Loading

El gran espectáculo

Por Miguel Ángel Burciaga.

Volviendo algunos años atrás a la Europa Central, cabe mencionar, que entre las disputas de italianos y alemanes por imponer sus tradiciones, Francia seguía su búsqueda y su camino por encontrar una tradición musical que fuera dominante.

Después de las terribles consecuencias sociales y materiales que dejaron la guerra civil de la Revolución y el fracaso del imperio Napoleónico, Francia adoptó el romanticismo, aunque durante un tiempo parecía más un centro para el florecimiento de los músicos extranjeros, con pocas opciones para los locales.

París era un gran centro cultural, que fue relevante para la carrera de autores de la talla de Donizetti, Rossini, Verdi, Chopin o Liszt. En su momento lo fue incluso para Mozart o para Beethoven. Sin embargo, a pesar de ser un lugar de gran prestigio en el ámbito cultural, Francia no encontraba un estilo propio que compitiera con estos genios. La corrupción que se generó en la música a causa de Lully, el compositor del Rey Sol, en la etapa de los Luises, impidiendo el desarrollo de otros músicos que no fueran él; la imposición del elegante pero superfluo estilo rococó, en lugar del estilo clásico que pregonaban autores como Haydn, Mozart o los compositores de ópera bufa; y el tremendo auge de la música germana e italiana con la aparición de dos genios colosales como Beethoven y Rossini, limitaron el progreso de la música francesa.

Sin embargo, Francia siempre se caracterizó por un fuerte poderío económico, de manera que el impulso de la cultura era bastante pujante. Es así como echando mano de esta capacidad material, Francia impulsa el desarrollo de expresiones de magnitud monumental, de las cuales carecía Italia o Alemania. Es así que surge el estilo musical más característico francés: La Grand Opera.

La Grand Opera u “ópera espectáculo”, se caracterizaba más que por los elementos de la técnica musical por el gran despliegue escénico que requería, las obras pertenecientes a este estilo necesitan de grandes ballets, orquestas gigantes, varios coros, una gran maquinaria para efectos especiales y vestuario, e historias de gran impacto emocional que puedan conjuntar todos estos elementos.

Si bien, al igual que todos los estilos musicales, muchas óperas pertenecientes a este estilo, eran mera parafernalia de poco contenido artístico, como ocurre en la gran industria del cine hollywoodense, otras se convirtieron en obras emblemáticas del repertorio, que terminarían por influir a otros autores, incluso italianos y alemanes, como fue el caso de Verdi con Aída o Wagner con Tannhauser.

La ópera monumental, termino por definir un estilo propio en la música francesa, ya que la manera de plantear las escenas lógicamente requería de otra construcción musical muy diferente a la italiana, que se centraba más a la acción y a la explotación del canto, de manera que rápidamente definieron sus formas y estilos para hacer música.

Por otra parte, la gran opera francesa en su afán de recrear historias y ámbitos más originales y fantásticos, empezaron a incluir intensamente los elementos exóticos de muchas culturas ajenas a la occidental, tales como la árabe, la hebrea o la oriental, enriqueciendo profundamente la paleta orquestal y los modos de plantear ideas musicales.

La oleada francesa que partiría de la mano del innovador autor orquestal Hector Berlioz, del cual hablé anteriormente, y de Giacomo Meyerbeer, uno de los principales creadores de Grand Opera, la nueva generación de excelentes compositores como Saint- Saëns, Massenet o Gounod, darían una personalidad distintiva a la música francesa, que se trasladaría a los géneros sinfónicos y camarísticos, al punto de convertirse hacia el final del siglo XIX en el lugar donde surgirían las primeras vanguardias que romperían con el lenguaje romántico y abrirían paso a la música del siglo XX que se impondría en todo Occidente. En los próximos artículos hablaré detenidamente de algunos de los exponentes más importantes de este país.

Dudas y comentarios: miguel.burciaga92@hotmail.com

Comenta con Facebook