MINUTO X MINUTO

El elitismo y el populismo


Es satisfactorio que camina uno y repentinamente algún ciudadano le dice “yo lo leo y me gusta como escribe”, yo cuando menos me siento bien. Así, esperaba el camión sentado en una banca de la Plaza de Armas, se acercó una persona y me lo dijo, iniciamos una breve pero gratificante charla.
Me dijo que agarran de bandera el populismo para golpear unos partidos a otros, o más bien, a otro, cómo no se fijan en el elitismo que es más dañino, estuvimos de acuerdo, por qué no escribe algo de eso, me dijo, le dije que era un tema interesante y le prometí hacerlo, hoy, cumplo mi compromiso.
El populismo con compromiso social lo describió muy bien el expresidente estadounidense Obama, no es a este populismo al que nos referiremos, sino a la práctica del compromiso facilón o demagógico para llegar a un objetivo.
El populismo que distribuye dádivas que no solucionan nada de fondo, este se ve mucho en tiempos de campañas políticas, ahora lo hacen en forma exacerbada precisamente quienes acusan de populismo.
El populismo sobre todo el electoral es una terrible manipulación de la pobreza, es un insulto social, despensas, material de construcción, plásticos bancarios y otras dádivas a cambio de robarle un derecho al ciudadano, el de votar por quien ellos decidan, es un atentado constitucional y nadie interviene porque los mecanismos que tienen las instancias correspondientes como el TRIFE no lo pueden hacer, o porque hay una complicidad, o porque no tienen los instrumentos ni sustento jurídico para hacerlo, las cosas se hacen como siempre, como en décadas.
Quiénes son los beneficiarios de este populismo electoral, sin duda los de las elites políticas, los que quieren que todo siga igual, que no cambie nada, o quizá que sí desean que cambien más las cosas, pero en su beneficio.
El elitismo político es costosísimo, salarios, coches, mujeres, lujos, mansiones, ranchos y poder, mucho poder, el cual se concentra en la clase política tanto de derecha como de izquierda. No vemos la diferencia en la vida de lujo insultante de la señora Alejandra Barrales, dirigente nacional del PRD, que sería complicado lo justificara con sus ingresos. Por supuesto nadie la investigará, es parte de la elite perniciosa, la de los compromisos perversos con el estado.
Y qué me dicen de Josefina Vázquez Mota a quien le acaban de exculpar de cualquier ilícito relacionado con cuestiones de dinero, pero quienes siguen en el pandero de la sospecha son sus familiares directos, a los cuales tampoco se les hará nada porque la negociación y el intercambio de intereses es la moneda de cambio para hacer lo que les dé la gana, para eso forman parte de la elite política.
Parte de esta elite son: Javier Duarte, desfalcó 180 mil millones de pesos. Guillermo Padres, 30 mil millones de pesos. Ángel Aguirre, 37 mil millones de pesos. Roberto Borge, 22 mil millones de pesos. Rubén Moreira, 160 millones de pesos. Fausto Vallejo, 17 mil millones de pesos. Rodrigo Medina, tres mil millones de pesos. Egidio Torres, 340 millones de pesos. Alfonso Reyes, cuatro mil millones de pesos. Más de 300 mil millones de pesos saqueados, una suma inimaginable. Algunos de ellos cuando estuvieron en el poder los calificaron como parte de una generación de jóvenes gobernantes que cambiaría nuestro país, qué descaro.
Dejamos la pregunta para que ustedes la contesten, qué ha costado más al país, el populismo que los del poder político utilizan para hacer guerra sucia, o las pillerías de la elite, la complicidad de los compadres mafiosos que roban con descaro nuestro país y que en la mayoría de los casos quedará en la impunidad. O no.