Dispara pandemia violencia machista

Juan Carlos Chávez

Debido al “encierro” obligatorio por la pandemia del Covid-19 se ha agravado la violencia intrafamiliar. Se está tanto tiempo en casa que la mente busca algún escape, alguna innovación que no siempre va en sentido positivo, en ocasiones, se impone la maldad, las malas intenciones, puede empezar a manera de juego y terminar de manera trágica.

Según las declaraciones de António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, “la pandemia ha dejado al descubierto las fragilidades del mundo”.

El incremento de la violencia a las mujeres a nivel mundial durante este confinamiento es del 47 por ciento y México está por encima de esta cifra, pues se ha caracterizado por un “machismo  recalcitrante”.

En la ciudad de Durango esto ha generado más de 150 llamadas de auxilio al 911 por algún tipo de violencia en contra de mujeres, de niños, e inclusive, en raras ocasiones, de hombres.

La directora del Instituto Municipal de la Mujer, Patricia Alanís Quiñones, dio a conocer que, a casi un año de confinamiento, la violencia intrafamiliar ya alcanzó a los adultos mayores, que hoy conviven con esos niños y jóvenes que pasaban la mayor parte del día en la escuela y en otras actividades.

“Hoy están obligados a estar con los adultos. Por su naturaleza, los jóvenes ya están cansados, ansiosos, malhumorados y frustrados por este confinamiento, y es ahí en donde surgen los ataques en contra de quienes en la mayoría de las ocasiones son los propietarios de las casas”.

“Eso es algo nuevo que se tiene que trabajar al interior del seno familiar, no se puede dejar que la autoridad resuelva todos los problemas, la violencia no es normal, hay que ponerle un alto, pero no se puede tener un policía en cada hogar”.

Cultura de la denuncia

En el Instituto de la Mujer se ha tratado de fomentar la cultura de la denuncia.

Según la información que tiene esta dependencia, de 100 llamadas que llegan al 911 por violencia, solo en cuatro se deciden a presentar una denuncia, y de esas, dos van a desistirse.

“Es evidente el miedo que tienen las mujeres a denunciar a sus agresores; además tienen que ir muy lastimadas para que las tomen en cuenta, casi estar hospitalizadas para que vaya el Ministerio Público y que esto pueda proceder”.

Puso como ejemplo un caso reciente en donde la denuncia tuvo sus efectos, las autoridades giraron una orden de restricción para el agresor, en este caso su exmarido, pues la situación conyugal se disolvió, pero este sujeto la sigue molestando y acosando, a grado tal que le “ponchó” las cuatro llantas de su vehículo y tuvo le envió una fotografía a su teléfono celular junto a su carro, de ahí que consideró la necesidad de castigos más severos en contra de estas personas.

“Perdón” hacia el agresor

Una de las situaciones que se viven de manera constante en el Instituto Municipal de la Mujer es el “perdón” de las mujeres agredidas hacia su pareja. Argumentan que en ese momento solo querían que se los quitaran de encima para que no las golpearan más, ya que aseguran que son “buenos hombres”, afectados momentáneamente por el alcohol o las drogas.

“Lo cierto es que la mayoría de las mujeres enfrentan el dilema de seguir así o tener que valerse por si mismas”.

“Les gana el temor de no poder salir adelante con sus hijos por si mismas y tienen que soportar todo tipo de vejaciones a cambio de recibir ‘el chivo’ de la semana”.

“Esto es un falso entendido, por ello se busca empoderar a la mujer, ya que generalmente solo la que puede llevar el sustento a su casa le puede poner un alto definitivo a la violencia”.

“Violentómetro”

A pesar de que algunas personas critican el llamado “Violentómetro”, es una medida que identifica, desde el noviazgo, si el hombre tiene tendencias violentas hacia las mujeres, si utiliza el chantaje para obtener lo que desea, si publica videos o fotografías personales de la relación y de los momentos privados de la pareja, “es ahí en donde hay que poner un alto, es el momento de evitar entrar a una relación tóxica, tormentosa y violenta”.

“Ya no hay ‘príncipes azules’ que cuidan y mantienen a las mujeres, a lo largo de los años las mujeres deben de ser conscientes de que esto no existe. La mujer actual tiene todas las herramientas y la oportunidad de salir adelante por si solas, hacer su propia vida, competir académica y laboralmente, de ingresar a cualquier actividad laboral”.

“Ya no son tiempos de que la mujer vea de quien se embaraza para que la mantenga, hoy las mujeres requieren planear su proyecto de vida”.

Falta de valores

Para la presidenta de la Comisión de Equidad y Género en el Ayuntamiento de la capital, la regidora Marisol Carrillo Quiroga, el tema de la violencia hacia las mujeres es un tema de educación, de la falta de valores que se deben fomentar en el hogar.

“Durango sigue siendo una sociedad conservadora, y por ende machista”.

“Las mujeres denuncian ya casi cuando las matan a golpes, algo que deberían de hacer ante cualquier agresión verbal, de discriminación o el acoso de cualquier tipo, algo que prefieren callar por el miedo de perder su trabajo o su pareja”.

“Evitan denunciar por la revictimización y porque, de denunciantes, en ocasiones pasan a ser las denunciadas, las hacen sentir culpables por usar minifaldas o escotes pronunciados, cuando tienen el derecho a vestirse como ellas deseen, pero no solo eso, a que se les respete en todo momento”.

“Las mujeres jamás propician que se les acose, que se les toque o que la violenten, a pesar de estos supuestos nuevos tiempos que se viven, las mujeres enfrentan un panorama muy difícil”.

“Es increíble que aun se le vea como la culpable, incluyendo el clero, esto solo va a cambiar cuando al hombre se le eduque y se le fomente el respeto total a la mujer”.

La regidora consideró que el trabajo que han realizado una gran cantidad de mujeres desde diferentes trincheras, suponen un mayor respeto para el sexo femenino, leyes, reglamentos, iniciativas y propuestas para proteger a las mujeres, sea cual sea su condición.

“Es algo que les ha costado mucho, desde el simple hecho de que se les permitiera votar, a poder ocupar puestos y cargos que anteriormente solo eran para los hombres”.

Reconoció que aun falta crear y actualizar leyes.

“Lamentablemente, uno de los principales problemas sigue siendo la violencia hacia ellas, empezando por los piropos groseros y las miradas lascivas, algo que se puede denunciar, pero no se hace, de ahí que esto desencadene en situaciones más graves, inclusive en feminicidios”.

“Las mujeres deben de entrar en la cultura de la denuncia y no retirarla hasta que se les haga justicia”.

Necesaria atención especializada: diputada

Para la diputada local Gabriela Hernández López, es necesaria una atención más especializada para la atención y la erradicación de la violencia intrafamiliar.

“Si bien existe un plan estatal, es necesaria una reforma para atenderla a través de los medios digitales”.

“Tomando en cuenta que la mayoría de las familias están en casa a causa de la pandemia, la educación y la convivencia familiar tiene una dinámica diferente, de ahí la importancia de cambiar las políticas públicas”.

“Las cifras preocupan, más de 250 llamadas de auxilio por violencia a la semana en el 2021. A nivel nacional cada dos horas y media una mujer fue asesinada, y tres mil 723 perdieron la vida por violencia, en donde 940 casos se tipificaron como feminicidio”.

De manera global el incremento de la violencia intrafamiliar el año pasado en este país fue del 4.7 por ciento y de 27.4 en contra de las mujeres, algo a lo que Durango no es ajeno y que urge combatir.

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