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Ex gobernadores en fuga


La última generación de ex gobernadores se caracterizó por los altos niveles de corrupción que promovieron en sus respectivos estados, ya que es obvio que no solo ellos participaron, sino que involucraron en los saqueos a múltiples funcionarios, empresarios, así como amigos y familiares; las redes de corrupción eran inocultables.
Los últimos sexenios lo que más han producido son nuevos ricos, políticos que se hacen empresarios y empresarios que se convierten en políticos, ya que el poder público se ha venido utilizando como el principal promotor de los grandes negocios que permiten obtener cuantiosas ganancias, sin riesgo y en muy poco tiempo.
Uno de los factores más relevantes que actualmente tienen a México en una posición tan desventajosa en relación al presidente de Estados Unidos, es precisamente la corrupción existente en todos los ámbitos y la impunidad que propicia la inacción y complicidad de todos los niveles de gobierno; Donald Trump lo vivió como inversionista en nuestro país y ahora lo está proyectando como gobernante.
La percepción que se tiene de México en la comunidad internacional se ha venido deteriorando en los últimos años, pasó de ser un país pintoresco y apacible a convertirse en uno peligroso e inseguro que antes era conocido como “Mister Amigo” y ahora como “El infierno mexicano”, una gran diferencia.
En este momento hay tres ex gobernadores prófugos y otros tantos encarcelados por distintos motivos, aunque lo grave es que no están en esa posición propiamente por delincuentes sino porque cayeron en desgracia política, lo mismo sucede con la maestra Elba Esther Gordillo que se atrevió a desafiar al presidente y está pagando las consecuencias.
El principio de legalidad y el estado de derecho son una caricatura, lo cual queda en evidencia ante niveles de impunidad del 98% en los delitos denunciados, sin contar aquellos que no se hacen del conocimiento de las desprestigiadas fiscalías y procuradurías; lo cierto, es que los ciudadanos se encuentran en estado de indefensión con autoridades tan evidentemente corruptas e incompetentes.
El gobernador Javier Corral Jurado dio un gran paso al ejercer acción penal en contra del ex gobernador Cesar Duarte y sus cómplices; fueron tantos los excesos que se le documentaron a lo largo de su administración que era inevitable que el nuevo gobierno actuara en consecuencia.
La determinación del gobernador de Chihuahua es muy relevante en la lucha contra la corrupción en México, sencillamente porque está actuando congruentemente con los principios que ha mostrado en toda su trayectoria política, a diferencia de Veracruz, que estamos viendo a un pillo tratando de vengarse de otro pillo.
En el caso de Durango se sigue a la expectativa de las sanciones administrativas y de las acciones penales y más porque este fue el único estado en el que el ex gobernador, sus más cercanos colaboradores y algunos de sus familiares promovieron en paquete juicios de amparo para no ser detenidos, los cuales fueron sobreseídos porque en ese momento ninguna autoridad administrativa o judicial los requería.
La contraloría y la fiscalía deberán dar resultados convincentes para la sociedad, ya que la presión que está recibiendo la administración del gobernador Aispuro se incrementará como consecuencia lógica a lo que está sucediendo en Chihuahua con las primeras detenciones, el haber declarado prófugo al ex gobernador y al tratar de capturar a un diputado federal suplente que no pudo rendir la protesta de ley y tuvo que pernoctar en el recinto legislativo de San Lázaro hasta que le otorgaron una suspensión provisional.
Los procedimientos administrativos y los penales son independientes unos de los otros, en consecuencia, la contraloría y la fiscalía deben actuar por separado y hasta el momento lo único que se ha informado es que solo se están agotando las instancias de la Secretaría de la Contraloría, cuando desde hace meses ya debería haber agentes del Ministerio Público integrado carpetas de investigación de los posibles delitos que se cometieron; lo cierto, es que el fiscal y la contralora tendrán que esforzarse mucho para cumplirle a su jefe el gobernador Aispuro, ya que el punto de referencia obligado será lo que está haciendo Corral en Chihuahua.
No ha sido justo el discurso de linchamiento generalizado en contra la administración pasada como si todos los ex funcionarios y empresarios que tenían tratos con el gobierno fueran corruptos, es por eso que lo más saludable socialmente para Durango es que se transparente lo que realmente sucedió los últimos seis años y se determine quiénes dejaron el estado en esta situación económica, política y social tan deplorable, mientras que de la nada aparecían nuevos millonarios haciendo negocios con el gobierno y desde el gobierno.

@ErnestoEscobosa