MINUTO X MINUTO

Se puede entregar Coahuila pero nunca el Edomex


El INE en entredicho. “le quedaron grandes los zapatos” de arbitrar con justicia electoral las elecciones del Estado de México y de Coahuila, en la sesión del pasado viernes de los consejeros de este Instituto, en la que debieron deliberar si le daban curso a las impugnaciones al primero y la demanda de nulidad en el segundo.
Se entrampó y salió a relucir algún diferendo oculto, de criterio, entre el presidente de ése organismo Lorenzo Córdova, quién se quejó de ser ignorado y no haber sido informado por el titular de Fiscalización de Partidos, que entregó un complemento o engrose, a sus reportes previos, los cuales enriquecían las impugnaciones.
Fue el motivo por el que estalló en cólera y dio por terminada la sesión de tal importancia del Consejo General, declarando un abrupto e inesperado receso, para reanudarse mañana lunes a las 10 de la mañana, por no coincidir con su subordinado, cuando se supone que cada quien goza de autonomía, no solo es grave, es un claro signo de crisis que se vive al seno de ése Instituto.
El pleito de Coahuila oculta la gravedad mayor que es el Estado de México, que alcanzó niveles de mapacherías inéditas. Nadie les va a creer a los consejeros del INE que por cuatro millones de pesos gastados por encima del tope en los comicios hay que repetir las elecciones en Coahuila.
Mientras que en el Edomex que se habla de cientos de millones con los que se rebasaron los topes, sin contar con el reparto masivo de las tarjetas rosas y el uso de recursos y obras federales y estatales…ahí nada vieron los del INE. O todos parejos o todos coludos, decían nuestros mayores.
La opacidad que vive el INE; es producto de la reforma del 2014 en la que ingenuamente se pensó que sería un árbitro neutral, ¿Cómo iban a ser imparciales los consejeros si fueron propuestos por los propios partidos como una rebanada del pastel que se les dio? Pues, “el que parte y reparte, se queda con la mayor parte”. Fue una candidez esperar una calificación electoral ajustada a la transparencia y a la verdad histórica.
La atención ahora fue desviada a Coahuila en donde se asoma el regreso de las concertacesiones del sexenio de Miguel de la Madrid y a los años del salinismo, la crisis del INE obedece a las presiones de los partidos que ejercen a través de sus representantes nominados como consejeros, desde los resultados del Conteo Rápido y los del PREP, de la responsabilidad del Instituto Estatal de dejar pasar las anomalías Electorales del Estado de México y ahora están entrampados para lograr credibilidad.
Lo peor del asunto es que, en Coahuila, no sólo fue el candidato Miguel Ángel Riquelme del PRI el que rebasó los topes de campaña con más de 5.5% e hizo reparto de tarjetas rosas, también está acreditado que el candidato Guillermo Anaya hizo lo mismo con el sobregasto, entonces, ambos deben ser sancionados y no participar ninguno de ésos dos candidatos en una nueva elección. Por lo que se vislumbra esa salida salomónica.
En tanto que en la joya de la corona, el Estado de México, no considera ilícito el reparto de plásticos que hizo masivamente Alfredo del Mazo a las que llamó “Salario rosa”, creando en los electores la expectativa de que accederían a los beneficios sólo si votaban por Del Mazo, lo que acredita el supuesto de coacción del voto.
Y a pesar de que es el PRI el único partido denunciado por MORENA, PAN, PRD y PT, los consejeros consideraron que fue limpia la elección. No obstante, sólo MORENA ha sido sancionado con una multa por supuestos actos anticipados de campaña y al PRI no le hicieron ninguna observación en el Estado de México. Sin quitarle ni ponerle, así están las cosas.
Por último, el viernes pasado nos enteramos por el periódico Reforma, que tanto Enrique Ochoa como Ricardo Anaya, sin rubor, acamparon en el Viaducto Tlalpan y Periférico Sur, acompañados por sus propios asesores, cabildeando con sus respectivos consejeros afines. Más burda la injerencia de los partidos en lo que se suponía un órgano electoral apartidista y ciudadano, ya no podía ser. Ya ni las formas guardaron.
Finalmente, el lunes se resuelve la solicitud de Riquelme de que el INE no sume como gastos de campaña el pago que hizo a los representantes de casilla el día de los comicios, si se lo descuentan, puede ser que libre la elección. Y a última hora se amaga al PAN que le pueden “hacer de agua” su triunfo en Nayarit por 12.5% de los votos que obtuvo por encima del PRI, porque supuestamente su candidato Antonio Echeverría rebasó por 1.3 el tope de campaña. ¿Qué reburujo verdad?
El INE perdonó al PRI en el Estado de México lo que castigó con una multa al mismo partido en Coahuila. Lo peor del caso, será este mismo contaminado INE el que habrá de conducir las elecciones presidenciales del 2018. ¿Usted creé que podrán? Claro que no, la conducta del INE en estos dos estados incidirá en la certeza de las presidenciales. ¿En dónde estás José Woldemberg? que mejor regrese el IFE.