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A N O M A L I S A Arte cuadro por cuadro


Por Erik Martínez

Anomalisa sale de la animación convencional y demuestra que no es un apartado exclusivo para los infantes, sino que se planta con las todas posibilidades de no depender de un actor a cámara. Con una técnica de animación por stop motion y la participación de sólo tres actores, el filme se catapulta a ser una obra de arte cuadro por cuadro.
La historia creada por el director y guionista, Charlie Kaufman, muestra a Michael Stone, personaje central del filme, un hombre inglés entrado en la edad adulta, que dedica su vida profesional al asesoramiento para la atención al cliente. Charlie como parte de su trabajo llega a la ciudad de Cincinnati para dar una conferencia, ahí es donde brota el verdadero cause de la película.
Si se entiende la depresión, no como un exceso de tristeza, sino como la carencia del sentir, Anomalisa es un perfecto retrato para esto. La soledad y la monotonía se plasman en cada escena de la película, donde todo es igual: el mismo avión, el mismo taxi, la misma recepción, pasillos, habitaciones, una repetición que culmina en costumbre, en una línea recta sin altibajos.
En un mundo donde todo es lo mismo, aparece alguien diferente, con una voz única, alguien que saca a Michael de su zona de confort. Lisa, que en apariencia no cumple con un canon de belleza, se distingue por su voz, una “anomalía”, misma que causa que todo dé un giro y mueva los engranes del filme.
La historia de un hombre solo que encuentra a una mujer diferente es el simple argumento que postula Anomalisa, el cual encuentra en su sencillez el arma principal. La película de Kaufman no es una que se centre en el destino ni las paradas, sino en el viaje.
Si bien, la primera hora de la cinta pareciera plana porque “no pasa nada”, da el tiempo suficiente para adentrarse a una soledad profunda y permite entender a un personaje que les dice a las personas como atender a sus clientes, más no puede atenderse a sí mismo. Con una familia que sólo lo ve como el que proporciona, pero se alejan de una relación filial.
Por su parte, Lisa, ve en su anomalía una barrera de integración. El estar gorda, con marcas en la cara, ser tímida, solo la ha orillado a sentir que el ser diferente la alejaba de ser parte de un todo, más encuentra en Michael una salida rápida, una aventura. Ve en Michael a alguien que observa su otra parte, aquella que oculta.
Charlie Kaufman, ha entregado películas como “Eterno resplandor de una muerte si recuerdos”, “Cómo ser John Malkovich” y “Synecdoche, New York”, todas con una línea dramática excéntrica. Pero ninguna como Anomalisa, que con su cuidado llevó a lucir cuadro por cuadro el talento de los realizadores que generaron una belleza fílmica llena de patrones, perspectivas, puntos de fuga y simetrías que conviven en total armonía en la pantalla y lo encierran un concepto redondo.
Merecida de todos los premios y nominaciones que se llevó en 2016, colocándose como uno de los mejores productos animados del año, y yendo cabeza a cabeza con su principal contendiente “Inside out”, Anomalisa, no sólo destaca en la animación sino como una pieza fílmica rica en contenido.

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