MINUTO X MINUTO

The Babadook



La nueva ola del terror ha invadido las pantallas mundiales. Para ejemplo sólo queda ver filmes producidos en los últimos años como “Ich seh, Ich seh” (Alemania, 2014), “The Withch” (Estados Unidos, 2015), incluso la popular serie de Netflix “Stranger Things” (Estados Unidos, 2016).
Esta nueva ola se aleja del tradicional gore y slashers (aunque son incluidos mínimamente) para integrar aspectos de miedo un poco más ocultos e incluso psicológicos. Hacer un cine de terror similar al mostrado en la literatura a principios de siglo, uno en donde no es necesario mostrar al personaje para sentir el miedo.
“The Babadook” (2014) es muestra de ello. Jennifer Kent su directora radica en los miedos de los niños a los monstruos debajo, de la cama y las pesadillas. Asimismo, refleja las estabilizaciones humanas causadas por el estrés, que convierte a las personas en monstruos.
La historia relata la relación de Samuel, un niño de seis años que vive junto a su madre Amelia. El padre, Oskar, murió en un accidente de tránsito mientras llevaba a su esposa en labor de parto al hospital.
Samuel es en la escuela “el niño raro” con quien nadie habla ni quiere jugar, sin embrago, lleva una buena relación con su madre quien le lee cuentos por las noches. Un libro llegó “Mr. Babadook”, al leerlo los miedos del niño se acrecientan.
Pareciera ser que el libro es una llave que deja pasar al Babadook, que poco a poco va trastornado la conducta de la familia y su relación con el mundo. Hasta el punto de apoderarse de ellos.
La figura del monstruo inexistente va tomando forma conforme pasa la película. Una negación a lo sobre natural crea el drama que aumenta conforme el escepticismo muere.
Con una buena fotografía y un excelente trabajo de arte, The Babadook, lleva al espectador a integrarse a un ambiente frío y gris, al igual que viven los personajes asechados por un ente al que desconocen pero que ataca directo con miedo y recuerdos.
Los personajes fijan tanto sus características que es sorprendente verlos transformados por el miedo, la depresión y el estrés, siendo menos humanos y más monstruos. Es interesante ver como cada uno se enfrente a sus anhelos y los ve destrozados.
Destaca del film, el diseño del monstruo Babadook y sus figuraciones con objetos, van cimentando y refuerzan la presencia del espectro. Igualmente, el libro resalta con un arte impecable en sus diferentes etapas.
En cuanto iluminación, la cinta cuenta con un trabajo espectacular, ya que es un constante juego entre la dura luz de día y las pequeñas fuentes de noche, la oscuridad y las sobras que ocultan lo desconocido, además de formar parte de la continuidad en las transiciones de tiempo en timelapse.
Sin duda, una película que deja huella en el horror y que dará paso a otras producciones de la misma línea que retoman un terror más psicológico y apegado al suspenso.