Loading

Una dosis de realidad

No dejaron de llamar la atención las marchas que se organizaron en al menos 13 ciudades de la República, el pasado domingo, siendo la más numerosa la que se realizó en la Ciudad de México (16,000 participantes, aproximadamente), las cuales tuvieron la finalidad de protestar contra el presidente López Obrador y sus políticas de gobierno.

Si bien es cierto que al igual que otras marchas puede ser cuestionado su origen y aunque su propósito sea del todo inconcebible, como el hecho de solicitar la renuncia del presidente, no deja de llamar la atención cuando el contexto actual nos presenta un país sin contrapesos políticos importantes. Resultaría complicado pensar que ciudadanos atiendan la convocatoria de algún partido político, fuera de MORENA. Por otro lado, las participaciones de los expresidentes Vicente Fox, quien marchó en Guanajuato, y de Felipe Calderón, que estuvo apoyando desde sus redes sociales, opacaron en algo el aliento ciudadano e independiente de las manifestaciones.

Han transcurrido apenas cinco meses de la actual Administración federal y las críticas hacia el nuevo gobierno parecerían infundadas, prematuras o con un inocultable tufo electorero. Pero lamentablemente, existen indicadores muy diversos que permiten distinguir acciones de gobierno precipitadas o desatinadas, y que deberían de servirles para, en algunos casos, rectificar el rumbo.

El prestigiado diario británico Financial Times, que en su momento calificó las reformas de Peña Nieto como “una gran decepción”, criticó las políticas de AMLO en su editorial del pasado 5 de mayo. En el cuerpo del  texto se puede leer : “En una búsqueda redentora para acabar con el ‘neoliberalismo’ y las corruptas “mafias de poder” de México, ha usado ‘consultas populares’ para justificar medidas controvertidas, como cancelar un aeropuerto a medio construir de 18 mil millones de dólares. Con absoluta confianza en sí mismo, terminó la apertura de Pemex al capital privado, prefiriendo que el gobierno inyecte miles de millones a la petrolera estatal en problemas”. Señala, en otro párrafo que: “También ha atacado a la prensa y la sociedad civil, ha descartado estadísticas inconvenientes, ha contradicho a su gabinete y ha nombrado a lacayos poco calificados para ocupar cargos de alto rango”.

El día de ayer se dieron a conocer resultados de 2 indicadores que pueden contribuir para el análisis del arranque de la llamada Cuarta Transformación. De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en el nivel más bajo de los últimos tres meses, registró una disminución de 0.9 por ciento durante abril lo que representó el segundo retroceso consecutivo de este indicador. La mayor disminución se observó al preguntarle a los consumidores mexicanos cómo visualiza la situación económica del país en 12 meses, respecto a la actual, al registrar una caída de 2.8 por ciento, lo que estableció al indicador en los 54.9 puntos, su nivel más bajo en cinco meses. En otras palabras el grado de confianza depositada en la 4T, retrocede.

Por otro lado, de acuerdo a la medición de popularidad del presidente, que llegó alcanzar la cifra histórica de 78%, de acuerdo a mediciones de Consulta Mitofsky, para el diario El Economista, cayó al 60.3% al día de ayer en el ejercicio de traking poll diario que realizará este casa encuestadora. De acuerdo a estos datos,  significa 2 puntos porcentuales menos que hace una semana; 4 puntos y medio menos que hace dos semanas y 7 puntos porcentuales y medio menos que el 14 de abril, de acuerdo con el nuevo estudio “AprobAMLOmetro”.

La evaluación sigue siendo aprobatoria y no tan mala (Peña Nieto no alcanzó esas cifras en todo su sexenio), pero el declive es muy evidente. El desencanto por temas sensibles como la inseguridad (la matanza en Minatitlán), la economía (subejercicio en gasto público) y la polarización entre fifís y chairos han sido los principales factores para este desplome del ánimo ciudadano.

Todo esto ha sido producido por mal asesoramiento, políticas públicas erróneas y tomas de decisiones mal calculadas. No son producto de complots neoliberales, o invenciones de la prensa conservadora. Simplemente es la realidad, que terca como es, insiste en imponerse.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

Comenta con Facebook