Fe desafía a pandemia

Juan Carlos Chávez

A pesar de las disposiciones sanitarias que se tuvieron que tomar a raíz de la pandemia del Covid-19, la misión evangelizadora de la Iglesia Católica no se ha frenado, por el contrario, “la fe de los feligreses se vio fortalecida, al igual que la unión familiar”, así lo consideró Noé Soto Valdez, vocero de la Arquidiócesis de Durango.

Recordó que la iglesia católica inició con el cierre de los templos el 19 de marzo del 2020, fecha en la que se celebra el día del señor San José, para lo cual estaban programadas las fiestas patronales con diferentes actividades, sin embargo, debido a que los casos de Covid ya se empezaban a presentar en todo el país, por instrucciones de las autoridades de Salud se tomó esta determinación.

“Con una iglesia viva, sus representantes, de manera inmediata, se dieron a la tarea de ver la manera en la que se iba a trabajar, pues si bien las iglesias iban a tener que estar cerradas al público, la espiritualidad sigue”.

A partir de este día, “ante la necesidad del encuentro permanente con Dios se buscaron nuevas formas y nuevos métodos, y poco a poco se encontraron alternativas, entre estas las transmisiones virtuales”.

De esta manera la celebración de la misa se hizo llegar a través de diferentes plataformas, redes sociales y medios de comunicación tradicionales, “a lo cual se obtuvo una extraordinaria respuesta, ya que, si a causa de la pandemia se cerraron físicamente los templos, se abrió uno en cada casa”.

Noé Soto consideró que el hecho de que en cada casa se sintonice la misa y se viva en familia, incluyendo los oficios de Semana Santa, hizo que los feligreses participaran como nunca lo habían hecho.

“Tal vez de manera presencial se vaya en familia a la iglesia, pero en el ámbito privado era más difícil que sus miembros se reunieran para rezar, pero gracias a Dios, ahora esto se incrementó en una buena medida, por lo que lejos de pensar que quienes encabezan la Iglesia Católica se quedaron desamparados o que no pudieron continuar con su misión evangelizadora, se logró, inclusive con un mayor ímpetu”.

“Se llegó a gente que nunca se había llegado”.

Mayor acercamiento con Dios

El vocero de la Arquidiócesis explicó que, ante los efectos de esta pandemia, la gente sintió una mayor necesidad de acercarse a Dios.

“La situación se puso muy complicada entre las familias, el confinamiento provocó roces, conflictos e inclusive violencia, muchas personas tuvieron que trabajar desde sus hogares y en el ámbito social se prohibió salir a divertirse, organizar fiestas y otras actividades hasta esa fecha normales”.

“Otros más perdieron sus empleos, por lo que tuvieron que recurrir a la fe, y en lo que se refiere a la salud, tal vez se vivieron los peores momentos para muchos, familias enteras contagiadas que se tuvieron que aislar con la incertidumbre de que tal vez ya no iban a regresar. Esto propició que muchos buscaran refugio en la fe, en ocasiones descuidada, y en Dios”.

“Se llegó al extremo de que quienes perdieron a algún familiar a causa de esta terrible enfermedad no pudieron despedir de manera tradicional a los suyos, algo realmente muy triste e inédito en la mayor parte del mundo”.

“A pesar de todo, la iglesia católica siguió creciendo, ya que la fe se arraigó más en las personas”.

Modificaciones en la imposición de sacramentos

En cuanto a la administración o imposición de sacramentos como bautismo, confirmaciones y matrimonios, se tuvieron que reagendar debido a la pandemia, se cancelaron las ceremonias y los festejos posteriores, algo que la iglesia se encargó de cambiar, sin embargo hubo quien quiso seguir adelante, pero se hizo con una mínima de presencia”.

Lo que más se ha detenido son las primeras comuniones y las confirmaciones, pero ya se buscan algunos protocolos para que sean posible.

En el caso del sacramento del matrimonio, hasta hace algunos días se aplicaba con reducido número de familiares.

“todo siguió adelante”.

“Las redes sociales y los medios de comunicación jugaron un papel fundamental para que la labor de la iglesia católica siga adelante”.

Por el momento, los templos reciben solo el 50 por ciento de su capacidad, ofreciendo algunos sacramentos, aunque de una manera diferente, ya que los sacerdotes también tuvieron que cambiar la manera de celebrar la misa, clausurar espacios, el uso de los tapetes desinfectantes, de gel antibacterial, adecuar entradas y salidas, así como el mínimo contacto con los feligreses, ni a la hora de “darse la paz”, ni a la hora de comulgar, algo que también sufrió una modificación, todo con el objetivo de cuidar la salud de todos los asistentes.

38 contagios y dos muertes entre sacerdotes

La Arquidiócesis de Durango, que  también incluye parte del estado de Zacatecas, se compone de 165 sacerdotes, de los cuales, hasta esta fecha, se han contagiado de Covid 38, incluyendo al arzobispo Faustino Armendáriz Jiménez, y dos fallecieron.

“Por fortuna, todos los demás lograron salir adelante, a pesar de que el semáforo sanitario cambió a amarillo, los cuidados hacia los sacerdotes continúan de manera estricta, especialmente entre los de mayor edad, ya que su abnegación y su amor por Dios los lleva a seguir oficiando la eucaristía”.

Situación económica

de la Iglesia

Ante la restringida asistencia de fieles a los templos, la recaudación para las iglesias ha sido mucho menor.

El trabajo de quienes integran la Arquidiócesis ha continuado de manera normal. Si bien se han adecuado, la situación económica los ha afectado bastante, se recibe lo que los fieles aportan de manera voluntaria, pero si no había la presencia de ellos, no había ingresos, de ahí las complicaciones, ya que los compromisos continúan, se paga luz, agua, mantenimiento,  impuesto predial y todo lo que cualquier otra familia tiene que pagar.

Además, de las iglesias dependen muchas personas, personal administrativo como secretarias, sacristanes y familias enteras que se hacen cargo de los templos.

A pesar de la contingencia se buscó la manera de continuar pagando el sueldo a toda esta gente que vive prácticamente de su trabajo en las iglesias.

“Están en la nómina y tiene sus prestaciones, por fortuna hay gente de muy buena voluntad que se preocupa por sus sacerdotes y a ninguno le ha faltado lo necesario, ni para vivir, ni para realizar sus diferentes actividades, se ha logrado salir adelante, aunque si ha sido mucho mas difícil”.

A nivel de la Arquidiócesis, para que funcione toda la estructura pastoral, muchos tuvieron que renunciar a sus sueldos.

Lamentablemente también se disminuyeron apoyos que se le daban a las personas de escasos recursos económicos, aunque, en este tema, al margen de las carencias, se privilegió a la gente mas necesitada.

Son mas de siete meses en los que diariamente se les entrega despensa a la gente, con la ayuda de la generosidad de muchas personas.

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