Aborto: miedo, tabú y estigma

Elena Franco

En Durango aún existe estigma en contra del aborto, aún tratándose de una violación, por lo que algunos trámites no se han podido llevar a cabo a causa de que la propia Secretaría de Salud se rehusa a realizarlos, a pesar de la norma oficial mexicana 046, comentó la presidenta de la asociación Sí Hay Mujeres en Durango, Julieta Hernández Camargo.

“Anteriormente era aún más difícil la realización de un aborto, porque se pedía tener la denuncia ante el ministerio público, pero lamentablemente a causa de la vergüenza de la víctima o porque el agresor era un familiar, no acudían a Fiscalía”.

Ahora la NOM 046 establece que en caso de embarazo por violación las instituciones públicas prestadoras de servicios de atención médica deberán prestar servicios de interrupción voluntaria del embarazo en los casos permitidos por ley, conforme a lo previsto en las disposiciones jurídicas de protección a los derechos de las víctimas, previa solicitud por escrito bajo protesta de decir verdad de la persona afectada de que dicho embarazo es producto de violación.

En caso de ser menor de 12 años de edad, se realizará a solicitud de su padre o su madre, o a falta de estos, de su tutor o conforme a las disposiciones jurídicas aplicables.

El personal de salud que participe en el procedimiento de interrupción voluntaria del embarazo no estará obligado a verificar el dicho de la solicitante, entendiéndose su actuación, basada en el principio de buena fe a que hace referencia el artículo 5, de la Ley General de Víctimas.

El proceso debe realizarse hasta las 12 semanas de embarazo, ya que entre más pase el tiempo más peligroso es para su realización, pero el estigma médico y social retrasa el procedimiento, manifestó Julieta Hernández.

En este sentido, Carolina Castro, responsable estatal del Programa de Violencia de Género y Aborto Seguro de la Secretaría de Salud reconoció que aún falta mucho por sensibilizar, por quitar mitos en este sentido.

En el momento de capacitar a los doctores hablan de los miedos y repercusiones legales.

A pesar de que la norma es muy clara, a pesar de que está armonizada con las leyes estatales, Carolina Castro explica que está por encima de lo que estipula a nivel local.

“Los médicos tienen que estar de acuerdo con lo que se va a realizar. La Secretaría no los puede obligar por ningún motivo a realizar una intervención voluntaria del embarazo. Por ello se tiene que realizar por escrito una carta donde se pronuncien como objetores de conciencia, esa carta es suficiente para que no realicen la práctica”, comentó.

Aún así la Secretaría de Salud ha buscado la conformación de médicos no objetores de conciencia. Por ello en el mes de enero se pudo llevar a cabo un aborto seguro.

En 2019 se registraron dos casos, además de presentarse situaciones en donde médicos realizaron de la objeción de conciencia y fueron enviadas a otros lugares.

En la parte del estigma social, María Antonieta Pulido, directora del Instituto de Tanatología y Prevención del Suicidio, explica que cuando se trata de embarazo como producto de una violación, una adolescente no tiene la madurez para tomar una decisión, ya que está el impacto de la agresión, en especial cuando el culpable es un familiar o conocido. También se sabe de los casos de cuando las jóvenes van a fiestas y son abusadas.

El problema es cuando no cuentan con el respaldo de los padres, por lo que se siente doblemente violentadas por el agresor y por la familia, quienes la culpan de lo sucedido. Por ello al sentirse solas en un momento así buscan medidas para nada ortodoxas para provocarse una interrupción en el embarazo.

Después viene la sensación de abandono, la frustración por todo lo que vivió y las decisiones que tomó, sufriendo así un duelo, en el que se sienten homicidas por haberle quitado la vida a un ser que no tenía la posibilidad de defenderse, siendo la razón por la que al pasar de los años no sean capaces de concebir, ya que sienten que no son merecedoras de un hijo, a diferencia de cuando el aborto fue realizado cuando está en riesgo la vida de la madre, a causa de que este tipo de decisiones son más sanas, ya que se tiene sensatez de llevar a cabo un acompañamiento emocional.

Cuando es por violación se tiene un alto porcentaje de que la víctima tenga ideas suicidas, en especial cuando realiza el aborto a escondidas.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios