La violencia en las canchas de futbol es una “bomba de tiempo”

Juan Carlos Chávez

Los hechos de violencia que se presentaron la semana pasada en un partido de futbol de mujeres en esta capital, es el reflejo de lo que sucedió a nivel nacional en un estadio de Querétaro, a final de cuentas, ya sea profesional o amateur, la presión es la misma entre los jugadores y los aficionados, además de los intereses que se manejan en cada uno de los niveles, así lo señaló Enrique Gamero Palacios, entrenador, promotor deportivo, exdirigente de ligas y dueño de la página “TNC Futbol”.

Consideró que hay personas que no entiende que el futbol es simplemente un deporte, su pasión los lleva más allá, hoy el dinero “corre” en este ambiente sin importar que solo sean ligas amateur, ya que algunos jugadores reciben un pago algo que ha desvirtuado dichas ligas y por ende, la manera en la que se compite en los diferentes torneos,  hace algunos años estos pagos eran simples apoyos, inclusive en especie,  eran incentivos, a diferencia de los pagos que se ofrecen por los dueños de los equipos, es un sueldo que se convierte en una exigencia.

Gamero Palacios explicó que uno de los principales problemas que existen en los partidos de futbol es la presión que se ejerce hacia los árbitros,  cuando no le va bien al equipo y la inversión económica que están haciendo no les reditúa se van en primer lugar contra el árbitro, después contra los equipos rivales y de ahí se desencadena la violencia entre los aficionados, que acuden regularmente a los diferentes campos que existen en esta ciudad, en estos juegos se promocionan negocios de material deportivo y el otro problema, las bebidas con contenido alcohólico, “hay muchas broncas” derivadas del exceso en el consumo de bebidas.

  • No hay control en la venta de bebidas en los campos de futbol

La gente de futbol y los que lo practican como deporte es gente de bien, sin embargo existen pseudoaficionados que con el pretexto de desestresare acuden a los campos y estadios a consumir cerveza de manera inmoderada, en lugar de ir a una cantina, van a las canchas y son, en la mayoría de los casos, los que generan la violencia, a nivel profesional, la venta de bebidas con contenido si está permitido, a diferencia de lo que sucede en los campos de esta ciudad, en donde desde hace años, la venta de cerveza es algo que sucede sin que la autoridad intervenga, se hace a la vista de todos, todos lo ven, menos las autoridades encargadas de regular esta situación.

Los conflictos que existen en los campos de futbol en Durango tal vez no se comparen con los de nivel nacional, pero no deja de existir el riesgo de que los ánimos se desborden y puada ocurrir una tragedia, no hay que olvidar que existe el antecedente de un jugador muerto en una bronca entre equipos de futbol que llevó a la eliminación definitiva de una de las ligas, el orgullo de no perder lleva a roces, al pique, a problemas personales, tal como sucedió la semana pasada en donde la mamá de una jugadora entro al campo a agredir a la integrante de otro equipo, escenas que cada vez son más comunes, personas que ingresan al campo y con toto tipo de objetos atacan a los jugadores, al arbitro y a los abanderados, lamentablemente hay una fuerte descomposición en este ambiente y hay que poner un hasta aquí.

¿Pero quienes son los responsables de controlar todo esto?

Ante la creciente violencia que existe en este ámbito deportivo, la responsabilidad de poner orden corresponde en primer lugar a los directivos de las ligas, su manera de actuar y de enfrentar los hechos que se presentan han provocado que esto vaya al alza, nunca se aplican sanciones que inhiban la violencia en los campos de juego, lo único que les importa a los directivos es la parte económica, no están al pendiente de lo que sucede en las instalaciones   que están a su cargo y que por su uso, reciben buenos dividendos, si en cada hecho violento que se presenta se aplicara una sanción ejemplar, esto no estaría en el nivel de riesgo en el que se encuentra, si se suspendiera a los equipos detectados como conflictivos, o a jugadores problemáticos, los resultados serían otros, lo que sucedió en Querétaro debe encender los focos rojos en los campos y en las canchas de esta ciudad, los enfrentamientos entre futbolistas y entre miembros de las porras son cada vez más frecuentes, hay descalabrados, cortados y hasta conmocionados, sin que se trate de poner freno a este tipo de acciones violentas, no hay seguimiento y la único que se hace es “conformarlos” pagándole las curaciones, se debe dar curso legal a cualquier agresión.

