Salvar el ciclo escolar, una misión complicada

Elena Franco

Dado que en Durango no se tienen las condiciones para retomar las clases presenciales a causa del Covid-19, la modalidad virtual ha generado múltiples controversias y opiniones, una de ellas ha sido por parte de los padres de familia, quienes creen que sus hijos están siendo sobrecargados de tareas o que se quejan de que no en todas las familias se cuenta con Internet.

De acuerdo con datos de la Encuesta 6 sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, el 70.1 por ciento de la población de seis años o más es usuaria de Internet, mientras que 20.1 millones de hogares, es decir, el 56.4  por ciento del total, cuentan con este servicio.

En Durango también representa un problema, porque no en todas las regiones se cuenta con este servicio, en especial en la zona serrana, como en El Mezquital, comentó el delegado especial de la Sección 12 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Job Bernache Guzmán.

Aún con esta dificultad, los maestros han estado al tanto de los procesos, pero reconoció que la mayoría no estaban familiarizados con el manejo de las tecnologías, por lo que se les ha dificultado el impartir las clases de manera virtual.

La Secretaría de Educación ha aclarado que a quienes no tengan acceso a estas tecnologías se les otorgó un cuadernillo para que puedan continuar con sus estudios, o pueden seguir las clases mediante la televisión y la radio.

Ahora la forma de trabajar de la mayoría de los profesores de grupo es a través de claves para que puedan trabajar, pero a los trabajadores de apoyo no se les proporcionó, como a los maestros de educación especial.

En este sentido, Adriana Pasillas, maestra de educación especial en la Escuela Primaria Misael Nuñez Acosta que apoya en el área de Escritura y Matemáticas, comenta que ha tenido que hacer sus dinámicas a través de tareas en WhatsApp, pero tienen muy poca respuesta por parte de los padres de familia.

Esta misma situación la viven sus compañeros que están frente a grupo pero que trabajan a través de classroom, sólo que a ellos se les pide que manden evidencias de sus actividades, si no su pago será retenido.

“La mayoría de los alumnos no tienen una computadora, o internet para acceder a la plataforma. Los que pueden es por la plataforma y los que no es por tareas sencillas por WhatsApp”, explicó.

En su caso trata con 25 alumnos, y sólo recibe las tareas de cuatro, pero al ser maestra de educación especial mandará evidencias de que sí envió las actividades, pero intentaron hablar con los papás sin respuesta alguna.

La falta de participación de los padres de familia se ha dado desde antes de que iniciara esta modalidad de Aprende en Casa, pues son la minoría quienes están al pendientes de ellos, tratándose de un 20 a 30 por cierto, explicó la supervisora escolar de la zona no. 7, Felipa de Jesús Guerrero Martínez.

“Quienes se involucran en el aprendizaje del menor son las madres de familia, pero no siempre es la mamá biológica, nos encontramos que es la pareja del papá, la tía, la abuelita, la hermana mayor o la prima quienes trabajan con los niños”.

Esto se debe a que son personas que trabajan y tienen una dinámica familiar distinta. Ese mismo porcentaje es el que está comprometido con el Aprende en Casa, con el cuadernillo o con el grupo de WhatsApp, Facebook o Google.

Pero esa no es la única dificultad que han afrontado los profesores, pues han tenido que hacer clases diferentes, personalizando cada una, ya que atiende de manera diferente a quien aprende en cada una de las diferentes plataforma.

“No todos los niños ni maestros tienen la clave virtual, ya que en la zona 7, que abarca seis escuelas, sólo el 22 por ciento cuenta con ella, en dos escuelas ningún niño ha tenido acceso a la plataforma de Google. Entonces los maestros han tenido que hacer la clase muy personalizada”, explicó la supervisora.

Ya no es el maestro que tiene que hacer una clase para un grupo, ahora es un maestro que planea en más de una opción el aprendizaje esperado, siendo esta facultad que han tenido de reinventarse por la que se les fue reconocida el pasado 15 de mayo, ya que si bien es cierto no es lo mismo el aprendizaje que realiza el alumno desde el aula al de casa, todo el personal docente está realizando su mayor esfuerzo para que este ciclo escolar no se vea perdido, pese a la baja participación de los padres de familia o la falta del servicio del Internet.

Puedes comentar con Facebook