya le ponía un felpa.
Anaya y Beltrones solo son frutos de un árbol de raíces descompuestas, de esa entrevista puedo señalar dos cosas importantes: Ricardo Anaya le dio en el programa de López Dóriga el mérito del triunfo a la sociedad, solo existió el triunfo de su partido, y algo que une profundamente al PRI y al PAN, que ambos harán lo imposible para que no gane Morena, se irán con todo contra López Obrador y ahí puede estar la sepultura de ambos.
Más que PAN y el PRD, José Aispuro, sin mucha cola que le pisen, con un claro cabildeo en el Senado a favor de las propuestas de Peña Nieto, supo subirse a la ola del hartazgo, pero aún no es el líder, de él depende serlo, si el diálogo con la ciudadanía se rompe, si lo devoran los corruptos que lo andan rondando, si no hay transparencia y deja abierta la puerta a la corrupción, el Aispurismo se acaba, nosotros esperamos que eso no sucede, pero asegurarlo es imposible. O no.

Comenta con Facebook