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Zarco, sigue moviendo conciencias

• Saludo con afecto
a mis fieles televidentes
de “España TV Canal 28”,
y lectores de “Victoria
de Durango”.

Este sábado 7 de junio, en el marco del “Día de la Libertad de Expresión”, rendimos homenaje a Don Francisco Zarco, quién fue considerado como el más valiente y hábil de los periodistas de su época en la República; su trayectoria y convicciones, le causaron problemas y penurias, viéndose en ocasiones obligado a subsistir con el producto de sus trabajos literarios. Fue uno de los más esforzados luchadores por las instituciones republicanas y conquistó renombre como literato. Zarco atacó con todo el celo de un misionero, el problema fundamental de formar una opinión pública favorable a la causa liberal. Fue para él una suerte entrar en contacto con Ignacio Cumplido, dueño y editor de “El Siglo XIX”. No tardó, como director de ese gran periódico, en adquirir una situación que le permitió ejercer una gran influencia sobre la opinión pública, y darle a su periódico un lugar prominente en la prensa mexicana. Esta conjunción fue de capital importancia para la Reforma; se combinaron muy bien, Zarco y el principal periódico político del momento en la Ciudad de México.
Un historiador moderno, al estudiar los grandes periódicos políticos de la Reforma, dice de “El Siglo XIX”: esta publicación, que encabeza las listas de periódicos políticos mexicanos, debe estudiarse antes que ninguna otra, pues su importancia es tal que casi todos los demás periódicos de la época no hacen sino girar en su entorno, ya atacando, ya comentando, ya reproduciendo sus artículos. Por otra parte, representa y define la ideología política más avanzada y firme, sostenida a lo largo de la contienda con entereza y valor sin igual. Es “El Siglo XIX” el decano del Periodismo de la Reforma, y la Historia entera está en sus múltiples aspectos, está contienda en sus magníficos editoriales, suscritos por los escritores de más valía, siendo Zarco el más representativo. La Reforma es la etapa revolucionaria en que el pueblo mexicano rompió los lazos que lo habían mantenido atado a su pasado colonial, y en que con un vigoroso sentimiento de nacionalidad, inició una nueva vida. Esta etapa se extiende desde el principio de la Revolución de Ayutla contra Santa Anna en 1854, hasta el establecimiento del Gobierno de Juárez en 1861.
Dentro de ella se redactaron la Constitución de 1857, y las Leyes de Reforma de Juárez, Lerdo de Tejada e Iglesias. La reacción inmediata contra el programa liberal, suscitó la enconada Guerra de Reforma, o Guerra de Tres Años, como la llaman generalmente los historiadores mexicanos. Además de su valor como director en Jefe de “El Siglo XIX”, Zarco tomó parte activa en muchas empresas y servicios públicos, desde 1849 hasta 1857. Su primer cargo de elección popular fue el de Diputado suplente por Yucatán en 1851-1852. Fue miembro y Subsecretario de la Compañía Lancasteriana, Sociedad que auspiciaba la educación pública, en 1852. Tuvo tiempo para dirigir un periódico literario y político, “El Demócrata”, que duró solo seis meses en 1850; otro periódico político y satírico “Las Cosquillas” por poco tiempo en 1852, hasta que lo clausuró el Presidente Mariano Arista, quien era blanco del mordaz sarcasmo de Zarco. Sin embargo, los más brillantes editoriales de Francisco Zarco aparecieron en “El Siglo XIX”. Lector ávido y orador brillante, el joven director acabó por ser el centro de la polémica política liberal.
Su aguda inteligencia, ayudada con sus convincentes editoriales, lo hicieron uno de los más prominentes campeones del pensamiento liberal en los años anteriores al Congreso Constituyente de 1856-1857. Comprendió que su labor de preparar al público para la Reforma, debía principiar por considerar el derecho a la Libertad de Expresión. Escribió en consecuencia muchos artículos y editoriales reclamando la Libertad de Prensa. Basaba sus argumentos en el principio de que el hombre tiene el derecho de usar las facultades que le dio Dios… Si todo hombre tiene el derecho de manifestar sus pensamientos, y la imprenta es un medio de hacer esa manifestación, la imprenta debe ser libre. Zarco era enemigo de toda censura de la prensa, aunque reconocía los abusos a que puede llegar la prensa libre. Sostuvo siempre que el periodista debe ser responsable de los artículos que publique, como cualquier personal es responsable de sus acciones. De ahí su frase célebre “Que nadie escriba como periodista lo que no pueda sostener como caballero”.
Los comentarios editoriales de Zarco fueron acallados el 21 de septiembre de 1852, al publicarse el decreto del Presidente Mariano Arista, de Censura a la Prensa. Los números del 22 y 23 de septiembre de 1852, que publicaron el decreto en primera plana, tenían en blanco la segunda y la tercera plana, para subrayar la indignación de Zarco. El decreto de censura fue derogado el 14 de octubre de 1852. Zarco escribió ese día: “Ya se puede escribir. El Gobierno vuelve sobre sus pasos, espantado del abismo a que lo conducía la extraña senda a que tan imprudentemente se había lanzado”. Toda esta lucha por la Libertad de Expresión, y la libertad de Imprenta, emprendida por Zarco, no fue en vano, ya que el 28 de diciembre de 1855 el Presidente Ignacio Comonfort presentó la Ley de Prensa conocida como “Ley Lafragua”, por ser de la autoría de José María Lafragua, Ministro de Gobernación, reconocido por Zarco. Ley que a la letra dice: “Libertad en todo para todos; pero libertad, no abuso. Escriban mexicanos cuanto quieran; pero háganlo bajo su nombre. Ilustren las cuestiones políticas, examinen los actos del Gobierno, reprueben los errores, denuncien las faltas de las autoridades; pero háganlo con la franqueza de un republicano, sin la máscara que oculta una boca que acaso miente. Esta es la verdadera Libertad de Expresión”. Felicidades. Gracias y enhorabuena.

gustavonevarez28@hotmail.com

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