  • Violencia en estadios de futbol reflejo de la descomposición social

    Desde el punto de vista de alguien experta en la salud mental, como lo es la doctora Soledad Ruiz Canaán, directora del Instituto de Salud Mental en el Estado,  cuando hay una sociedad en donde se vive una grave descomposición social, en donde la gente no tiene oportunidades, en donde hay desesperanza, en donde se han perdido valores y principios, y en donde los problemas y la violencia es algo de todos los días, lleva a conductas fanáticas, algo que puede ser de tipo religioso, político y en este caso, en lo deportivo, es un apasionamiento más allá de lo normal que genera un “caldo de cultivo” al interior de una sociedad “descompuesta” en la que hay un alto consumo de alcohol y de drogas, llevando todo esto a la agresividad, es lo mismo que sucede con los fanáticos religiosos que son capaces de inmolarse en actos terroristas, en donde muere gente inocente, tiene ideales enfermizos y es precisamente lo que sucede en los juegos de futbol.

Hay que recordar que la violencia en los estadios de futbol ha estado presente desde hace muchos años, no hay que olvidar a los fanáticos ingleses conocidos como “hooligans” a quienes por fortuna ya se les ha logrado controlar en estos espectáculos después de que ocasionaron un buen numero de muertes en las confrontaciones que provocaban, hoy el critico ambiente social que se vive en este país ha llevado este tipo de hechos a los estadios de futbol y tristemente a los campos de esta ciudad, tal como sucedió la semana pasada en un simple juego de futbol entre jovencitas, de donde se pasó de los insultados a los golpes y a las agresiones físicas que desembocaron en una muchachita con herida graves.

Soledad Ruiz Canaán recordó que en México son ya varios años de violencia en las calles, muertes, asesinatos, homicidios, en una sociedad en la que las cifras de violencia intrafamiliar se han disparado de manera alarmante, de cada 10 familias, en siete existe algún tipo de violencia, por lo que esta lamentablemente ya es cotidiana, es parte ya de la forma y estilo de vida de los mexicanos, algo que consideró como terrible, ya que es algo autodestructivo.

Explicó que la violencia es una conducta de supervivencia en los animales y en los seres humanos se convierte en un concepto distinto, aunque sigue siendo violencia, desde edades tempranas se aprenden este tipo de conductas, las que se llevan a eventos familiares, de diversión, deportivos, sociales y hasta culturales, ya nada está exento de que se registren este tipo de hechos, todos son posibles áreas de violencia, es algo muy triste, y si no se pone un hasta aquí, esto va a empeorar, lamentablemente la sociedad mexicana es reactiva, se quieren poner soluciones cuando ya están los problemas encima, cuando hay que trabajar de manera intensa para hacer promoción, prevención y evitar las consecuencias que ya se viven en todo el país.

¿Qué lleva a los comportamientos violentos?

La titular del ISMED dio a conocer que el termómetro que mide este comportamiento es la corrupción, la violencia, las adicciones, el suicidio, el embarazo en adolescentes, el acoso escolar, el “cyberbullying” y otra serie de comportamientos en la que, de una, u otra manera, está implícita la violencia, en donde todo mundo es corresponsable, sociedad civil e instituciones, desde donde la única vacuna efectiva para la deshumanización que existe en estos días es la salud mental.

Finalmente, la profesional en salud mental destacó la importancia de una mayor educación y prevención en lo referente a la salud mental, la violencia tiene su origen en el hogar, los niños no nacen violentos, se hacen, hay una desarticulación de la realidad que se vive, con el estilo de vida y de supervivencia que se tiene, hoy ambos padres tiene que salir a trabajar, por lo que a los hijos no se les da una crianza positiva, la pobreza extrema predomina en un alto porcentaje de los hogares de este país, el no cubrir los requerimientos mínimos necesarios provoca que los niños crezcan con una mentalidad en donde no existen los valores ni principios, hay una sociedad sin ley y sin organización, con un deterioro muy alto, sin pertenencia del sentido familiar y social, algo que es urgente retomar en la casa y reforzar en las escuelas, solo así se empezarán a generar cambios y una nueva cultura de paz.

 

 

 

 

 

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