Loading

Show, arena y Mars

mars3-3Bruno Mars pudo comprobar anoche cómo lo adoran en México: la gente le lloró, lo alabó, le mandó besos y le gritó sin temor a desgarrarse la garganta.

Así se vivió ayer el concierto que el hawaiano ofreció en la Arena Ciudad de México ante 22 mil personas, cifra según los organizadores.
Y es que desde que el cantante, de 28 años, salió al escenario, a las 21:17 horas, el público se entregó de tal forma que por momentos la música quedó en segundo plano entre tanto alarido y júbilo.
El show arrancó con un set de percusiones y luces de colores que adornaron la enorme manta con estampado de palmeras que tapaba el escenario.
Detrás de ella se escondían Mars y The Hooligans, su inseparable banda compuesta por ocho músicos, quienes, al ritmo de “Moonshine”, hicieron vibrar literalmente el inmueble de Azcapotzalco.
“Bienvenidos al Moonshine Jungle Tour. Hemos esperado mucho para venir y estar con ustedes, chicos. Queremos que hoy se pongan locos, bailen y se diviertan”, saludó.
No llevaba ni cinco segundos de haber dicho esto y Mars ya se había adueñado del corazón del público, conformado en su mayoría por mujeres y jóvenes de entre 25 y 30 años.
La rola “Money (That’s What I Want)” marcó la pauta para que el recinto se transformara en una fiesta llena de baile, desenfreno y locura.
Al ver lo que había provocado, Mars se quedó cerca de 10 segundos viendo absorto a sus fans, quienes aprovecharon para detonar aún más su euforia.
Esta emoción llegó a sus límites en “Show Me” y “Our First Time”, donde la gente ubicada en la parte delantera de la pista estuvo a punto de tirar las vallas de seguridad, lo que en un momento inquietó al intérprete.
“Quiero bajar a la primera fila y cantarles toda la noche, pero mejor quédense ahí y todos tendremos diversión.
“No me gustaría que alguien se acercara y me dijera que debemos suspender el show. Por favor, estemos seguros”, pidió el estadounidense en tono humilde, sin dejar de bailar.
Con un sencillo atuendo, de camisa blanca con rayas azules, chaleco café, sombrero, mocasín negro y pantalón gris, Mars derritió a las miles de mujeres que suspiraron por su sonrisa y su cadencia.
“¡Las quiero mucho!” y “¡bésame, bésame!” fueron las frases en español que Mars aprendió para repetirlas en el coro de “If I Knew”, mientras que en “Pony”, una plataforma lo elevó como si fuera una deidad.
Pero el momento cumbre llegó con “When I Was Your Man”, cuando cientos de celulares iluminaron el recinto.
Conmovido, volvió a suspender su canto por unos segundos para escuchar el griterío ensordecedor de los mexicanos, después alzó su mano y siguió con el recital.
El cierre llegó con las aclamadas “Just the Way You Are”, “Locked Out of Heaven”, en la cual brindó un solo de batería, y “Gorilla”, para concluir a las 22:50 horas.

Comenta con Facebook