MINUTO X MINUTO

ROCKDRIGO,  el profeta  del nopal

ROCKDRIGO, el profeta del nopal



Por: Ricardo Ramos Navarro / periodicovictoria@fuerzaerea.com
Facebook: Fuerza Aérea / Twitter: @fuerzaerea

Ante los lamentables sucesos ocurridos el martes 19 que golpearon buena parte del centro y el sur del país, me pareció pertinente recordar a ROCKDRIGO GONZÁLEZ, quien desgraciadamente fue una de las víctima del sismo de 1985 en la Ciudad de México.
Rodrigo Eduardo González Guzmán, mejor conocido como ROCKDRIGO fue un músico oriundo de Tampico, Tamaulipas, quien luego se trasladó al otrora Distrito Federal, desde donde desarrolló su carrera musical con un rock con notables tintes folk, y que también se denominó rock rupestre.
De aquella época de finales de los 70 e inicios de los 80, y dentro del movimiento rupestre, también destacaron las carreras de cantautores de la talla de Jaime López, Nina Galindo, Armando Rosas, Rafael Catana, Roberto González, entre otros.
Dentro de la discografía y el legado musical que ROCKDRIGO dejó, se encuentran las siguientes producciones: “Hurbanistorias”, lanzada en 1984 y que incluye canciones emblemáticas como “El campeón”, “Perro en el periférico”, “Balada del asalariado”, “Ratas”, “Estación del metro Balderas” (que luego también grabó El Tri de Alex Lora), “Vieja ciudad de hierro”, entre otras.
Con un sonido muy particular, con guitarra acústica, armónica, voz aguardentosa, y letras con alto contenido social, un poco al estilo de Dylan, posterior a su muerte, en 1986 se lanzó “El profeta del nopal”, con distintas grabaciones que ROCKDRIGO dejó y que incluye rolas como “Tiempo de híbridos”, “Huapanguero”, “Algo de suerte”, “Asalto chido”, “Solares baldíos”, y otras.
Posteriormente, en 1989 se lanzó “Aventuras en el Defe”, como otro recopilatorio de grabaciones y algunos temas en vivo como “Las Aventuras en el Defe”, “Susana de la mañana”, “Los intelectuales”, “Que feo estoy”, “Historia de la no historia”, “Gran silencio”, que inspiró el nombre del grupo regiomontano, y varias más.
Finalmente, en 1992 se lanzó “No estoy loco”, como otro recopilatorio de grabaciones que había dejado ROCKDRIGO y canciones tomadas de conciertos, y que incluye “No estoy loco”, “Puedes”, “¿Qué hacer?”, “Oye tú, pescador”, “Amor de teléfono esquinero”, “Si un día despertara”, entre otras.
ROCKDRIGO murió el 19 de septiembre de 1985 ante el desplome de su departamento ubicado en la calle Bruselas # 8 en la colonia Juárez, en aquel sismo del 85 que devastó al pueblo mexicano. Su hija, Amanda Lalena, mejor conocida como “Amandititita” ha seguido sus pasos en la música, aunque con un sonido muy diferente que ella misma ha denominado “anarcumbia”.
A pesar de su corta trayectoria, y más allá de la tragedia del desastre natural, ROCKDRIGO se ha convertido en todo un ícono del rock rupestre y del rock mexicano en general.
Como nota muy aparte, el músico de Mexicali Juan Cirerol, quien ha pretendido ser el ROCKDRIGO de tiempos recientes, o algunos hasta lo han llamado malamente el “Johnny Cash” mexicano (no les llega ni a los talones), ha dado mucho de qué hablar por su mensaje de burla que emitió vía Twitter en torno al sismo del pasado martes 19; pero peor aún ha seguido contestando a la gente que le ha reclamado, y creo que aquí ya le estamos dedicando mucho espacio. Miles ya han firmado para quitar su música de Spotify, y si no lo han hecho, por favor háganlo, la música de este pseudo mexicano no vale la pena ser escuchada, que este “músico de quinta” quede sepultado entre los “escombros” de sus letras, sus canciones y su dizque humo negro.

Cambio y Fuera.