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Políticas culturales: Evolución de respeto y tolerancia para la diversidad cultural



De manera general hago una descripción sobre el contenido de tres documentos importantes vinculados en tiempos diferentes, dados a conocer y publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO (sus siglas inglesas: United Nations Educational Scientific and Cultural Organization), con sede en París, Francia.

En dichos documentos se manifiestan lineamientos para las Políticas Culturales que deben establecerse en los países miembros de dicha organización, entre ellos México.

Es necesario juzgar, a través de los marcos de referencia existentes, la importancia que tiene el establecimiento de Políticas Culturales para el desarrollo cultural de un país, y cuya práctica afirma la evolución en el respeto y tolerancia a la diversidad cultural.

Conferencia Intergubernamental sobre los aspectos institucionales, administrativos y financieros de las políticas culturales. (Venecia, 1970).

Este documento hace énfasis en la preservación de la cultura en todos los niveles, abarcando las culturas propias de cada nación y aquellas manifestaciones propias de grupos humanos más pequeños.

La cultura es fundamental para el establecimiento de la paz mundial. A través del intercambio entre pueblos es posible lograr un enriquecimiento cultural y la preservación de las culturas propias. Se hace un llamado a respetar este ámbito, aun en tiempos de conflictos armados, y a condenar la producción de materiales que inciten a actos violentos en contra de otros.

La educación juega un rol vital en la creación y difusión cultural, por lo cual se deberá mantener un nivel que permita despertar la sensibilidad de las generaciones más jóvenes, aumentar su participación en actividades culturales y lograr una apreciación más profunda de todos sus elementos.

En el caso de la distribución, se sugiere el establecimiento de políticas que faciliten el intercambio de materiales con contenido cultural así como la fundación de instituciones dedicadas al desarrollo y financiamiento de actividades artísticas a nivel nacional e internacional.

Las regiones que no cuenten con suficientes recursos económicos para el desarrollo adecuado de su patrimonio cultural, podrán contar con el apoyo de otras, a través de préstamos y asistencia constante.

También se señala la importancia de realizar estudios periódicos para detectar las necesidades y problemáticas existentes en el ámbito cultural, así como para determinar los efectos de diversos factores (como los medios de comunicación) en las dinámicas de la población. El objetivo es crear programas que se adapten perfectamente a las características de cada región y ofrecer oportunidad a todos los grupos humanos de ejercer su libertad de expresión.

Adicionalmente se incluyen una lista de situaciones en diversas regiones (como África, América Latina y Medio Oriente), así como posibles planes de acción para resolverlas a la brevedad.

Lo interesante de esta publicación es que se señalan diversas funciones de la cultura en distintos niveles, así como los elementos que intervienen directamente en su modificación o preservación.

Otra cuestión es la mención sobre el papel de los medios de la comunicación en el surgimiento de fenómenos culturales.

Las acciones sugeridas en este documento pretenden establecer una relación respetuosa con la diversidad cultural, así como una mayor igualdad de oportunidades para demostrar las expresiones típicas de cada lugar.

Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales. (Declaración de México, 1982).

En este documento se señala a la cultura como un factor indispensable para el progreso de los pueblos y de los individuos; por lo tanto, es necesario el establecimiento de políticas que permitan la preservación de aspectos como son la identidad, la producción de patrimonio y la realización de actividades en este ámbito.

La identidad resulta fundamental para el establecimiento de los grupos humanos y constituye un eje de su historia. Los valores y prácticas mostrados son irreemplazables; es por ello que debe evitarse su destrucción a toda costa y respetarse a todas las minorías presentes en un lugar.

Por otro lado, el proceso de desarrollo de los pueblos deberá enfocarse en la satisfacción de las necesidades intelectuales y espirituales, haciendo hincapié en la transmisión de la cultura y dejando de lado el aspecto material o económico. También es necesario resaltar la influencia de este elemento en el establecimiento de lazos de solidaridad con gente de otras regiones, de tal manera que se logre un avance armónico y equitativo de todos.

Al tratarse de un elemento propio de la colectividad, se deberá fomentar la participación activa de los individuos en la creación y consumo de nuevos materiales culturales. No se deberá restringir el acceso a sólo unos cuantos, ya que se estaría frenando el desarrollo social.

El patrimonio de cada nación también debe ser protegido ante los ataques de otras naciones, debido a que en él se encuentra la memoria de toda una sociedad. Es necesario garantizar la restitución de obras arrebatadas ilegalmente y el resguardo de las ya existentes.

En el caso de la creación de obras de contenido cultural, deberán procurarse condiciones propicias para su creación, así como para su promoción. Todo debe comenzar con una educación apropiada que permita valorar debidamente el entorno cultural de la región, así como desarrollar las capacidades individuales.

Finalmente, es necesario establecer actividades de financiamiento y apoyo que se ajusten a las necesidades de la región en cuestión. Se debe eliminar cualquier forma de intolerancia o discriminación y, por el contrario, fomentar el respeto entre todas las manifestaciones artísticas, asegurando la libertad de expresión.

 Conferencia Intergubernamental sobre Políticas Culturales para el Desarrollo. (Estocolmo, 1998).

En este documento se establecen, entre otros aspectos, las características que deberán tener las políticas culturales para propiciar el correcto desarrollo de las regiones, tomando en cuenta fenómenos de importancia mundial como es el caso de la globalización y el acelerado desarrollo de las tecnologías.

La cultura debe ser un vehículo para el crecimiento individual y colectivo, independientemente de las características propias de la persona (género, edad, etnicidad, etc.). Se defiende el derecho de la libertad de expresión y se señala la necesidad de propiciar la participación en las actividades artísticas. Claramente, se trata de uno de los pilares de la vida social, por lo que no debe descuidarse su práctica y difusión.

Nuevamente se afirma el papel de la cultura para establecer un clima pacífico entre las naciones a través del intercambio, el respeto y la tolerancia, evitando cualquier forma de ataque o discriminación; sólo así pueden crearse vínculos sólidos y duraderos entre grupos humanos.

De igual manera, se hace mención no sólo a la difusión de bienes de consumo cultural; sino también de información que permita una mejor comprensión del contexto donde se desarrollan diversas manifestaciones típicas, así como optimizar las formas de integración entre los individuos.

Un elemento en que se hace énfasis es en la creatividad; toda sociedad debe tener la posibilidad de desarrollar la capacidad creativa de sus integrantes, de tal manera que su participación sea constante en el proceso de producción y renovación cultural.

El tiempo también es otro factor que se toma en cuenta; se señala la necesidad de reinventar las políticas culturales, de tal manera que vayan ajustándose a los cambios que atraviesan las colectividades en este ámbito. Así como las dinámicas sociales de una comunidad no pueden permanecer estáticas, las políticas culturales también deben mostrar avances y responder mejor a las necesidades que vayan presentándose.

Finalmente, se resalta el papel de instituciones gubernamentales como responsables en el proceso de conservación cultural; a éstas corresponde asegurar que se lleven a cabo programas de desarrollo y fomento cultural que solucionen efectivamente cualquier problemática que pueda presentarse en este aspecto. De igual manera, deberán tomar en cuenta el respeto a los derechos de autor y a la distribución de los materiales, de tal manera que se logre un intercambio justo que beneficie tanto a los artistas como al público.

Enrique Escajeda González
Gestor Cultural
arpaquique@hotmail.com