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Las rutas gastronómicas en Durango: un producto turístico que se debe potenciar


El propósito de una ruta gastronómica es la de elegir temas culinarios que definan la identidad de la ruta, se promueva la venta de un producto alimenticio, el desarrollo de la economía local, la cultura e identidad de una región, y es precisamente lo que en Durango ya se está realizando por parte de un grupo de 15 recién egresados del Diplomado en Guías Generales de Turismo, agremiados a la Red Estatal de Museos de Durango, A.C. (REME), en un trabajo de colaboración institucional con la Secretaría de Turismo del Estado de Durango.

En nuestro Estado, tenemos distintos lugares ubicados tanto en la capital como en los diferentes municipios, con recursos naturales, arquitectónicos y gastronómicos, de los cuales, debiéramos sentirnos orgullosos, sin embargo, preferimos viajar a otros lugares porque desconocemos esa clase de atractivos, o si sabemos de ellos, no tenemos la información de cómo llegar.

Asimismo, nuestra cocina va mucho más allá del caldillo durangueño y las gorditas, sin incluir los tacos de alacrán, los cuales más que nada son un producto turístico. Cada región está ansiosa por compartirnos lo que posee, sin embargo, nos hace falta también crear conciencia en las generaciones de jóvenes para que se enamoren de nuestra geografía y de todo lo que ésta le ofrece tanto a propios como extraños.

No obstante, si dividimos nuestro Estado en regiones, existe una cultura que aunque no es nativa de nuestro Estado, tampoco es ajena, y estoy hablando de los menonitas. Dicho grupo étnico-religoso, nacido en las Islas Friesianas, ubicadas entre Holanda y Alemania, toma su nombre en el siglo XVI, de Menno Simmons, su líder espiritual, y hasta hoy, después de varias peregrinaciones por diferentes países, el último fue Canadá, llegaron a Chihuahua en 1922 y dos años después en 1924 a Durango. Actualmente, de las 34 colonias que existen, 32 pertenecen a Nuevo Ideal y 2 a Santiago Papasquiaro. Quienes los conocemos, los admiramos y respetamos por su dedicación al trabajo, y la disciplina que tienen en todo lo que emprenden.

La gastronomía menonita
Y es precisamente, derivado del enigma y la admiración que nos causa su cultura, surge la idea de incluirlos en una ruta gastronómica, denominada por el Secretario de Turismo, Víctor Hugo Castañeda, “La Ruta del Queso Menonita”, y apoyada también por el Presidente Municipal de Nuevo Ideal, Gerardo Galaviz Martínez, y todo un equipo de trabajo, que como lo mencioné líneas arriba, incluye también a la REME.

De manera resumida les contaré que en la cultura menonita, como en la nuestra, la cocina es el lugar más importante de la casa. Está pintada en colores claros. Generalmente se ubica a la entrada del hogar y tiene el suficiente espacio para que las mujeres puedan cocinar y trajinar. Adicionalmente, la cocina posee su alacena, una pequeña habitación adjunta a ésta, en donde se pueden encontrar formados en anaqueles, la gran cantidad de productos que las mismas mujeres menonitas elaboran: mermeladas, frutas en almíbar, verduras y carne enfrascadas, moldes para hacer pasteles, charolas y carteras para hornear, baldes, vasijas, cacerolas, cedazos, cafeteras, tenazas y toda la gama de comestibles que requieren para preparar sus alimentos.

Algunas cocinas menonitas aún tienen sus estufas de leña, las cuales son encendidas en invierno para que calienten agua y le transmitan calor al hogar, pero sin lugar a dudas, la estufa de gas es insustituible ya que es de uso diario y mínimo una vez por semana la usan para hornear panes y galletas.

La mesa es el punto de reunión. Es cuadrada y enorme. Usualmente es elaborada en madera, con un pequeño cajón en medio, en donde se guardan los cubiertos y la libreta de recetas; posee una banca de madera grande y sillas, debido a que los miembros de la familia son numerosos. En la cocina también encontraremos un lavabo, espejo, un reloj y un almanaque.

Algunos menonitas usualmente acostumbran sentarse a la mesa 4 veces al día: desayunan a las 7, comen a las 12, ésta es la comida fuerte; meriendan a las 3 y cenan a las 6. En otros hogares -la mayoría- únicamente hacen tres comidas: a las 7 de la mañana, 12 del día y 6 de la tarde. Con excepción de la comida de las 12 -en la que los menonitas ocasionalmente comen huevos en sus muy variadas formas: con jamón, salchicha, a la mexicana, con chorizo o salchichón- las demás son tentempiés en los que usualmente degustan pan con mermelada o mantequilla, café, avena, hot cakes, o algún alimento ligero. La comida se pone a la mesa para que cada quien se sirva a su gusto y así evitan desperdiciarla.
Por cierto, como dato adicional, traducido en alemán y español, el desayuno sería “Frühstück”; la merienda, “Faspa” o “Vesperbrot” y la cena “Abendbrot”.

Algunos miembros de la comunidad, la explicación que le dan a quienes consumen 4 veces al día alimentos, es que generalmente es gente que está realizando trabajos muy duros y para poder resistir, tiene que consumir más alimentos.

En la gastronomía menonita las mujeres no utilizan medidas exactas pesando los alimentos en básculas o llevando una medida puntual de lo que se lleva para cada receta. Ellas acostumbran medir por tazas, cucharas, puños, y la harina vaciarla a los preparados, hasta que tomen la consistencia deseada. Con el paso de los años, las mujeres menonitas se han vuelto expertas para saber qué tanto utilizar y que salga un determinado número de porciones.

La comida menonita es sencilla: algún caldo o guisado acompañados de pan y de bebida el moos de agua o leche, o bien, agua, café o refresco. En fechas especiales como Semana Santa, las menonitas preparan sus comidas cotidianas pero en mayor cantidad, ya que el Viernes Santo no acostumbran cocinar; en Navidad preparan platillos especiales, así como galletas, pasteles y panes.

Los platos tradicionales
Algunas de las recetas más tradicionales de la gastronomía menonita son el caldo de gallina con fideos (hennesuppe mit nudlen de mamá), el caldo de repollo (comst borsch), el queso de res o pastel de carne (rindskäse), por cierto muy utilizado en bodas. Se debe preparar con un día de anticipación para poderlo desmoldar y cortar en cuadros; sin faltar los bollos (zwieback). Anteriormente este tradicional pan, las mujeres menonitas lo preparaban hasta 3 veces por semana. Actualmente, gracias a la tecnología, se hornea sólo una vez y se refrigera en varias bolsas de plástico. Cuando se va a consumir se mete al microondas para que salga como recién horneado.

¿Qué nos ofrecerá la Ruta del Queso Menonita?
El objetivo de esta Ruta es mostrar a la gente otra cultura, pero también invitarlo a conocer nuestras bellezas naturales y arquitectónicas. Más que nada, facilitará al visitante a dónde llegar, qué comer, qué visitar, todo lo que está ante nuestros ojos, pero visto desde otra perspectiva que nos haga enamorarnos de lo que ya tenemos y también presumirlo con quienes nos visiten. Nos permitirá un acercamiento a la cultura menonita, para comprender su forma de ser y vernos reflejados en ella, a partir de una relación de convivencia y respeto. En el mes de diciembre será la presentación oficial de ésta y otras dos rutas más, que a su debido tiempo la Secretaría de Turismo anunciará. Por mi parte, considero, serán un acierto, pues el flujo de turistas siempre genera derrama económica a los lugares que visita, y qué mejor manera que dejar nuestro dinero también aquí, en nuestro Estado.

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