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El tiempo es su camino…Una expresión colosal I

Por Miguel Ángel Burciaga Díaz
Cuando se descubrió que en la representación tradicional del teatro griego los versos no eran recitados comúnmente, sino cantados y que las obras estaban acompañadas por cantos y música, los últimos renacentistas italianos trataron de emular ese concepto poniéndole música a los diálogos de fragmentos o piezas teatrales, el primer intento que aún se conserva se hizo sobre una adaptación teatral de la historia de Orfeo, y se le encargó la música a uno de los compositores italianos más sobresalientes: Claudio Monteverdi. El experimento resultó en un éxito y se aplicó a más obras dando lugar al nacimiento de la ópera.
El término ópera que traducido literalmente del italiano significa “obra”, surge justamente de la práctica donde después del título de la obra se aclaraba si era un relato, “favola in musica” y si era una pieza teatral, “opera in música”. De ahí que se acotó la expresión y se generalizó el uso de la palabra ópera.
A partir de entonces, la ópera se convirtió en la más compleja de las expresiones artísticas, puesto que en ella no solo se reunía la literatura y la música, además se conjuntaron las demás artes, tales como el teatro, la danza, la pintura, la escultura y la arquitectura.
Debido a la predominancia de la música, los créditos principales de una ópera corresponden al compositor, y secundariamente al libretista y al escritor original del argumento. Más allá del sinfín de posibilidades que pueden tener las puestas en escena, dependen directamente de lo planteado por los tres antes mencionados.
La ópera tiene altos niveles de exigencia en todos los parámetros desde la creación hasta la interpretación e involucra a un sinfín de especialistas en las diferentes artes, que pueden llegar a sobrepasar a las 300 personas por producción.
Este gran espectáculo, sigue vigente hasta nuestros días y en su momento, era el arte más difundido en el mundo de manera masiva hasta la aparición del cine. Algunos críticos sostienen que el cine es una expresión más compleja que la ópera, en lo personal, creo que la realización de la ópera impone un desafío mayor, pues requiere coordinar un sinfín de elementos al igual que el cine, pero en tiempo real y sin margen de error o posibilidad de repetición.
Lamentablemente en nuestra ciudad, si bien es común escuchar áreas o fragmentos de ópera es casi imposible mirar en vivo una producción completa, es por eso estimados lectores, que los invito a acercarse al género aprovechando las posibilidades que nos brinda el Internet donde se encuentran un sinfín de producciones de gran calidad e incluso subtituladas, pero para acercarnos a ello y poder apreciar este género, dedicaré una serie de artículos más para describir las características del mismo, y posteriormente hacer una reseña de los compositores más importantes.

Dudas y comentarios: miguel.burciaga92@hotmail.com

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