Se alistan para salvar a mujeres del cáncer

Consideran necesario seguir impulsando detección oportuna

Juan Carlos Chávez

Octubre es reconocido mundialmente como “el mes rosa”, pues la intención es crear conciencia en hombres y mujeres sobre el cáncer de mama y así promover la autoexploración, las revisiones periódicas y los chequeos para tratar de detectarlo a tiempo.

Lamentablemente, esta enfermedad tiene una alta tasa de mortalidad en nuestro país.

Tan sólo en México se presentan 17 muertes al día, cifra que sigue en aumento y. contrario a lo que se cree, esta enfermedad no sólo afecta a mujeres, pues también la padece un porcentaje menor de hombres.

Según el Instituto Nacional de Cancerología, el 80 por ciento de las muertes son prevenibles, siempre y cuando se detecte de manera oportuna y se siga el tratamiento adecuado.

De ahí la importancia de buscar orientación profesional, estar bien informado y tomar las acciones preventivas que ayuden a la detección temprana de esta enfermedad.

En Durango, las campañas de prevención se realizan durante todo el año, no solo en el mes de octubre, fecha en la que se intensifican, según lo dio a conocer la directora del Instituto Municipal de la Mujer, Patricia Alanís Quiñones.

“Es de interés cuidar a las mujeres de una manera integral, su salud física como la mental”.

“Lamentablemente, a pesar de todo lo que se hace, buscando su protección, al acercarse esta fecha, las cifras revelan que en lugar de disminuir los casos de cáncer de mama, se incrementan”.

La directora explica que aún existen muchos mitos y realidades “a medias” por las cuales las mujeres se niegan a acudir a realizarse sus estudios por una cultura “mal entendida”.

“Anteponen muchas veces otro tipo de quehaceres y dejan su cuidado personal hasta el final”.

“Si bien son las mujeres las que más acuden a las clínicas y a los centros hospitalarios, van por el medicamento de los hijos, de los padres y hasta de los suegros, dejando con ello de lado el aspecto de su autocuidado”.

“Esta es una enfermedad que sigue cobrando vidas, según se observa en las cifras, en donde cada 20 minutos se diagnostica a una mujer con esta enfermedad, alcanzando de esta manera aproximadamente 27 mil casos nuevos al año”.

“Desafortunadamente, un alto número de pacientes llega en una etapa tardía. Resultado de esto se cuentan seis mil muertes por este padecimiento”.

Mujeres no atienden llamados

A pesar de que todos los días del año, a través de todas las plataformas en las redes sociales y por los medios tradicionales de comunicación se da a conocer de las campañas permanentes de toma de mastografías y de papanicolau, las mujeres parecen ignorarlas.

Si las unidades acuden a los diferentes lugares del estado, no se acercan, cuando las autoridades hacen grandes esfuerzos por trasladar estas unidades, en donde se deben cumplir ciertos requisitos y especificaciones, son oportunidades excelentes para quien vive en municipios alejados de esta capital y las mujeres no las aprovechan.

Las causas por las cuales la mujer no atiende estos llamados son varias, desde que el marido se opone a que “toquen” a su esposa, hasta un falso pudor por ser vistas por personas en ocasiones conocidas para ellas, como enfermeras de las comunidades, quienes apoyan las labores una vez que llegan las unidades, de ahí que posterguen sus revisiones.

Además hacen sus propios juicios sobre el tema, pues creen que por ser jóvenes, o porque no se han presentado casos en la familia, no pueden contraer la enfermedad, algo que es totalmente erróneo. Prueba de esto es que ahora al Centro Estatal de Cancerología llegan mujeres de 30 o menos años con cáncer, cuando anteriormente era una enfermedad que atacaba a las mujeres de edad más avanzada.

Nuevos factores de riesgo

El cambio de costumbres y de alimentación son algunos factores que han provocado el incremento de los casos de cáncer de mama, así como el que las mujeres lo padezcan a edades tempranas.

La genética juega un papel fundamental, pues el solo hecho de ser mujer es el primer factor que hay que cuidar, a esto se agrega que un mayor número de mujeres son fumadoras, beben más alcohol y su alimentación es poco saludable, se hace a un lado la importancia de comer bien, la llamada comida rápida es a la larga solo “comida chatarra”, algo que lamentablemente se promueve desde la infancia.

Solo hay que ver a menores de dos o tres años con su bolsa de “papitas” y su refresco en la mano, cuando hace años la comida mexicana mantenía saludables a las personas, hoy inclusive existen las “enfermedades de la comida rápida”, químicos, conservadores y preservadores que afectan al organismo.

Octubre, mes rosa

La directora del IMM recordó que el próximo mes está dedicado a la prevención del cáncer de mama.

“Las instituciones de salud de los tres niveles de gobierno implementan una serie de acciones para tratar de hacer conciencia en las mujeres de la importancia de autoexplorarse”.

“Si bien la pandemia frenó estas actividades, en años anteriores estas campañas eran bien recibidas por las mujeres, aunque no hay que esperarse a que llegue este mes para acudir a las clínicas a practicarse los estudios preventivos”.

Las mujeres deben entender que las mastografías y el papanicolau deben ser de rutina.

A estas acciones se une el llamado “Ejército Rosa”, mujeres sobrevivientes al cáncer de mama que tratan de que se siga su ejemplo.

“No hay que esperarse a una cirugía bastante agresiva, a quimioterapias, a radioterapias y demás, cuando el cáncer de mama se puede detectar a tiempo”.

“Hay que recordar que a diferencia de otras enfermedades, el cáncer no se puede prevenir, pero si se puede detectar de manera oportuna, y no solo eso, se puede curar al cien por ciento”.

“Lo importante es que la mastografía es cuando te toca, no cuando ya te tocaste, porque quizá ya puede ser muy tarde”.

Este estudio detecta prácticamente el inicio de un cáncer, lo cual evita que tengan que retirar un seno y una cura al cien por ciento.

La edad indicada para que las mujeres inicien con la práctica de este examen es a los 40 años.

Efectos psicológicos

Cuando a una mujer le dan a conocer que tiene cáncer de mama, lo primero que se le viene a la mente es que se va a morir.

Este “susto” ocasiona que no se le de seguimiento a tiempo al caso y cuando le dicen que le van a amputar un seno, parte que identifica a las mujeres biológicamente, es de un impacto devastador.

Aunado a esto, se tiene que someter a tratamientos muy agresivos.

“Estas mujeres, acostumbradas a estar de pie desde las cinco o seis de la mañana para preparar todo lo que necesitan sus hijos y su esposo, de pronto no se pueden ni levantar de la cama, ven con tristeza como se desmorona su familia, como se van los niños y su marido a la escuela y al trabajo sin desayunar, están postradas en la cama sin poder realizar sus tradicionales quehaceres”.

“Las quimioterapias son tan fuertes que las impactan psicológicamente”.

“A esto hay que agregar las mujeres que pierden su trabajo, que las abandona el marido y otras situaciones negativas”.

Por todo esto, existen grupos de acompañamiento de mujeres que trabajan de una manera extraordinaria en apoyo de quienes resultan afectadas con esta enfermedad, aunque no solo es el cáncer de mama, pues de ahí sigue el cervicouterino.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios