Incomprendida, labor de policías

Luis Pineda

Al paso de los años, la función del policía ha sido poco valorada y muchas veces incomprendida, sin embargo, para entender su función, es necesario saber, conocer su trabajo, y es que al portar el uniforme viven con la adrenalina al cien por ciento.

En este sentido, la oficial Alma Rosa Delgado Salinas, perteneciente a la Policía Estatal y con cerca de diez años de servicio, comenta que “es muy difícil ser policía”.

“Muchas de las veces la ciudadanía no comprende nuestra labor, y es que desconocen cuál es nuestra función y cuáles son nuestras obligaciones”.

“Nosotros nos regimos por leyes y reglamentos y que estos son muy estrictos hacia nosotros, puesto que, de no hacerlo o de incumplir con estos, nos fincan responsabilidades”, dijo Delgado Salinas.

Explicó que si un elemento, de cualquier corporación, tiene un mal comportamiento, una mala actitud o toma una mala decisión, para la ciudadanía todos los elementos policiacos son iguales, “y no es así”.

“A lo mejor en los elementos no han sido preparados cómo se debería, tal vez un policía ha hecho, desgraciadamente, malas actuaciones, y en parte porque el elemento no conoce el marco legal de su función, tal vez desconoce qué puede hacer y que no puede hacer, pero una vez que el elemento está capacitado va a saber el alcance de sus funciones”.

Por su parte, al oficial Ambrosio Álvarez Fernández, también de la Policía Estatal, y quien también funge como enlace del proceso de acreditación de calidad, dijo que “es muy difícil el ser policía, no es nada más subirse a una patrulla o cargar una arma, hay que saber muchas tareas o funciones, por ejemplo, aquí tienes que conocer desde primeros auxilios, a veces hay que hacerle de psicólogo, hay que conocer marcos legales, y es muy difícil puesto que a veces el elemento no tiene esos conocimientos”.

“El elemento empieza a cambiar su perspectiva cuando va adquiriendo mayor conocimiento de su función”.

Álvarez Fernández sostuvo que es indispensable tener una mejor y una mayor preparación.

“El recibir esa capacitación, el estar bien preparados, hace que el elemento policiaco pueda brindar un mejor y mayor servicio a la sociedad, el estar preparado y estar en constante capacitación es muy importante”.

Comentó que, a mayor preparación, y el brindar un mejor servicio, la confianza ciudadana va creciendo.

“Es como en todos lados, si un elemento hace algo mal o malo, para la ciudadanía, todos los policías son malos, todos los policías son iguales”.

“Aquí en la corporación, tenemos muy buenos elementos, y que se apegan a los lineamientos, con buena calidad moral, y que desgraciadamente no ha sido reconocido su trabajo”, dijo la oficial Alma Rosa Delgado.

Aseveró que “mucha gente no nos comprende, pero a fin de cuentas somos seres humanos, somos hijas, hermanas, esposas, madres, tenemos familia, tenemos responsabilidades y eso la ciudadanía no lo ve”.

En el mismo sentido, el oficial Ambrosio indicó que “somos seres humanos, y bueno, somos policías y como tal también se nos tienen que respetar nuestros derechos, nosotros también tenemos derechos, no solo obligaciones, solo que lo primero casi nunca se ve, o no se hace valer”.

“No por portar el uniforme quiere decir que somos la máxima autoridad, también somos seres humanos, y así como a la sociedad se le respetan sus derechos, también a nosotros se nos tienen que respetar”.

El trabajo de un policía es de alto riesgo, y también de mucho desgaste, hay ocasiones que tienen que trabajar hasta 36 horas continuas cargando el equipo, y bajo las condiciones climáticas que sean, y tal vez esa parte tampoco la ciudadanía lo entienda, o no lo comprenda, y es que los señalamientos hacia los agentes en ocasiones han sido muy duras, afirman los oficiales entrevistados.

“Nosotros estamos ahí, siempre dispuestos a ayudar a la sociedad, porque dejamos de lado esta parte de los cumpleaños, Navidad, Año Nuevo, el no poder estar con nuestras familias, esa es parte de nuestra obligación, sin embargo, en torno a nuestros derechos, estos pocas veces son respetados por la gente”.

Elementos caídos

En torno al sentimiento de un policía al darse cuenta que un compañero ha caído en el cumplimiento del deber, Alma Rosa Delgado precisó que “se siente mucha impotencia no poder haber hecho algo más para evitar ese tipo de hechos, da mucha tristeza, mucho coraje”.

Por su parte, el oficial Álvarez Fernández estimó que “nosotros salimos de nuestro domicilio a realizar nuestras labores, pero ya no sabemos si vamos a regresar, ya no sabemos si volveremos a ver a nuestras familias, a nuestros hijos, en cumplimiento de nuestro deber”.

“Salimos a dar nuestro máximo esfuerzo para que nuestro estado tenga las mejores condiciones de seguridad para nuestra gente”.

Ambos oficiales coincidieron que las familias se quedan con mucha angustia, se quedan tristes, la mayoría tal vez no están de acuerdo en que sus hijos, esposos, padres, hermanos sean policías.

“Una vez que entras a las filas de la policía, se le agarra amor a la camiseta, al uniforme, si te gusta tu trabajo, lo vas a hacer de la mejor manera, lo vas a hacer como es, y los que ya tenemos más años aquí, ya le hemos tomado mucho amor a la profesión”.

“Cuando uno sale a trabajar y la familia se queda en casa, cuando la esposa ve partir al esposo a desempeñar su labor, ella se fija en la persona y en el riesgo que conlleva su labor, se queda con esa inquietud”.

“Es un sentimiento muy especial por parte de nuestras familias, puesto que desempeñamos un trabajo muy duro, y muchas de las veces, ese trabajo no es comprendido por la ciudadanía”.

Puedes comentar con Facebook