MINUTO X MINUTO

El Yunque, más fuerte que nunca en Durango


El Yunque, hasta hace unos meses, era una organización secreta de ultraderecha cuya finalidad era adiestrar a jóvenes en el fundamentalismo católico y defensa del mismo con disciplina militar, para después instarlos a que se insertaran en los diferentes espacios de poder político y económico con la firme misión de instalar el Reino de Dios en la tierra.
Digo que era secreta, porque la Revista Proceso publicó hace ya varios meses una nota en donde sus dirigentes dejaron las tinieblas del oscurantismo para salir a la luz y en tal consecuencia, recuerdo que en una ocasión, durante un convivio organizado en el Club Guadiana por el eterno presidente de la Asociación Estatal de Fútbol, Jesús Vargas Domínguez, conocí a Antonio Herrera Caldera, me lo presentó el afamado “Luther”.
Esta tertulia fue antes de que se empoderara y en el curso de la plática salió el tema de El Yunque. Sin tapujos me comentó que dicha organización opera en forma de espiral, como cuando cae una piedra en un lago y por consiguiente, se encuentra en todos lados por su forma expansiva de actuar; recuerdo que enfatizó en que había integrantes de la organización en todos los partidos políticos independientemente del tipo de ideología que fueren.
Traigo esto a cuento porque al ver la integración del Comité Directivo del PRI así como de sus cargos operativos en municipios y distritos de la Ciudad de Durango que anunciara Luis Enrique Benítez, es la muestra clara de que esta agrupación de extrema derecha que floreció durante el “herreracalderato” sigue vigente; o sea cuadros que anteriormente simpatizaban con el PAN y desde hace doce años se hicieron conversos al priismo.
Lo mismo sucede en Morena, en donde se han incorporado cuadros totalmente afines al personaje citado en precedentes párrafos así como de mujeres que fueron panistas y se prestaron en la elección pasada para intentar dividir al PAN y que también tenían nexos con los líderes de dicha organización. Incluso se menciona que Otniel García está en pláticas para irse al partido de López Obrador; no es remota la idea puesto que es del mismo clan que congenia con la derecha.
Mientras tanto, Acción Nacional, sigue manteniendo su ala ultra conservadora, que tuvieron grandes nexos de afinidad con el entonces grupo en el poder del sexenio pasado y de una manera u otra provocan la revoltura de las aguas al interior de este partido.
Como podemos apreciar, El Yunque está fuerte, rebasa a los partidos políticos porque al final todos cerrarán la pinza y ahora el PRI se encuentra en vías de derechizarse en su totalidad si es que José Antonio Meade es su candidato presidencial, dado que proviene de una formación marista y no olvidemos que fue pieza clave en el gobierno de Felipe Calderón.