Calaverita Literaria “Por el Gobierno de Ultratumba”

En un sueño profundo
Aspirina decidió,
gobernar a los Difuntos
como El magnánimo señor.

Pero La Parca Gobernaba
con hueso de Dictador,
y amenazó con Referéndum
para mantenerse Ganador.

Aspirina de Rojo Medio Pardo
convocó a las mayorías,
para luchar contra la Muerte
y su injusta soberanía.

Pero la Muerte lideraba
la una y mil encuestas,
era la Jefa Suprema
de toda la Santa Tierra.

Aspirina de pura Soberbia
se proclamaba campeón,
borraría las sentencias
acabaría con la maldita corrupción.

La Parca se puso al tiro
con su manejo de Redes,
empezaría una guerra
de humo y cortinas verdes.

La Parca era la Chida
en la contienda electoral,
y se propuso mandar al hoyo
a cualquier prototipo rival.

Y así empezó la campaña
por la Regencia del Panteón,
de promesas y despensas
y mucha, mucha suciedad.

En la Mañana Mañaneras
se escucharon los lamentos
del Ánima de Aspirina
que parecía rebuznar
luchando como poseído
contra el Gobierno Neoliberal.

En un Panteón Antiguo
La Tilica se defendía:
Aspirina era ñoño,
sin ideas, ni fantasías.

Los fantasmas del Allá Arriba
de Aspirina se burlaban,
pues la Muerte tenía poder
y la voluntad de las almas.

Aspirina por sus huesos
al Dinosaurio buscó
para hacer un loco trato
y ser ya de plano el único mandón.

La Parca en franca guerra
unos malandros contrató
para robarse las urnas
el día de la Elección.

Aspirina por su parte,
un bigote se pintó,
se puso corbata y traje
hasta verse mamalón.

Las ánimas del pueblo muerto
andaban asustados,
de tanto despilfarre
de los tristes candidatos.

Aspirina encontró Mapaches
comiendo papel moneda,
se los comió en tamales
sin ganas de hacer tregua.

La Tilica Fea y Flaca
dueña de las voluntades,
se madreo al Aspirina
con sus poderes ancestrales.

Esa guerra desmadraba
el ánimo popular,
pues los candidatos proponían
cosas malas y para el mucho mal.

Aspirina prometía
lluvias de paz y amor,
abrazos y caricias
besos al por mayor.

Una fallecer placentero
la Muerte Cándida prometió,
descanso puro y eterno
en una tumba tricolor.

Un río de ánimas pa’ cosechar energía,
fuente de poder mortal;
un renacer en los Olivos
hasta una nave interestelar.

Ramos de bellas calacas
una mascota inmortal,
tascos en los altares
y mezcal de importación.

En la lista de promesas
por la Presidencia del Arrabal
las mentiras tomaron rumbo
a las orejas de Satanás.

El mero Diablo en su coraje
emitió un comunicado
suspenderlas elecciones
y declararse Amo y Señor.

El Diablo era el Jefe
del pueblo y el Panteón,
y La Tilica Candidato
en una tumba se escondió.

Aspirina por su lado
a Las Bahamas corrió,
ahí vende promesas
para un mundo sin corrupción.

Ya me voy y me despido
con una reflexión:
sin vas a componer el mundo
empieza por tu cantón,
que en el mundo de los vivos
nadie escapa del panteón.

 

Yamel Rodríguez Castañeda

 

 

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