MINUTO X MINUTO

Médico de cuerpos y almas



Una novela realmente llena de enseñanza que nos relata la vida de Lucano, conocido como Lucas el Evangelista y su andar por el mundo. Un hombre con el don de curar y que dedicó su vida a proteger a los pobres, esclavos y a los más desamparados. Una historia muy agradable para leer, y aunque la misma autora relata que muchas de las cosas que encontraremos en el libro fueron sacadas de leyendas, su contenido realmente es esperanzador e impacta profundamente.

La narración da inicio contando los lazos familiares del protagonista. Lucano hijo de Eneas e Iris (libertos) se cría en casa de Diodoro, un hombre bueno y respetable que jamás daba un trato inferior a sus esclavos. Diodoro ve en Lucano a un hijo, y como prueba de ello promete que cuando llegue el tiempo lo mandará a Alejandría para que pueda estudiar medicina.

La pasión por curar de Lucano nace del rencor hacia Dios, a quien culpa de la muerte de su gran amiga Rubria (hija de Diodoro) a quien amaba profundamente y cuya muerte consideró completamente injusta y dolorosa; cuando Rubria muere, Lucano declara venganza hacia ese Dios desconocido, prometiendo llevar vida a donde Él declare la muerte.

Mucho tiempo pasará antes de que Lucano se encuentre con San Pablo, de quien se convertirá en discípulo, y a partir de entonces será presa de una fe inquebrantable, obtenida a través de los testimonios de personas que le comparten lo que vieron y escucharon de Jesús y cuyos relatos son precisamente los que él irá registrando en su evangelio.

Es así como la autora nos llevará en un hermoso recorrido por la vida del protagonista, narrándonos la lucha que sostiene contra ese Dios en su afán de arrebatar de la enfermedad y de la muerte a los que considera desvalidos. Lucas nos cuenta su peregrinar a través de la desesperación y su vida entre tinieblas que lo hizo preso de la angustia, la amargura y la pena constante hasta encontrar en Dios su consuelo.

Esta novela, es sin duda una lectura que nos enseñará el poder sanador de la fe, y nos mostrará la quietud que da la reconciliación espiritual. En muchas partes de la obra nos sentiremos identificados al reconocer que todos, creyentes o no, hemos sido presa de un vacío espiritual y siempre buscamos una razón que nos haga sentir que no estamos solos en momentos difíciles, que siempre hay algo que aunque veces no entendemos, nos reconforta y alivia, haciéndonos saber que no es necesario comprenderlo todo para encontrar esa tranquilidad que en ocasiones perdemos. Una lectura enriquecedora, inspiradora de paz y que no hay que dejar pasar cuando llegue a nuestras manos.