MINUTO X MINUTO

Sala de letras


Tu calor

Por Adelina Irazema Mora Ayala

 

Tus manos y caricias

a mi piel vienen y erizan.

 

Tu aroma, exaltaba mi andar;

despacio no era una opción.

Y al oír una canción de tus labios musitando amor.

 

No vida mía, yo no estaba en tu calor,

yo te hacía el amor.

No era desearte, no era tocarte,

era a pesar de todo amarte.

 

Ahora no quedará nada, solo miradas,

que al cerrar mis ojos veré

y ya no más te tocaré…

 

 

La Maestra

Por Vicente J. Galindo

 

!Oh maestro:

permite que me quite

mi sombrero simbólico…

Símbolo exacto y justo

de mi ignorancia negra.

Que toque vergonzosa retirada,

sin tocar botasilla,

este no saber nada que se rinde

a tu sabiduría.!

 

Me asombra ese misterio

de tu origen ignoto.

¿Eras sacerdotisa de la luna

en las eras perdidas?

¿De qué teocrática comunidad viniste

con tus libros sagrados bajo el brazo?

¿No quedaste cautiva en Babilonia

ni fuiste de las víctimas del Éxodo?

No me lo digas:

estuviste en Grecia

cuando inventaron la pedagogía

para evitar la fuga del esclavo.

 

 

Claro, te fuiste a Roma

a morar en las tristes catacumbas,

esos aires claustrales me lo dicen

y ese pescado que se desdibuja.

Después, en la Edad Media

fuiste una bruja santa,

y en los albores del Renacimiento

te pusieron por nombre la Escolástica.

 

Tus doctrinas, principios y sistema

son universalistas, no lo niegues.

Se te nota a las claras que anduviste

pepenando los puntos cardinales:

eres catedralicia por lo sólida

aunque tu estilo tira a la retorica,

pero fuiste romántica en un tiempo

para hacerte kantiana por la moda.

Naturalmente que eres parnasiana

pero en el Nuevo modo surrealista:

por tu cara pareces pitagórica

aunque sea el sensualismo el que te priva.

 

Eres enciclopédica de plano,

aunque se vea muy mal que te lo diga,

que es tanto lo que ensenas que no hay nadie

que pueda adivinar tus disciplinas.

 

No me digas, maestra, quien ha sido

tu mentor predilecto:

¿Moisés, Platón o Pedro?

¿San Agustín acaso?

o tal vez Montessori, tal vez Froebel,

o seria Justo Sierra, o quizá Vasconcelos.

¿La viuda de Aranzubia

o Ramitos o Tebar?

 

Pon tu escudo, maestra:

la ciruela es el signo

y origen de tu escuela.

 

 

Maestros Valientes Aventureros

Por Ana Carrillo.

 

Detener el tiempo es dejar de aprender.

Algo valioso son las horas y segundos,

porque quien los aprovecha vive plenamente,

quien lo malgasta no dejara de lamentarse.

Vaya dicha, aquel que cuenta

con la atención y el tiempo de los demás.

Entre tanta multitud

surge un gran grupo de valientes aventureros

que regalan su tiempo para el beneficio ajeno.

No usan espadas, lápices y plumas les sirven de armas.

Jamás pierden la batalla

pues aunque el día sea intenso,

al final cambia con la sonrisa de un pequeño.

Pueden ser todo, pero siempre los llamaremos, Maestros.

 

 

Luna Llena

Por Brenda Nava

 

Luna mágica

luna hermosa

guía mis pasos a tu luz

lléname de amor

luna bella

luna poderosa

abre tus caminos

para mi sol

alúmbralos

con esa luz elegante y callada

alumbra mi corazón

con el agua universal de tu sonrisa

luna llena

luna llena

transforma mis sentimientos

en sólo amor

ayuda mi corazón

contaminado del mundo

a encontrar paz en el amor.

Protégenos con tu magia

aliéntanos con tu luz.

 

 

A ti maestro

Por Alma Delia Ortega García

 

Eres un templo que impartes sabiduría

tienes la prudencia de prever con sensatez

proteges y curas las heridas que sanan con tu querer

con tus manos fuertes pero suaves como la miel.

Eres campo fértil que germina semillas

donde crecen los frutos desde su llegada tierna

que tu enseñas con sapiencia y honradez .

Formas mentes y seres con tu mejor ejemplo

predíces con vehemencia el futuro de tu herramienta

das consejos, calmas llantos, ofreces tus brazos.

Cubres el cariño ausente de un padre o una madre

y te conviertes en unas horas en aquel ser que cede

a su hijo en el templo donde haces el nido

para enseñarlo a volar y evadir los peligros

a los que se tendrá que enfrentar cuando tú ya no estés

eres el maestro, vida, entrega, pasión y deber.