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Vividores del sistema

Decía H.W. Wells que la historia humana es, en esencia, una historia de ideas, pero también estoy convencido que las ideas representan el espíritu de las épocas e impactan tan profundamente a la sociedad que terminan por transformarla.
Por lo anterior, en tiempos de crisis como los actuales, el ser humano debe someter su mundo al examen de las ideas, para mantener vivo el espíritu que abre las puertas del futuro y desarrolla nuevas formas de colaboración humana para lograr que las presentes y futuras generaciones vivan con libertad, dignidad y oportunidades.
Una aportación clave para éste fin proviene de un sector en particular, las organizaciones de la sociedad civil, estas entidades se han venido constituyendo en México desde hace varios años y son ahora protagonistas en los temas centrales del país: derechos humanos, preservación del medio ambiente, educación, asistencia social, protección animal, entre otras causas legítimas y en ocasiones representativas de grupos minoritarios.
Aunque su trabajo ha sido gradualmente reconocido, también es un hecho que no han podido obtener el nivel que tienen las organizaciones de la sociedad civil Europeas o Norteamericanas y esto tiene sus raíces en la proliferación de organizaciones estafadoras y mendaces, cuya autentica finalidad es brindar a sus autonombrados líderes, un estilo de vida privilegiado a costa de aquellos a quienes dicen representar.
En el ámbito local, si bien Durango no ha alcanzado los niveles de participación ciudadana en las OSC, que si mantienen otras entidades del país como la CdMx (que cuenta con una mayor tradición democrática), resulta interesante el auge que han tenido éstas durante la última década.
Dicho crecimiento repentino del número de organizaciones sociales, no es en absoluto una manifestación genuina del deseo de participar abiertamente en los procesos democráticos, ni cuenta con una férrea convicción de ayudar al prójimo ante la incapacidad del gobierno de satisfacer todas las necesidades que hoy en día demanda una ciudadanía cada vez exigente, sino que existe otra razón, algo no tan loable que escapa a primera vista.
La realidad es que muchos de los “líderes sociales” que conocemos en Durango, fueron “improvisados” para disminuir la fuerza y crear problemas a las administraciones petistas de Gonzalo Yáñez y Marcos Cruz cuando estos ocuparon la presidencia municipal en la capital.
Ansiosos de dinero, reconocimiento y cierta influencia, diversos personajes, fueron cooptados y empezaron a forjar un camino de corrupción y mentiras, con el consentimiento de varios actores políticos.
Cuando el PRI, recuperó la presidencia municipal de Durango en 1998, lejos de acabar con estas nefastas prácticas, continuaron con la concesión de prebendas, con el plus de no tener que comprobar si en efecto estas tenían un fin socialmente rentable, es así como estas organizaciones han perdurado, haciéndose de cada vez más recursos.
No se trata de satanizar a las OSC´s, pues muchas de ellas son parte fundamental de los avances sociales, por lo que sería injusto meter a todos en el mismo costal, sin embargo muchas otras han demostrado ser violadores constantes de la ley.
Quizá los montos presupuestales y programas asistenciales a los que pueden acceder, han motivado a muchos embaucadores a crear OSC, con el afán de vivir de gestiones, servicios y subsidios, limitándose a coaccionar dichos apoyos por métodos de choque, toma de oficinas, manifestaciones y bloqueo de calles.
Los poderes entrantes (pero sobre todo desde el ejecutivo estatal, con sus reglamentos, trámites administrativos y el legislativo con leyes modernas y adecuadas), tendrán el reto de ser un verdadero promotor de las organizaciones de la sociedad civil y de acabar de tajo con aquellos vividores de un anquilosado y pútrido sistema que motivo su aparición.

Twitter: @edgar_olafbc
Facebook: Edgar BC

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