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El tiempo es su camino

En un reino muy lejano

Por Miguel Angel Burciaga Díaz

Llama la atención que a pesar del gran arraigo nacionalista que los compositores del Romanticismo tuvieron, ellos sentían una gran atracción por los rasgos culturales de lo que consideraban tierras ajenas o lejanas a ellos, y pretendían también transmitirlo en diversas de sus obras. Esta manifestación estilística se conoce como “exotismo”.

Aunque parezca muy fácil distinguir un rasgo exótico de uno nacionalista, en el Romanticismo esto era bastante ambiguo, puesto que era difícil diferenciar los rasgos culturales por los que se interesaban los compositores. En principio, el término exótico se refiere a las culturas ajenas a Europa, más específicamente a Europa Central, los artistas sentían gran fascinación por las culturas orientales, como China o India, las culturas árabes, y menos frecuentadas en el período las culturas africanas y americanas.

Acercándonos más al territorio en cuestión, la música tradicional rusa y de Europa del Este fue muy influyente a Europa Central, pero aquí es donde comienza el conflicto, puesto que, como dijimos en el artículo anterior muchos compositores de esas regiones se destacaron por explotar los rasgos nacionales de esas regiones, por ejemplo, en el caso de Rusia lo hizo Tchaikovsky o Dvorak en el caso de la República Checa. En ese caso son expresiones nacionalistas. Más allá de eso, es muy interesante mirar como los compositores continuamente evocaban o imitaban los estilos de otras regiones, tratando de copiar a los autores de dichos lugares, por ejemplo el caso de Brahms que siendo alemán hizo sus famosas danzas húngaras, Tchaikovsky siendo ruso represento muchos valses de estilo austríaco y Mendelssohn, también alemán, realizó una sinfonía inspirada en Italia y otra en Escocia, por mencionar algunos ejemplos. También existían casos como España que a pesar de ser un país de Europa Central, al no tener tan arraigado en ese entonces un estilo académico propio, era considerado un territorio musical exótico, y por ende muchos autores lo procuraban, el ejemplo más notorio es la famosa ópera Carmen del autor francés Georges Bizet.

Una distinción clara entre los estilos exóticos y los nacionalistas, es la calidad con la que se hace referencia a la música en cuestión, si bien durante el romanticismo aún no existía un estudio formal y científico sobre las músicas tradicionales, es lógico que un autor tenía un mayor conocimiento de su territorio natal, por ende al citar la música de su tierra en sus obras lo hacía con mayor precisión que al evocar la música de otros territorios. Por este lado, un autor que trataba de recurrir a fuentes de música externa lo hacía sin rigor alguno, a veces la evocación recurría a un conocimiento mínimo de la música de la región en cuestión porque en algún momento escucharon alguna pieza de ese lugar, o a veces era un trabajo meramente imaginativo y sentimental, totalmente subjetivo de como el autor percibía las características de la región que citaba, como es el caso de la célebre obra Scherezade del ruso Rimsky – Korsakov, inspirada en las Mil y Una Noches.

Lo más interesante del exotismo, es que a pesar de estar hecho sin rigor científico alguno, las obras realmente nos sitúan en el lugar y la cultura que el compositor pretende describir, tal como es justo el caso de Scherezade, que pareciera describirnos a detalle la magia del esplendor fantástico árabe medieval. La manera de hacer estas referencias crearon estereotipos sonoros sobre la percepción de esas culturas, que hoy en comparativa con los estudios etnomusicológicos serios no tienen relación alguna con la verdadera música de cada región, sin embargo, esos estereotipos quedaron tan arraigados que hasta hoy en día son reconocibles, por ejemplo, en la música para cine.

Dudas y comentarios:  HYPERLINK “mailto:miguel.burciaga92@hotmail.com” miguel.burciaga92@hotmail.com

El pie de foto

Escena de la ópera “Madame Butterfly”, una de las obras más geniales del compositor italiano Giacomo Puccini, la cual está inspirada en la cultura japonesa.

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