🖋️ Opinión | El INE ¿Preparado para las transformaciones democráticas?

Desde que Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia de la República, inició un proceso de transformación inédito en la vida pública de México. Se propuso instituir un nuevo régimen político, más democrático y más justo; pero no en el discurso de campaña, no en la retórica; sino como una práctica de gobierno, sustentada en sus convicciones forjadas a lo largo de su trayectoria política. Así lo planteo en sus 100 compromisos de gobierno y en el Plan Nacional de Desarrollo que propuso al pueblo de México, ya como presidente. Una de esas líneas estratégicas de su gobierno, es la democratización del sistema electoral mexicano. Se trata de ponerlo en perspectiva con las democracias modernas. Se trata de que se cumpla el marco normativo que rige su funcionamiento en todas y en cada una de sus etapas; o en su caso, sancionar a quienes quebranten su normatividad. Se trata de legitimar y transparentar, no solo la democracia como método electoral, sino como forma de vida de la sociedad mexicana, construyendo una nueva cultura política que forme parte de la idiosicrasia del pueblo mexicano. Si lo logramos, estaremos haciendo realidad el viejo anhelo del apóstol de la democracia, Francisco I. Madero, planteado en el principio del Sufragio Efectivo. No Relección, ideal político con el que se identifica el presidente Andrés Manuel López Obrador y también la nueva tendencia ciudadana del México del siglo XXI.

En este orden de ideas, el presidente envió iniciativa de reforma constitucional, para tipificar el fraude electoral como un delito grave; reforma que fue aprobada por el Poder Revisor de la Constitución. Aún falta hacer las reformas legales, sustantivas y adjetivas, para completar la normación de nuestra nueva realidad democrática; porque en nuestro tiempo y en el nuevo régimen político, la realidad no es la inercia de lo que fue; sino la acción transformadora de lo que debe ser en la PATRIA NUEVA.

La Cámara de Diputados, acaba de nombrar a los cuatro Consejeros del INE que faltaban; ellos son: Carla Humphrey, Norma Irene de la Cruz Magaña, Uuc-kib Espadas Ancona y José Martín Faz. Todos ellos con alto perfil académico; pero sobretodo, según lo expresaron, con verdadera vocación democrática y espíritu republicano. Así lo esperamos los ciudadanos y demandamos que sean leales a su protesta constitucional. No olvidemos que nuestras instituciones encargadas de organizar los procesos electorales, que tienen por objeto la integración de los poderes públicos, son las más costosas del mundo. La autonomía que les otorga la Constitución, es para que ejerzan sus atribuciones sin someterse a los partidos políticos ni al gobierno, como reflexionó el Presidente. La autonomía del Instituto Nacional Electoral es técnico-operativa y es para garantizar que sus decisiones y acciones deben sujetarse al principio de LEGALIDAD, que es el principio jurídico rector, del que derivan los demás principios que norman el funcionamiento, no sólo del INE; sino también, de los órganos procuradores de la justicia electoral y de los órganos jurisdiccionales en materia electoral; y desde luego también de todos los actores políticos que participan en los procesos electorales. Pero a las autoridades electorales, no les otorga potestad alguna para hacer protagonismo político; éste les corresponde a los ciudadanos, a los partidos y a sus candidatos; y desde luego, a los integrantes de los poderes legislativos y ejecutivos de la federación, de las entidades federadas y de los municipios; siempre dentro del marco jurídico que nos rige.

En el México del presente y el futuro, los ciudadanos queremos que nos gobiernen los mejores políticos, hombres y mujeres; los que obtengan efectivamente el voto mayoritario en las urnas. Nunca más gobernantes espurios, de ningún partido. Nunca más políticos mapaches. Nunca más candidatos que compren el voto o que suplanten, mediante operaciones ilícitas, la voluntad que los ciudadanos expresen en su voto libre.

Finalmente, quiero expresar las siguientes reflexiones: las opiniones políticas que expreso, no son especulaciones teorizantes; son el resultado de mi formación jurídica y política, así como de mi experiencia forjada en las trincheras políticas, primero en la lucha estudiantil y luego en las tareas que me tocó desempeñar como cuadro estatal y nacional que fui, del Partido Revolucionario Institucional; partido en cuyas juventudes milité, en equipo con mexicanos de ideales progresistas, como Heladio Ramírez López, Jorge Montufar Araujo, Jesús Anlen López, María de los Ángeles Escobar, Romeo Ruiz Armento, así como con Pepe Murat, mi compañero también en las luchas estudiantiles de la Facultad de Derecho de la UNAM; todos ellos, entre muchos valiosos jóvenes mexicanos, que hicieron de la política su vocación y su pasión para servir a las más nobles causas del pueblo de México.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios