MINUTO X MINUTO

Trump, cada día más solo…


Yuriria Sierra

Como es su costumbre, Donald Trump se queda —y pretende que el mundo también— con su versión de la realidad. El presidente de Estados Unidos que no se cansa de acusar que todo lo que lo exhiba es fake news, hace uso de éstas para medio salir bien librado de sus cada vez más frecuentes malas rachas.
Nunca le funciona. Lo quiso hacer de nuevo: anunció vía Twitter que disolvía el Consejo Industrial y el Foro de Estrategia y Política. Lástima que los antecedentes lo contradigan. El republicano no disolvió nada, sino que los integrantes de ambos grupos, se fueron levantando de la mesa. Hasta antes de que el estadunidense hiciera su anuncio, por la vía que se ha vuelto institucional en su mandato, eran ocho, de veintiocho, los directivos que habían decidido irse, era cosa de horas para que se sumaran más.
La razón del porqué le dieron la espalda a Trump fue su lamentable posicionamiento sobre el terrible ataque en Charlottesville, en Virginia, del sábado pasado. Y es que, primero fue el CEO de la farmacéutica Merck, Kenneth Frazier, de origen afroamericano, quien decidió irse tras escuchar a Trump justificar el hecho y acusar que, prácticamente, los supremacistas que se manifestaban fueron provocados. Así de mal. Tras las críticas, Trump debió corregir su postura y acusar de criminales a quienes se movilizaron y a quien atacó con su vehículo a los que resistían frente a la marcha, y donde murió una joven. Aunque no se quedó con la ganas de descargar su ira hacia Merck y acusar a la farmacéutica de ser un mal ofertante, asegurando que inflaba los precios y que contrataba a personal extranjero. Pero el martes por la noche, mientras una multitud se manifestaba afuera de la Torre Trump en Nueva York, el Presidente de Estados Unidos volvió a decir que los hechos en Charlottesville habían sido causa de ambos grupos. Y es que en la lógica del estadunidense, lo equivocado no es que haya grupos que fomenten el odio —eso para él es normal, lo ha dejado claro desde su campaña—, sino que existan grupos que los enfrenten.
Y es que esto provocó que más miembros del Consejo Industrial abandonaran su lugar como asesores del presidente. Pero Trump siguió contándose una realidad que le acomode, y aseguró que por cada ejecutivo que se iba, habían más dispuestos a ocupar un lugar en el Consejo, aunque evidentemente calculó mal, porque mientras unos se iban, ninguno llegaba, y optó entonces por decir que decidió la disolución, en lugar de presionar a las empresas para seguir ocupando un lugar (o para atacarlas, como lo hizo con Merck).
Será cuestión de tiempo para que el estadunidense reaccione frente al que es hoy, uno de los abandonos que más puede costarle. Tan seguro está en su investidura, que pensará que basta con sanciones económicas para poner en cintura a las empresas que le han dado la espalda. Aunque alguien de naturaleza empresarial como él habrá sentido durísimo el golpe. Y es que fueron empresas de la talla de Intel, Walmart, General Electric, General Motors, Boeing y Ford, quienes desde el miércoles ya no son parte de sus asesores. Ya no los tiene, al menos no como parte de ningún consejo en donde alguna vez también Disney y Tesla ocuparon un lugar; y es que ambas compañías se levantaron luego del anuncio de la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París para combatir el cambio climático, en junio pasado. Así que bastaron sólo tres meses para que Trump perdiera ese respaldo que tanto le representa, aunque en sus tuits quiera mostrar lo contrario.
Para desgracia del estadunidense, además del rechazo de los empresarios, también debe enfrentar a integrantes del Partido Republicano que no están nada contentos con su postura frente a Charlottesville. Paul Ryan, Mitt Romney, Marco Rubio, John McCain y Charlie Dent fueron algunos que le reclamaron sus lamentables declaraciones.
Apenas van poco más de 200 días de mandato, y Trump ha comenzado a desencantar a quienes en algún momento lo apoyaron… y aun así, hace unos días trascendió que sí tiene plan de buscar la reelección. Habrá que ver en qué condiciones y con cuánto respaldo llega.