MINUTO X MINUTO

¿Y las firmas?…


Dentro del proceso para avanzar en un modelo político democrático, se aprobó la participación de ciudadanos sin partido en los procesos electorales, las llamadas candidaturas independientes. El Instituto Nacional Electoral (INE) órgano responsable de establecer las reglas del juego, puso como requisito para que se aceptara la candidatura independiente, que el aspirante recabara 860 mil firmas de cuando menos 17 estados de la República.
Como solo una vez podrán los ciudadanos darle su apoyo a un aspirante, las firmas que se dupliquen serán anuladas, lo cual significa que tendrán que juntar alrededor de un millón de firmas para la reposición de las anuladas.
Así se acordó, así lo aprobaron, así lo aceptaron y más de setenta ciudadanos hicieron su solicitud, al final, poco más de cuarenta quedaron como aspirantes para ser candidatos sin partido, esto es, aceptaron lanzarse a las calles a recabar las firmas correspondientes, las cuales no serían registradas en papel sino enviadas al INE a través de una aplicación en Internet, que se podría descargar en celulares.
Pero están sucediendo varias situaciones que impiden a los aspirantes a candidatos a reunir el número de firmas requeridas, veamos cuales son algunas de ellas:
El INE hizo un pésimo trabajo técnico ya que hasta ahora, solo los teléfonos más modernos pueden bajar la aplicación, esto significa que la mayoría de los ciudadanos que estén dispuestos a dar su firma no lo podrán hacer porque su tecnología es sencilla, tampoco en las comunidades donde no hay electricidad o se carece de conectividad a Internet.
Pero aún cuando el teléfono sea de primera generación, tarda hasta diez o quince minutos en bajar la aplicación, lo cual dudamos que los ciudadanos estén tan interesados en dar su firma como para estar esperando que baje la aplicación, esto disminuye el interés, desalienta, exaspera y termina por constituir un serio obstáculo para los aspirantes. Ahora el INE está buscando enmendar la plana haciendo arreglos a su aplicación. Hasta hoy no han dicho cuánto van a costar sus incompetencias.
Los aspirantes, cuando fueron a solicitar su registro como tales, se veían sonrientes, optimistas, confiados y hasta triunfantes. Poco a poco se les fue desdibujando la euforia. Creyeron que eran tan populares, y jalaban tal cantidad de apoyo ciudadano, que en tres días juntarían las firmas requeridas por que son amados por los ciudadanos de nuestro país. Otra desilusión, la gente no se interesa en darles su firma, y seguramente que este ejercicio muchísimos lo agarraran de divertimento y firmarán por quien se los pida.
No para ahí ésta por demás tragicomedia “democrática”. Los aspirantes hicieron otro mal cálculo, en virtud de que los ciudadanos rechazan a los partidos políticos, pensaron que esta inconformidad se traduciría en apoyo a los “independientes”. Lo ciudadanos no solo están en contra de los partidos, sino del sistema político, de las instancias electorales, y de todo lo que de ellos emane. Algo con los que los llamados “independientes” tendrán que lidiar.
De ninguna manera queremos decir que algunos candidatos y candidatas no podrá reunir las firmas, la batalla empieza, aún faltan muchos días de los cuales descuente el mes de diciembre que a la mayoría de la gente lo que le interesa sé cómo pasar la navidad lo mas decoroso posible, y la manera de hacer malabares con su compensación navideña, los que tiene derecho a ella. Luego vendrá la cuesta de enero que indignará a millones y reaccionarán mandando al diablo a los políticos sean o no “independientes”.
Nuestro pronóstico es que después de sudores, escalofríos y una que otra temblorina; Margarita Zavala, El Bronco y quizá la aspirante indígena Marichuy, junten las dichosas firmas. Los demás, de aspirantes quedarán en suspirantes. Mientras tanto, los ciudadanos seguiremos divirtiéndonos con este simpático sistema político mexicano, qué haríamos sin sus genialidades. O no.