MINUTO X MINUTO

El socavón y la “Autopista” Durango-Mazatlán


Con la sensibilidad de un elefante, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, cada vez que abre la boca ha sido para lastimar a los dolidos y afectados familiares del padre e hijo fallecidos por el socavón: “Por el mal rato que pasaron se les va a indemnizar bien a la familia”. O sea que, lo que el millonario secretario de Comunicaciones quiso decir; sólo fue “un rato malo”, pero se van a alivianar “bien con una feria”. Persona tan insensible no había visto.
En una gran muestra de dignidad y en respuesta a esa ofensa, la familia le contestó que, por ningún motivo ellos aceptaban ese dinero, que, lo que quieren es que se haga justicia por sus errores que cuestan vidas y piden la separación de su cargo de Ruiz Esparza.
Luego, el citado funcionario en otra entrevista televisiva dijo: “No tengo rayos X para ver por debajo de la tierra y que había problemas por el cauce del arroyo, fue problema por las lluvias”. Cuando todos sabemos que es elemental y por sentido común, primero hacer un estudio de la tierra en donde vas a construir una carretera que va a soportar tonelajes en temporada de lluvias o de no lluvias o acaso pensaban que nunca iba a llover o son sólo para temporadas de secas y más aún si es arriba de un arroyo no lo creo que los ingenieros y constructores no lo sepan. Hubo negligencia.
Se supone que es un ingeniero civil y debió de haber cursado la materia de mecánica de suelos y que debieron haber estudiado el terreno antes de hacer su defectuosa carretera y tratar de taponear el arroyo con un muro sin varillas, en qué cabeza cabe, también, pensábamos que antes de empezar una rúa ya tienen estudiado el sub suelo geológica e hidráulicamente para determinar su trazo y capacidad de carga. No necesita tener vista de rayos X.
“Son gajes del oficio” contestó otro día este burlesco secretario de Comunicaciones y Transportes al contestar a los reporteros la pregunta de qué manera se va a sancionar a la empresa a cargo de la obra. Por cierto, el dueño de dicha empresa es de los del reducido grupo de consentidos, Juan Diego Gutiérrez Cortina, personaje muy conocido por sus tropelías –que no son pocas- junto con su familia y que es de los accionistas de Banamex que no pagaron un centavo de impuestos gracias a Vicente Fox, por la venta de este Banco a Citibank, en el 2001.
Y había dicho este funcionario, Ruiz Esparza, ante el presidente Enrique Peña Nieto, tres meses atrás, en la inauguración de esta obra, que: “Es el Paso Exprés una gran obra de ingeniería que no requerirá mantenimiento hasta dentro de 50 años”. Qué tal.
Pues resulta amigos que no sólo es por allá en el estado de Morelos donde se sufren deficiencias, insuficiencias, incompetencias y defectuosas obras, es en todo el país que nos dan “gato por liebre”, en edificaciones y carreteras y Durango no es la excepción, en el gobierno federal de Fox y en el del estado con Ismael Hernández Deras, se anunció una Autopista a Mazatlán y se firmó el Decreto de obra publicado en el Periódico Oficial de la Federación cuya copia tengo en mis manos.
Pero a última hora nos dimos cuenta que no fue cierto, que no era tal Autopista sino una simple carretera a la que pomposamente le llaman supercarretera de sólo dos carriles que siempre está en mantenimiento sus defectos y filtraciones de agua llena de baches que han costado la vida a familias enteras, como hace poco falleció una familia completa, rúa no de cuatro carriles, dos en cada dirección como son las autopistas, con su muro divisorio de contención, como la habían prometido.
Así abundan ejemplos de engaños en todo el país, monumentales inversiones de miles de millones de pesos para defectuosas obras como en la “Autopista del Sol” que sólo fue una rehabilitación de la carretera México-Acapulco, la fraudulenta “Estela de Luz” que se duplicó el presupuesto y se tardaron el doble de tiempo, una obra inservible, la “Mega Biblioteca Foxiana” que es un adefesio costosísimo sub utilizada y la Autopista Durango-Torreón con innumerables cunetas, qué también ha costado incontables vidas y que, como todas las autopistas son carísimas su peaje en las casetas (que por cierto acaban de aumentar) y para colmo, están concesionadas para engrosar ganancias de particulares.
Pero hay más socavones de otro tipo en México, el socavón de la inédita corrupción de otras empresas de negro historial que laceran a nuestro país, está también el gran orificio que se auto infringió el INE, que viene a erosionar la de por sí menguada credibilidad ciudadana por las controvertidas elecciones del Estado de México y Coahuila, qué decir del socavón de la inseguridad extendida en buena parte de la República o el socavón que propiciaron al sistema político una decena de recientes ex gobernadores por sus saqueos. En fin.
Y así puedo seguir mencionando el cúmulo de socavones que se van sumando semana a semana ante el azoro de los sufridos mexicanos.