Cuatro años del ¡milagro!

Luis Pineda

El 31 de julio del 2018, se desplomó un avión de Aeroméxico con 104 pasajeros a bordo

Aquel martes 31 de julio del año 2018, quedará grabado en la memoria de Durango, pues en el aeropuerto Internacional Guadalupe Vict3oria, luego de la caída de un avión de Aeroméxico con 104 pasajeros a bordo y la tripulación, sucedió el milagro, todos sobrevivieron.

En este breve reportaje, les presentaremos dos historias de lo que vivieron dos elementos de la Coordinación Estatal de Protección Civil, y de que ha sido sus vidas a cuatro años de distancia.

Héctor Elías Gurrola Díaz, paramédico, platica su historia, cómo fue ese día, que vivió, cuál fue el momento de la llamada, el traslado y lo que hizo al llegar.

“Cuando recibimos la llamada, la primera reacción fue de asombro, se activó el código rojo y alertaron a todas las corporaciones por la posible caída de un avión dentro del aeropuerto, recuerdo que estaba lloviendo muy fuerte, y como que nadie creíamos que había caído un avión, nos preparamos con el equipo, estábamos en la base y salimos hacia el lugar, en el trayecto, vimos a la distancia inmensa y densa columna de humo negro, yo creo que nos tardamos en llegar unos 10 minutos, lo recuerdo muy bien”.

Comenta Elías Gurrola, que desde que se va en camino, la adrenalina sube, hasta llegar al tope, y es que cuando llegaron al aeropuerto, mucha gente quería entrar a ver qué sucedía.

Menciona que, el personal del aeropuerto les brindó todo el apoyo para poder ingresar.

“Fui la primer unidad de emergencia en llegar, después del personal del mismos aeropuerto, veía a la distancia a los camiones de bomberos de ese lugar, el traslado para muchas de las unidades de rescate fue complicado por las condiciones climáticas, y lo que hice fue acercarme lo más que pude, pero decidí meterme por una brecha hasta llegar a la punta de la aeronave”.

Señala que, en esos momentos lo único que pasar por sus mentes es salvar vidas.

“En esos momentos desconocíamos cuántas personas iban a bordo, si había personas fallecidas, nosotros nos esperábamos lo peor, pues lo único que veíamos era fuego, destrucción, sirenas”.

“Cuando vi al piloto atrapado, estaba consciente y lo único que decía era ‘maté gente’, estaba fracturado, tenía un alto grado de hipotermia, además de que estaba prácticamente bañado del combustible, lo pudimos extraer y lo llevamos hasta donde estaba la unidad y ahí comenzamos a darle la atención médica”.

Elías Gurrola, dice que, en cuestión de minutos la zona ya estaba plagada de personal de distintas unidades de rescate, pero todos sabían lo que tenían que hacer.

Qué sintió Elías, en esos momentos

“No sabía cuántas personas había en el avión, sacamos a varias que estaban cerca de éste, luego empezó la extracción de pasajeros del avión para llevarlas al aeropuerto, éstas personas presentaban solo crisis nerviosas, esos momentos lo que pasa por la mente es que estén todos bien, poder ayudar a la mayor cantidad de gente posible y ese día así fue”.

A CUATRO AÑOS DE DISTANCIA, CÓMO SE SIENTE ELÍAS GURROLA

Cuando se tranquilizó todo, y cuando se había ya cotejado la lista de pasajeros, ahora la tarea era buscarlos en los distintos nosocomios.

“Me siento bien por haber podido ayudar en ese momento, y a pesar de los años que han pasado, los recuerdos siguen muy ‘frescos’ y más porque no se había vivido o no se había registrado un evento de esa magnitud”.

“Durante estos años he agarrado más experiencia, he crecido en atención al paciente, muchas personas se expresan bien de mi por mi trabajo, y eso me da alegría, pero me compromete a seguir echándole muchas más ganas”.

MOMENTOS DIFÍCILES

Por su parte, Luis Arturo Saucedo Vargas, jefe del departamento y comandante operativo de Protección Civil del Estado, nos comenta qué fue lo que ocurrió durante el siniestro.

“Ese día del accidente yo lo tengo bien grabado, lo tengo muy presente, lo tengo en mi corazón porque fue una situación muy difícil, y muy complicada, llevo más de 30 años en el servicio de emergencia, y situación única en Durango”.

“El ing. Navarrete y su servidor, estábamos en un taller mecánico por el Domingo Arrieta, arreglando la ambulancia, se activó el código rojo, al menciona que era un accidente aéreo, y nadie lo creía, y nos arrancamos, me acuerdo muy bien el recorrido, fue Domingo Arrieta, Dolores del Río, Libertad, Libramiento San Ignacio, hasta allá”.

Cabe mencionar que, el recorrido no fue nada fácil, debido a las condiciones climáticas, pues a la altura del fraccionamiento San Juan, se tuvieron que detener, pues por la lluvia no había nada de visibilidad.

“Cuando llegamos al aeropuerto, ya había muchísima gente, personal de auxilio y rescate de distintos lugares, empezamos a apoyar en la extracción de los pacientes del avión siniestrado, hacia la sala de espera, ahí se hizo un triage, que es donde se empezó a clasificar a los pacientes por colores y así poder establecer la urgencia en casa uno de ellos”.

“A mí me tocó coordinar las ambulancias para llevar a los pacientes a los distintos hospitales, la doctora Mónica, (de Cruz Roja), y el comandante Ruvalcaba, junto con su personal y en coordinación con la Sedena, estaban clasificando a los pacientes”.

La labor fue titánica, ya que tuvieron que documentar a cada uno de los pasajeros, saber a qué hospital los llevaron, saber qué lesiones presentaron y cuál era su estado de salud, el tiempo era apremiante, no había margen de error, ya más tarde, cuando se tuvo la información precisa, y al saber que no hubo decesos, fue cuando se dio a conocer todo a la sociedad. Fue el gobernador, José Rosas Aispuro Torres, junto con persona de aeronáutica civil, y de Protección Civil Nacional, quienes dieron a conocer toda la información en una rueda de prensa ahí mismo en el aeropuerto.

FUNDAMENTAL EL TRABAJO EN EQUIPO

“Fue una situación bien complicada para todos justo en el momento del verdadero caos, sin embargo, todo se logró gracias al trabajo en equipo. Es muy importante trabajar en equipo, dejar los celos entre corporaciones de que yo sé más, que nosotros somos más que ustedes, nosotros mandamos, somos los mejores, nooooo señores, al trabajar en equipo estos fueron los resultados, y fue un esfuerzo de todos, tan es así, que no tuvimos personas fallecidas en los días siguientes por la atención médica que brindaron los doctores, ellos fueron los héroes”.

SENTIMIENTO

A Luis Sauceo, (La Piraña), como le dicen de cariño, al recordar ese momento, lo embarga el sentimiento, fueron momentos difíciles y complicados al ver tanta gente en esas condiciones.

“Fueron momentos bien difíciles y es un sentimiento bien duro en el corazón, y es que finalmente somos seres humanos, y tenemos familia”.

RECONOCIMIENTO

“Mi reconocimiento es para todos y quienes estuvieron presentes ese día, a los bomberos del aeropuerto, a la seguridad interna, a la Sedena por todo el trabajo realizado, a la Cruz Roja, y todas sus delegaciones que participaron, los cuerpos de rescate particulares y que varios vinieron de otros municipios y estados de manera voluntaria, al personal de Protección Civil tanto del estado como del municipio, al personal de las corporaciones de seguridad, y de vialidad, en fin, fue un trabajo en equipo con resultados óptimos”.

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