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“Prohibido Estacionarse en Contraflujo”, de Marcela Zapiain y Eréndira Díaz Esponda



El término arte urbano o arte callejero, traducción de la expresión Street art, hace referencia a todo el arte de la calle, frecuentemente prohibido. Engloba tanto al graffiti como a otras diversas formas de expresión artística callejera. Desde mediados de los años 90 el término Street art o, de forma más específica, post-graffiti se utiliza para describir el trabajo de un conjunto heterogéneo de artistas que han desarrollado un modo de expresión artística en las calles mediante el uso de diversas técnicas (plantillas, posters, pegatinas, murales, graffitis…), que se alejan del famoso graffiti pero no siempre tiene que ser en paredes, pues actualmente, incluso, se puede dibujar en forma experta en 3D.

Las manifestaciones de Street Art en México se iniciaron a finales de la década de los 80’s en la Ciudad de México, dentro de los edificios multifamiliares del norte de la urbe y las líneas del metro. Desde entonces, el arte urbano y el graffiti han conformado una parte esencial de la identidad barrial en las distintas delegaciones. Hoy en día, existen distintas asociaciones y colectivos que se dedican a la propagación de espacios para el arte urbano en la capital mexicana, allende las fronteras de la capital.

El arte urbano comienza con la pintura en spray, es la forma en donde se puede encontrar mayor diversidad de estilos y búsquedas estéticas por los artistas del movimiento. Aunque también en calcomanías y pósters, es donde se puede ver la evolución de este arte de la calle.

La propuesta de Marcela y Eréndira
A propósito del Street art, el pasado mes de octubre, Marcela Zapiain, de Torreón y Eréndira Díaz Esponda, de Aguascalientes, expusieron en el Museo Gurza, una serie de 33 obras llamada “Prohibido estacionarse en Contraflujo”. La técnica utilizada es óleo o acrílico sobre tela.

Al respecto, ambas artistas comentan que el origen del proyecto “Prohibido Estacionarse en Contraflujo” nace del interés que tienen por el espacio urbano. Es por eso que durante un año realizaron esta serie de pinturas (algunas de Eréndira son de años anteriores), cada una en su ciudad (Aguascalientes y Torreón), dando preeminencia a la luz y a lo que aparentemente carece de importancia en el espacio público: una pila de platos sucios, un perro callejero, un muro grafiteado. “La idea es mover al espectador a descubrir la belleza en prácticamente cualquier lugar, y hacerle reflexionar sobre el espacio urbano”, aseguran.

La justificación de la exposición, la cual estará al público hasta el 6 de diciembre, es que en las grandes ciudades y cada día con más frecuencia en las urbes pequeñas, un desordenado crecimiento y la mala gestión urbana generan espacios sin apenas interés estético y nula capacidad de acogida, puntos residuales, lugares de paso, sitios inhóspitos, a decir de las creadoras, desarrollados para el automóvil, que se enseñorea destruyendo el entorno natural y los puntos de encuentro para las personas.

En este tenor, el Street art ha tomado estos “no lugares” en su sentido más físico, dejando una impronta humana, un rasgo de humanidad en un reclamo más o menos consciente. El artista visual desde su perspectiva, muy clásica, si cabe, toma posición descubriendo en estos “no lugares” la belleza oculta. La mirada del artista en complicidad con la luz que todo lo transfigura, “toca” esos puntos confiriéndole personalidad a las cosas. Los “no lugares” son transformados en hitos, en puntos referenciales.

La fugacidad de las cosas, lo aparentemente anodino y la incapacidad de detener el deterioro que el abandono produce, son incentivos para el artista visual. La obra pictórica es una forma de dar permanencia, conferir importancia y detener el daño.

La serie de paisajes urbanos que conforman la exposición “Prohibido Estacionarse en Contra­flujo” se propone mostrar lugares sin apenas atractivo arquitectónico o histórico, que, bajo la mirada del artista, se convierten en hitos depositarios de emoción y de sentido. La obra de Eréndira Díaz Esponda y Marcela Zapiain tiene como rasgo en común la potencia y preminencia de una luz que transfigura lo que toca. El tratamiento pictórico abreva en las obras de autores como Edward Hopper, Sorolla o los pintores del modernismo catalán.
Asimismo, el título de la exposición, responde al deseo de no conformase, no establecerse en las modas imperantes en el arte. También recuerda a las numerosas señalizaciones que pueblan el espacio urbano, y que son tan ordinarias que para muchos pasan desapercibidas.

Es por esto que en esta serie de pinturas, tanto Marcela como Eréndira, honran la huella del hombre y reconocen al Street art como una forma de intervención legitima. Son un testimonio antropológico, entre lo etnográfico y lo arqueológico. También invitan a una necesaria reflexión sobre el espacio público y lo arbitrario de la belleza, escondida y sorprendente, casi siempre.

Marcela Zapiain (Ciudad de México, 1973)
Es licenciada en restauración de bienes muebles por la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía. Mención de honor del Premio Paul Coremans 2002 por la tesis de licenciatura. Cursó la maestría en artes visuales en ENAP-UNAM. Desde la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural (DGSMPC) de CONACULTA coordinó el Catálogo de bienes artísticos de 2002 a 2010. Ha trabajado en conservación y registro de patrimonio mural, pintura de caballete y escultura virreinal. Becaria en 2008 por el Ministerio de Cultura de España para cursar Introducción a las fuentes del arte virreinal en Madrid.
Ha trabajado en diferentes proyectos en el Museo Casa de la Bola, el Museo Nacional de los Ferrocarriles, el Museo de El Carmen y el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Actualmente se desempeña en el Museo Arocena de la ciudad de Torreón, Coahuila, coordinando el registro y control de colecciones dentro del área de curaduría.

Eréndira Díaz Esponda (Lagos de Moreno, Jalisco, 1986)
Creció en un ambiente artístico inculcado por sus padres, donde descubrió desde muy pequeña el gusto por la pintura. En el 2005 ingresó en la Universidad de las Artes del Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA). Egresó en el 2010 y desde entonces ha radicado en esa misma ciudad, manteniéndose activa tanto en las ramas de la pintura como de la escultura.

Su interés en los temas de representación ha sido principalmente el paisaje urbano, donde encuentra una especial fascinación por todo lo cotidiano. Sin embargo, también ha explorado el género del retrato y el arte sacro.

(1) Comment

  1. Jorge Sanroman CViales

    Marcela y Eréndira : Ustedes, bellas artistas del pincel deberían venir a la ciudad de Durango; aquí encontraran en numerosas calles vehículos estacionados en contra flujo , en batería en calles que no lo permiten por su angostura o bien vehículos estacionados en perpendicular bloqueando el libre paso de los vehículos, encontraran bicicletéros en sentido contrario y motocicletéros transitando a altas velocidades con un ruido ensordecedor. Agentes de transito que transitan por los mismos lugares sin siquiera mirar a los violadores de reglamentos. Vengan ustedes admirar la infinidad de baches de diferente belleza y hondura y si desean caminar por las aceras de esta ciudad, háganlo con sumo cuidado porque pueden perder sus artículos de trabajo al caer o resbalar. En fin para ustedes bellas pintoras de lo urbano aquí encontrarán un panorama enorme y bello para lograr sus fines.

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