Recuerda Durango a Juan Pablo II

  • Se cumplen 32 años de la visita del Papa Peregrino

Este 9 de mayo se conmemora el aniversario número 32 de la visita a Durango del papa Juan Pablo II en 1990; un acontecimiento histórico por tratarse del líder de la iglesia católica y por lo que eso significó en la atención mundial para esta ciudad, desde donde el pontífice envió importantes mensajes a las personas privadas de su libertad, a los empresarios y a los fieles en el mundo.

La presencia del sumo pontífice fue gestionada por el entonces arzobispo Antonio López Aviña, quien hizo el anuncio oficial en agosto de 1989.

Fueron meses de preparativos, equipos de trabajo, coordinación y acciones para preparar a la ciudad no solo para la visita del jerarca y su comitiva, sino de los miles de visitantes que llegaron para este acontecimiento.

El 9 de mayo de 1990 a las 10:40 horas arribó Jun Pablo II al Aeropuerto Internacional de Durango, proveniente de Aguascalientes, y fue recibido por autoridades eclesiásticas y de gobierno, en este caso por el gobernador José Ramírez Gamero y por el alcalde Jorge Mojica Vargas.

El primer acto oficial del papa fue acudir al Centro de Reinserción Social No. 1, donde lo esperaban 30 mujeres y 988 hombres privados de su libertad, así como 100 invitados especiales. Ahí ofició la eucaristía y emitió un mensaje a las personas en reclusión y luego se dirigió al Teatro Ricardo Castro.

En el trayecto, multitudes hacían valla en las calles por donde pasaba el papa, con la intención de verle al pasar a unos cuantos metros de distancia.

En el teatro se reunió con más de tres mil empresarios de todo el país ante quienes emitió un mensaje dirigido a todos en el mundo.

Su siguiente actividad formal fue en la Catedral Basílica Menor de Durango y posteriormente el evento más sobresaliente de la visita, fue la misa oficiada en la explanada donde hoy se encuentra un centro comercial, ante miles de fieles no solo de Durango, sino de muchas partes de México e incluso personas que vinieron ex profeso desde los Estados.

En esta ceremonia, se realizó la ordenación de 82 presbíteros de todo el país, siendo 14 de ellos duranguenses.

Esa noche, el papa pernoctó en el palacio del Arzobispado. A las afueras, una gran cantidad de personas entonaba canciones, por lo que Juan Pablo II se asomó al balcón, dio la bendición a todos los presentes y les dijo con su característica sonrisa que era momento de descansar.

El día 10 de mayo, desde muy temprano, nuevamente se comenzó a reunir una gran cantidad de gente a las afueras del arzobispado y de igual manera el santo padre salió y saludó a todos los presentes desde un balcón y también felicitó a todas las madres por su día.

De ahí, a bordo del papamóvil fue llevado al aeropuerto donde emprendió vuelo hacia Chihuahua, donde continuaría su recorrido por México.

 

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